-SAN GABRIEL ARCÁNGEL, patrono de las comunicaciones-
Por monseñor Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales. PORTO ALEGRE, sábado, 6 de febrero de 2010 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que pronunció el arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, al inaugurar el Primer "Mutirão" Latinoamericano y Caribeño de Comunicación, MUTICOM, que se lleva a cabo del 3 al 7 de febrero de 2010 en la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul, en Porto Alegre, Brasil.
Estoy muy contento de estar con ustedes aquí en Porto Alegre, en este Mutirão para la Comunicación en América Latina y el Caribe, que ha requerido tanto esfuerzo y mucha dedicación por parte de los organizadores, más aún con el cambio de fechas que debieron afrontar y que significó una sobrecarga de trabajo. Gracias de corazón por hacerlo, además, con amor y eficacia.
El objetivo del Congreso es muy importante y delicado: impulsar una comunicación más justa, solidaria, pacífica. Una comunicación acorde, en síntesis, con el Plan de Dios en el mundo, que hemos de implementar siguiendo las líneas maestras de la misión continental trazadas por el magisterio de los Obispos en la Conferencia de Aparecida.
Al contemplar nuestras sociedades desde un punto de vista socio-económico, detectamos grandes y complejos contrastes. Hay muchas potencialidades, avances tecnológicos y organizativos. Pero ¿cómo ignorar la enorme distancia entre ricos y pobres, incluso en nuestros países llamados cristianos? "En las zonas más pobres, algunos grupos gozan de un tipo de superdesarrollo derrochador y consumista, que contrasta de modo inaceptable con situaciones persistentes de miseria deshumanizadora. Se sigue produciendo el escándalo de las disparidades hirientes." La comunicación es un factor importante que puede contribuir a una mayor equidad o, por el contrario, perpetuar estructuras de injusticia y violencia, producto de ideologías y prejuicios que esclavizan al ser humano. La sociedad espera de los medios, grandes y pequeños, una actitud y un compromiso responsables y debe ser exigente en este sentido.
Preguntaba el Papa Benedicto XVI en Aparecida: "¿Cómo puede contribuir la Iglesia a la solución de los urgentes problemas sociales y políticos, y responder al gran desafío de la pobreza y la miseria?" Señalaba, a este propósito, que tanto el capitalismo como el marxismo prometieron encontrar el camino para la creación de estructuras justas y afirmaron que funcionarían por sí mismas. Sus promesas han demostrado ser falsas. Donde Dios está ausente -el Dios del rostro humano de Jesucristo- esos valores no se muestran con toda su fuerza.
Por eso este encuentro puede ser ocasión también de realizar una autoevaluación sobre nuestro servicio y testimonio como comunicadores católicos hacia dentro y hacia fuera de la Iglesia, despojándonos de posibles preconceptos que sólo nos limitarían. Profundicemos en el hecho mismo de la comunicación, y no solamente a lo referido a los medios.
Hoy asistimos a un sistema comunicativo fluido, complejo y poliédrico. Los blogs y las redes sociales son espacios de encuentro y difusión muy importantes. Son cada vez más los usuarios/productores de información, lo cual ha hecho crecer la participación popular en la dinámica comunicativa, pues incluso los medios de masas se hacen eco de los pequeños medios personales, como sucedió recientemente en Haití. Por eso urge la inclusión de los que han quedado fuera en este diálogo social, para que puedan expresarse libremente y también con responsabilidad como corresponde a todo usuario/productor.
El mundo informativo de hoy es transversal, multimediático, inmediato, prácticamente incontrolable, en cierto modo efímero, y crea una nueva cultura que incide en la mentalidad contemporánea. Los nuevos medios también se están asumiendo en los contextos de la comunicación para el desarrollo, que integra la comunicación estratégica y organizativa como factor real que contribuye al progreso de las comunidades, pues ellas mismas se vuelven protagonistas de su propia transformación. Hay que impulsar estos procesos, en los que se inscriben también muchas radios comunitarias y locales, "para fortalecer las nuevas formas de participación en la política nacional e internacional que tienen lugar a través de las organizaciones de la sociedad civil". Obviamente, "no basta progresar sólo desde el punto de vista económico y tecnológico. El desarrollo necesita ser auténtico e integral", y "Dios es el garante del verdadero desarrollo del hombre," , como nos recuerda el Papa en su última encíclica Caritas in veritate.
El Documento de Aparecida describe la situación de manera muy aguda: "la eficacia de los procedimientos alcanzada mediante la información, no logra satisfacer el anhelo de dignidad inscrito en lo más profundo de la vocación humana. (...) La persona humana es, en su misma esencia, aquel lugar de la naturaleza donde converge la variedad de los significados en una única vocación de sentido" (n. 42). El mero hecho de que los medios de comunicación social multipliquen las posibilidades de interconexión y de circulación de ideas no garantiza la libertad ni globaliza el desarrollo y la democracia para todos. "Para alcanzar estos objetivos se necesita que los medios de comunicación estén centrados en la promoción de la dignidad de las personas y de los pueblos, que estén expresamente animados por la caridad y se pongan al servicio de la verdad, del bien y de la fraternidad natural y sobrenatural." Los comunicadores hemos de orientarnos al desarrollo integral de la persona y de la comunidad. ¡No perdamos de vista este objetivo!
Parte II - La Iglesia como cuerpo vivo en la sociedad-red
El esfuerzo para crear vínculos de comunicación y fraternidad no puede dirigirse sólo hacia fuera de la Iglesia. Hemos de hacer examen de conciencia y ver si en nuestras comunidades vivimos los valores comunicativos que deseamos impulsar en el mundo. Estamos llamados a ser sal y luz, a promover una cultura de "respeto, de diálogo, de amistad", que impulse mayor justicia, paz y solidaridad con la comunicación digital -como lo pidió el Papa en su 43ª mensaje para Jornada Mundial de las Comunicaciones-. La comunidad cristiana misma como Pueblo de Dios, en su integridad, tiene que ser ese espacio donde los valores del Reino se vivan con coherencia, de manera efectiva. Al menos hemos de mantener una constante tensión hacia esa coherencia vital.
Nos hallamos en la llamada "sociedad-red", ya que la tecnología digital de comunicación se estructura en forma de redes. Ello ha lanzado con mayor fuerza el concepto de "redes sociales" y la consideración de los grupos humanos como redes de nodos interconectados que se comunican entre sí. Pero a nosotros esta imagen de la red nos evoca otra mucho más profunda y vital: la Iglesia como cuerpo, el Cuerpo místico de Cristo. San Pablo en su segunda carta a los Corintios, recuerda: "Del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad, no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo. Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu". (2Cor 12, 4-21). Somos, pues, mucho más que una red. Somos un cuerpo vivo, animado por el Espíritu Santo, y ninguno de los miembros de la Iglesia debe estar excluido y olvidado. La comunicación es para la promoción de la comunión. Y hemos de expresarla y promoverla desde dentro de las comunidades mismas. La comunicación interna de nuestras comunidades es un aspecto que no podemos descuidar. Por eso el Santo Padre anima a los sacerdotes, en su Mensaje para la Jornada de las Comunicaciones de este año, a ser eficaces comunicadores y portadores de Cristo en la cultura digital.
La primera tarea que tenemos como discípulos del Señor, es lograr que el cuerpo esté bien comunicado; que no haya nodos sin conexión, pues cada uno tiene mucho que aportar y que recibir. Por eso es para nosotros una prioridad la de reducir la brecha digital incluso dentro mismo de la Iglesia, para poder hacerlo también fuera. Son innumerables las buenas prácticas que han abierto camino. Este Mutirão reúne a muchas instituciones que favorecen la inclusión digital y el trabajo en red, por las cuales damos gracias a Dios y tratamos de apoyarlas. El CELAM y nosotros hemos impulsado la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL) y sus instituciones de servicios continentales. La RIIAL tiene como prioridad "llegar hasta los últimos", allá donde haya comunidades aisladas y empobrecidas. Y no sólo dotar de tecnología, sino generar una auténtica cultura digital solidaria, orientada a la comunión. Otro proyecto creado por nuestro Pontificio Consejo con el CELAM, Signis, CAMECO y otras instituciones, y que deseo presentar en púbico por primera vez, es el portal Intermirifica.net, destinado a favorecer los vínculos de conocimiento mutuo entre las iniciativas católicas de comunicación. Es el primer directorio eclesial global on-line de iniciativas católicas de radio, televisión y producción audiovisual (www.intermirifa.net). En síntesis, vemos con especial interés los proyectos que expresan e impulsan la comunión en el interior de la Iglesia.
La comunicación en América Latina cuenta con una potencialidad enorme que otros continentes no tienen. Pensemos por ejemplo en unos datos ilustrativos que emergen del directorio Intermirifica.net: sólo en Brasil hay más de 180 radios católicas; mientras que en todo el continente africano existen algo menos de 200. ¿Verdad que nos interpelan estos datos?
Al mismo tiempo, no estamos destinados a agotar nuestra acción en la comunión interna. Como decía al principio, la Iglesia nace para comunicar a Jesucristo a toda criatura. Y a esa misión es a la que los Obispos en Aparecida han convocado al pueblo de Dios.
Parte III- La diaconía de la cultura y el "patio de los gentiles"
Para ser misioneros hemos de ser discípulos. Por eso, paradójicamente en la cultura de la comunicación, nuestra primera tarea es callar y escuchar. Contemplar en profundidad, primero que nada el Misterio divino, dedicando tiempo y espacio a estar con el Señor que es la Palabra de vida, a solas y en comunidad, para llenarnos de su amor y de su misericordia. La oración no es una huída del mundo. Muy por el contrario, el amor de Cristo es puro dinamismo, una fuerza que busca incansablemente al ser humano para que sea libre, y en el amor encuentre su plenitud y felicidad. Por eso la oración auténtica desemboca siempre en el servicio diligente. Sólo desde el silencio podemos sentir hondamente el palpitar del mundo, escuchar los gozos y las esperanzas, las fatigas y dolores de nuestros hermanos para comprenderlos y servirlos.
Los primeros cristianos, en una sociedad con algunas similitudes con la nuestra, no consideraron su anuncio misionero como una propaganda que debía servir para aumentar el propio grupo, sino como una necesidad intrínseca que derivaba de la naturaleza de su fe. El Dios en el que creían era el Dios de todos, el Dios uno y verdadero que se había mostrado en la historia de Israel y finalmente en su Hijo, dando así la respuesta que tenía en cuenta a todos y que, en su intimidad, todos los hombres esperan, era lo que todos buscaban. "Anunciaban a Aquél que las personas ignoran y sin embargo, conocen: el Ignoto-Conocido; Aquel que buscan, al que, en lo profundo, conocen y que, sin embargo, es el Ignoto y el Incognoscible.".
Y hemos de escuchar también a nuestros contemporáneos. La mayoría de las personas buscan puntos de apoyo en medio de lo fugaz, anhelan verdades perennes, no pocas veces aplicando sólo las fuerzas de su razón. Este camino no es equivocado si se recorre con sinceridad y humildad, pues conduce hasta la frontera del Misterio. Encontrar a Dios y dejarse encontrar por Él, es la vocación de toda persona; la Iglesia existe para facilitar ese encuentro. "También en el mundo digital se debe poner de manifiesto que la solicitud amorosa de Dios en Cristo por nosotros no es algo del pasado, ni el resultado de teorías eruditas, sino una realidad muy concreta y actual. La pastoral en el mundo digital debe mostrar a las personas de nuestro tiempo y a la humanidad desorientada de hoy que Dios está cerca; que en Cristo todos nos pertenecemos mutuamente. Ésta es una de las formas en que la Iglesia está llamada a ejercer una "diaconía de la cultura" en el "continente digital"."
Nuestra misión de comunicadores, "para que nuestros pueblos en Él tengan vida, es manifestar que en Jesús se encuentra el sentido, la fecundidad y la dignidad de la vida humana". Claro que los medios eclesiales de comunicación en el contexto latinoamericano deben promover la justicia social y la solidaridad, pero ello no es en sí mismo suficiente. Con el Evangelio en las manos y en el corazón, hemos de continuar preparando los caminos que conducen a la Palabra de Dios, sin descuidar una atención particular a quien está en actitud de búsqueda. Más aún, procurando mantener viva esa búsqueda como primer paso de la evangelización. ¡Qué desafío... pero qué gran valor y dignidad se confiere al ser humano en su lucha por un mundo mejor y más justo!
Así, hemos de que crear nuevos espacios de encuentro y de diálogo. El Santo Padre ha usado una expresión muy bella que nos ilustra la evangelización a las personas que están alejadas de la comunidad. "Así como el profeta Isaías llegó a imaginar una casa de oración para todos los pueblos, quizá sea posible imaginar que podamos abrir en la red un espacio - como el "patio de los gentiles" del Templo de Jerusalén - también a aquéllos para quienes Dios sigue siendo un desconocido.".
Este "patio de los gentiles" es un lugar acogedor donde escuchar y expresarse. La comunicación es ante todo un acto de amor, y un acto de servicio. Nuestra escucha debe desembocar en servicio a las personas según su propia cultura, a través de la comunicación. Si somos discípulos y misioneros, hemos de realizar esa diakonía de la cultura, por amor a nuestros contemporáneos. Cristo, que lava los pies a sus discípulos, es el icono de una comunicación que sirve.
¿Cómo? No sólo efectuando proyectos, sino con un estilo de realizarlos: con respeto, abiertos al diálogo y a la amistad. Un estilo que es en sí mismo ya anuncio y mensaje por su finura, su atención a los débiles, su capacidad de atravesar las barreras ideológicas y los prejuicios de cualquier signo y servir a la persona concreta. El icono de este estilo es el Diácono Felipe, que se acerca al carro del eunuco de la Reina Candace, camina con él, escuchando y compartiendo su búsqueda, y sube a su carro para comunicarle la Buena Nueva de manera personalizada, según su comprender y su cultura (Hch 8, 26-39).
Realicemos nuestra comunicación con amor, con respeto, con apasionada esperanza en la acción del Espíritu Santo que toca los corazones. Respondiendo a la misión convocada por los Obispos de América Latina desde Aparecida, los comunicadores, ellos y ellas, han de ser activos operadores de paz y tejedores de redes a través de los medios, sean éstos pequeños, personales o de masas. "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia." (Mt 5, 6-7).
Escrito por oscarsarlinga el 08/02/2010 20:14 | Comentarios (0)
El Papa denuncia la connivencia entre el mal y el corazón humano, cuya indiferencia “provoca la muerte de centenares de millones de seres humanos por falta de alimentos”
Jueves, 4 feb (RV).- Esta mañana fue presentado en Conferencia de Prensa el Mensaje del Papa Benedicto XVI para la Cuaresma del 2010 que, recordamos, dará inicio con la celebración del Miércoles de Cenizas, el próximo 16 de febrero. La presentación estuvo a cargo del Cardenal Paul Josef Cordes, presidente del Consejo Pontificio Cor Unum, y participaron en la conferencia de prensa el Dr. Hans-Gert Pöttering, presidente de la Fundación Konrad Adenauer y presidente emérito del Parlamento Europeo, y Mons. Giampiero dal Toso, secretario del Consejo Pontificio Cor unum.
El mensaje del Papa para la Cuaresma de este año tiene como tema “La Justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo”, texto tomado del capítulo tercero de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos. El mensaje, fechado el 30 de octubre del 2009, y hecho público hoy, está articulado en cuatro apartados en donde Benedicto XVI, con su pedagogía magistral y como Pastor de la Iglesia Universal, busca que todos los creyentes interioricen el sentido profundo del tiempo penitencial que es la Cuaresma, y entiendan de manera clara el significado de la justicia de Dios, que es modelo para la justicia de los hombres.
Y precisamente el primer argumento del Papa es el explicar el término “justicia” que desde la antigüedad se ha definido como “dar a cada uno lo suyo”. Sólo que esa definición no explicita lo que significa eso “suyo” que corresponde a cada quien, y que visto desde la perspectiva humana se puede quedar en los anhelos de bienes materiales, que ciertamente son útiles y necesarios - el anhelo de la justicia distributiva dice el Pontífice -, pero que a fin de cuentas no ofrece al ser humano todo los “suyo”. Por eso, en este primer apartado Benedicto XVI dice que además del pan y lo material, el ser humano “necesita a Dios, que es quien concede y comunica gratuitamente su amor a los hijos creados a su imagen y semejanza”.
En el segundo apartado del mensaje para la Cuaresma del 2010, Benedicto XVI se pregunta sobre el origen de la injusticia, que en nuestros días puede ser asociada a las carencias, especialmente de alimentos, que sufre gran parte de la humanidad. Y la respuesta la ofrece tomando como referencia el texto del capítulo 7 del evangelio según san Marcos, en donde Jesús hablando a la gente, dice que no es lo de fuera lo que contamina al hombre, lo que come, sino que es lo que sale de él, lo que se fragua en el corazón del ser humano lo que hace mal.
Y llama la atención el Papa sobre ciertas tendencias de pensamiento e ideologías actuales que tratan de justificar en “causas exteriores” los males e injusticias de las sociedades, dando como solución la “eliminación” de esas causas exteriores para que entonces reine la justicia. Benedicto XVI dice que “esta visión es ingenua y miope, porque la injusticia, fruto del mal, no tiene raíces exclusivamente externas, sino también tiene origen en el corazón humano, que es el que alberga al egoísmo, el verdadero mal de nuestra caída humanidad”.
Por eso el Papa, en la continuación de su mensaje para la cuaresma, plantea como tercer punto de reflexión el retomar la sabiduría del pueblo de Israel que hace una relación entre la bondad de Dios al “levantar al desvalido” y la justicia para con el prójimo. Benedicto XVI dice que en hebreo se usa la palabra “sedaqad” para significar esa virtud de la justicia en donde por un lado, el creyente acepta plenamente la voluntad de Dios, y por el otro, es movido a actuar con equidad ante su prójimo, especialmente con el pobre, el forastero, el huérfano y la viuda.
Estas ideas están representadas, continúa diciendo en su mensaje el Papa, en el episodio de la entrega de la Ley de Dios a Moisés, hecho que ocurrió después que Dios escuchó el clamor de su pueblo, y lo liberó de la opresión. De allí que para el creyente de hoy, y para entrar en la justicia, es necesario salir de la ilusión de la autosuficiencia, del estado de cerrazón, y realizar un “éxodo” más profundo que el que obró Dios con Moisés, porque lo que se debe buscar es la liberación del corazón.
La palabra final del mensaje para la cuaresma de este 2010, que fue presentado hoy, Benedicto XVI la centra en Cristo, la verdadera justicia de Dios. Si bien se puede preguntar qué justicia es esa donde el justo muere en lugar del culpable, y donde el culpable recibe bendiciones, donde pareciera que cada quien recibe lo contrario, Benedicto XVI responde que esa es precisamente la justicia de Dios, que es distinta a la humana porque con la entrega de su Hijo ha pagado un “precio exorbitante” para rescatarnos del pecado, que es el verdadero origen del mal.
Y esa justicia de cruz pone de manifiesto que el hombre, explica Benedicto XVI, no es un ser autárquico, sino que necesita de Otro, de ese otro que es Cristo. Convertirse a Cristo, llamado principal del tiempo de la cuaresma, es “salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón y de su amistad”. Benedicto XVI augura que este tiempo de cuaresma, “tiempo penitencial sea para todos los cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento del misterio de Cristo, que vino para cumplir toda justicia”.
MENSAJE DE BENEDICTO XVI PARA LA CUARESMA
La justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo (cf. Rm 3,21-22)
Queridos hermanos y hermanas:
Cada año, con ocasión de la Cuaresma, la Iglesia nos invita a una sincera revisión de nuestra vida a la luz de las enseñanzas evangélicas. Este año quiero proponeros algunas reflexiones sobre el vasto tema de la justicia, partiendo de la afirmación paulina: La justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo (cf. Rm 3,21-22).
Justicia: “dare cuique suum”
Me detengo, en primer lugar, en el significado de la palabra “justicia”, que en el lenguaje común implica “dar a cada uno lo suyo” - “dare cuique suum”, según la famosa expresión de Ulpiano, un jurista romano del siglo III. Sin embargo, esta clásica definición no aclara en realidad en qué consiste “lo suyo” que hay que asegurar a cada uno. Aquello de lo que el hombre tiene más necesidad no se le puede garantizar por ley. Para gozar de una existencia en plenitud, necesita algo más íntimo que se le puede conceder sólo gratuitamente: podríamos decir que el hombre vive del amor que sólo Dios, que lo ha creado a su imagen y semejanza, puede comunicarle. Los bienes materiales ciertamente son útiles y necesarios (es más, Jesús mismo se preocupó de curar a los enfermos, de dar de comer a la multitud que lo seguía y sin duda condena la indiferencia que también hoy provoca la muerte de centenares de millones de seres humanos por falta de alimentos, de agua y de medicinas), pero la justicia “distributiva” no proporciona al ser humano todo “lo suyo” que le corresponde. Este, además del pan y más que el pan, necesita a Dios. Observa san Agustín: si “la justicia es la virtud que distribuye a cada uno lo suyo... no es justicia humana la que aparta al hombre del verdadero Dios” (De Civitate Dei, XIX, 21).
¿De dónde viene la injusticia?
El evangelista Marcos refiere las siguientes palabras de Jesús, que se sitúan en el debate de aquel tiempo sobre lo que es puro y lo que es impuro: “Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre... Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas” (Mc 7,15. 20-21). Más allá de la cuestión inmediata relativa a los alimentos, podemos ver en la reacción de los fariseos una tentación permanente del hombre: la de identificar el origen del mal en una causa exterior. Muchas de las ideologías modernas tienen, si nos fijamos bien, este presupuesto: dado que la injusticia viene “de fuera”, para que reine la justicia es suficiente con eliminar las causas exteriores que impiden su puesta en práctica. Esta manera de pensar ―advierte Jesús― es ingenua y miope. La injusticia, fruto del mal, no tiene raíces exclusivamente externas; tiene su origen en el corazón humano, donde se encuentra el germen de una misteriosa convivencia con el mal. Lo reconoce amargamente el salmista: “Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre” (Sal 51,7). Sí, el hombre es frágil a causa de un impulso profundo, que lo mortifica en la capacidad de entrar en comunión con el prójimo. Abierto por naturaleza al libre flujo del compartir, siente dentro de sí una extraña fuerza de gravedad que lo lleva a replegarse en sí mismo, a imponerse por encima de los demás y contra ellos: es el egoísmo, consecuencia de la culpa original. Adán y Eva, seducidos por la mentira de Satanás, aferrando el misterioso fruto en contra del mandamiento divino, sustituyeron la lógica del confiar en el Amor por la de la sospecha y la competición; la lógica del recibir, del esperar confiado los dones del Otro, por la lógica ansiosa del aferrar y del actuar por su cuenta (cf. Gn 3,1-6), experimentando como resultado un sentimiento de inquietud y de incertidumbre. ¿Cómo puede el hombre librarse de este impulso egoísta y abrirse al amor?
Justicia y Sedaqad
En el corazón de la sabiduría de Israel encontramos un vínculo profundo entre la fe en el Dios que “levanta del polvo al desvalido” (Sal 113,7) y la justicia para con el prójimo. Lo expresa bien la misma palabra que en hebreo indica la virtud de la justicia: sedaqad,. En efecto, sedaqad significa, por una parte, aceptación plena de la voluntad del Dios de Israel; por otra, equidad con el prójimo (cf. Ex 20,12-17), en especial con el pobre, el forastero, el huérfano y la viuda (cf. Dt 10,18-19). Pero los dos significados están relacionados, porque dar al pobre, para el israelita, no es otra cosa que dar a Dios, que se ha apiadado de la miseria de su pueblo, lo que le debe. No es casualidad que el don de las tablas de la Ley a Moisés, en el monte Sinaí, suceda después del paso del Mar Rojo. Es decir, escuchar la Ley presupone la fe en el Dios que ha sido el primero en “escuchar el clamor” de su pueblo y “ha bajado para librarle de la mano de los egipcios” (cf. Ex 3,8). Dios está atento al grito del desdichado y como respuesta pide que se le escuche: pide justicia con el pobre (cf. Si 4,4-5.8-9), el forastero (cf. Ex 20,22), el esclavo (cf. Dt 15,12-18). Por lo tanto, para entrar en la justicia es necesario salir de esa ilusión de autosuficiencia, del profundo estado de cerrazón, que es el origen de nuestra injusticia. En otras palabras, es necesario un “éxodo” más profundo que el que Dios obró con Moisés, una liberación del corazón, que la palabra de la Ley, por sí sola, no tiene el poder de realizar. ¿Existe, pues, esperanza de justicia para el hombre?
Cristo, justicia de Dios
El anuncio cristiano responde positivamente a la sed de justicia del hombre, como afirma el Apóstol Pablo en la Carta a los Romanos: “Ahora, independientemente de la ley, la justicia de Dios se ha manifestado... por la fe en Jesucristo, para todos los que creen, pues no hay diferencia alguna; todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús, a quien exhibió Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia (Rm 3,21-25).
¿Cuál es, pues, la justicia de Cristo? Es, ante todo, la justicia que viene de la gracia, donde no es el hombre que repara, se cura a sí mismo y a los demás. El hecho de que la “propiciación” tenga lugar en la “sangre” de Jesús significa que no son los sacrificios del hombre los que le libran del peso de las culpas, sino el gesto del amor de Dios que se abre hasta el extremo, hasta aceptar en sí mismo la “maldición” que corresponde al hombre, a fin de transmitirle en cambio la “bendición” que corresponde a Dios (cf. Ga 3,13-14). Pero esto suscita en seguida una objeción: ¿qué justicia existe dónde el justo muere en lugar del culpable y el culpable recibe en cambio la bendición que corresponde al justo? Cada uno no recibe de este modo lo contrario de “lo suyo”? En realidad, aquí se manifiesta la justicia divina, profundamente distinta de la humana. Dios ha pagado por nosotros en su Hijo el precio del rescate, un precio verdaderamente exorbitante. Frente a la justicia de la Cruz, el hombre se puede rebelar, porque pone de manifiesto que el hombre no es un ser autárquico, sino que necesita de Otro para ser plenamente él mismo. Convertirse a Cristo, creer en el Evangelio, significa precisamente esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón y de su amistad.
Se entiende, entonces, como la fe no es un hecho natural, cómodo, obvio: hace falta humildad para aceptar tener necesidad de Otro que me libere de lo “mío”, para darme gratuitamente lo “suyo”. Esto sucede especialmente en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Gracias a la acción de Cristo, nosotros podemos entrar en la justicia “más grande”, que es la del amor (cf. Rm 13,8-10), la justicia de quien en cualquier caso se siente siempre más deudor que acreedor, porque ha recibido más de lo que podía esperar.
Precisamente por la fuerza de esta experiencia, el cristiano se ve impulsado a contribuir a la formación de sociedades justas, donde todos reciban lo necesario para vivir según su propia dignidad de hombres y donde la justicia sea vivificada por el amor.
Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma culmina en el Triduo Pascual, en el que este año volveremos a celebrar la justicia divina, que es plenitud de caridad, de don y de salvación. Que este tiempo penitencial sea para todos los cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento del misterio de Cristo, que vino para cumplir toda justicia. Con estos sentimientos, os imparto a todos de corazón la bendición apostólica.
El día 2 de febrero, en la Fiesta de la Presentación del Señor en el Templo, o «la Candelaria» nuestro Obispo Oscar Sarlinga ha celebrado la eucaristía, con bendición de las candelas, en la iglesia catedral de Santa Florentina, a las 19.
Hoy, día 3, en la festividad de los Obispos San Blas y San Oscar, son impuestas las candelas sobre las gargantas, según la tradición piadosa, en la misa de 19, en la misma iglesia catedral.
En la diócesis de Zárate-Campana, el día 3, celebramos el 4to. aniversario de la elección de Mons. Oscar Sarlinga como Obispo diocesano por parte de S.S. Benedicto XVI (el 3 de febrero de 2006, habiendo tomado posesión de la diócesis el 18 de febrero). Rogamos a los fieles católicos una recordación en la oración por nuestro Pastor.
Escrito por oscarsarlinga el 04/02/2010 17:43 | Comentarios (0)
Leído por Mons. Santiago Herrera al inicio de la celebración presidida por Mons. Oscar Sarlinga el 24 de enero del corriente, en la apertura del Año Jubilar Visitandino, en el Monasterio de la Visitación, del partido de Pilar (diócesis de Zárate-Campana) INDULGENCIAS CONCEDIDAS POR LA SEDE APOSTÓLICA EN EL AÑO JUBILAR VISITANDINO
P E N I T E N C I A R I A A P O S T Ó L I C A Prot. N. 55/08/I D E C R E T O
El Sumo Pontífice, Benedicto XVI, felizmente reinante, fue informado por el Padre Valentín Viguera, S.D.B., Asistente General de la Orden de Religiosas de la Visitación de la Santísima Virgen María, de las celebraciones jubilares con que el año 2010, cuarto centenario del día en que este Instituto religioso fue fundado por Santa Juana Francisca Frémiot de Chantal y San Francisco de Sales. Con el deseo de premiar a los piadosos fieles su peculiar solicitud por la amadísima Iglesia y su afecto peculiar a la Orden de la Visitación de Santa María, concede benignamente indulgencia plenaria, con las condiciones de costumbre (Confesión Sacramental, Comunión Eucarística y una oración por las intenciones del Sumo Pontífice). Cumplidos estos ritos, los cristianos verdaderamente arrepentidos que visiten un Monasterio de la Orden de la Visitación de Santa María y en una Iglesia Conventual tomen parte en alguna ceremonia por un espacio de tiempo y terminen recitando la Oración Dominical, el Símbolo de la Fe y algunas oraciones a la Santísima Virgen María, San Francisco de Sales y Santa Juana Francisca de Chantal.
a.- El día en que se abra solemnemente el Año Jubilar, el día de la fiesta de San Francisco de Sales (24 de enero), el día aniversario de la fundación (6 de junio), en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús (19 de junio), el día de la fiesta de Santa Juana Francisca de Chantal (12 de agosto), el día en que se clausure solemnemente el Año Jubilar.
b.- Por una vez, el día que elija cada uno de los fieles
c.- Cuantas veces se tome parte en una peregrinación a uno de los Monasterios.
Las religiosas de la Visitación que por motivo de enfermedad u otras causas graves no puedan participar en las celebraciones jubilares, pueden ganar la indulgencia plenaria en el lugar en que se encuentren, detestando todo pecado y con la intención de cumplir cuando puedan las tres condiciones ya sabidas y se unan espiritualmente, ofreciendo las oraciones y dolores o incomodidades propias de la vida, ofrecidas a Dios por medio de María.
Lo anterior vale por el espacio del jubileo de la Orden de la Visitación de Santa María.
Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaria Apostólica, el día 17 de septiembre del año de la Encarnación 2008.
JUAN FRANCISCO S.R.E. CARD. STAFFORD Penitenciario Mayor
Juan Francisco Girotti, O.F.M. Conv. Ep. Tit. Metensis, Secretario
Escrito por oscarsarlinga el 04/02/2010 03:19 | Comentarios (0)
El domingo 24 de enero fue solemnemente abierto el Año Jubilar Visitandino en el Monasterio de la Visitación de María, en Pilar (diócesis de Zárate-Campana), con la presencia de la Rvda. Madre Priora Silvia Cincotta, las monjas de clausura, y la concelebración de Mons. Herrera, pro-vicario general, el Pbro. Jorge Ritacco, de Ntra. Sra. del Pilar, el P. Iván Pertiné, de la Sociedad de San Juan, y los sacerdotes pertenecientes a esta sociedad de vida apostólica, seminaristas, hermanos religiosos, religiosas de distintas congregaciones, y numerosos laicos, en la eucaristía presidida por el Obispo Mons. Oscar Sarlinga.
En efecto, el Monasterio de la Visitación de Santa María, más conocido como " de las Monjas Salesas" se convirtió ese día en un punto de encuentro de fieles de diversos lugares de la diócesis y de ciudades vecinas, también de Buenos Aires, para inaugurar el mencionado Año Jubilar Visitandino (1610-2010) en conmemoración de los 400 años de la fundación de la Orden de la Visitación de Santa María por parte del Obispo San Francisco de Sales.
Durante la homilía destacó Mons. Sarlinga la figura de San Francisco de Sales, nombrado "Obispo de Ginebra" (en la actual Suiza, pese a que la ciudad entró oficialmente en la Confederación helvética recién en 1801), en cuya diócesis nunca pudo tomar posesión, en razón de haberse convertido en sede del calvinismo, y habiendo debido residir, por esa razón, siempre siempre en Annecy (Francia), desde donde irradió su apostolado, visitando a las familias, también clandestinamente, en Ginebra, y vestido de paisano, para no ser reconocido y apresado, y habiendo distribuido numerosas cartas de carácter pastoral entre las familias que permanecieron católicas en la zona, en razón de cuya "actividad gráfica" fue declarado patrono de los periodistas. Dijo Mons. Sarlinga que "toda la región Centro-Oriental de la Francia, notablemente el Chablais, se benefició de la reevangelización por parte de San Francisco de Sales, en una oración y actividad incansables, como verdadero Pastor que dio la vida por el Rebaño que le había sido encomendado", y que la fundación de la Visitación correspondió a una gran intuición sobre constituir "un faro para la humanidad", por la iluminación de tantas conciencias por la Gracia divina, en razón de la oración de las monjas, que se ofrecen como almas víctimas por quienes sufren, por quienes más lo necesitan, por los pecadores, por los que no creen, por los que ya no tienen esperanza". El Obispo llamó a las religiosas a seguir siendo, en el mundo de hoy, también ese "faro para la humanidad" que quiso San Francisco de Sales, quien las fundó en 1610 junto con Santa Juana Francisca de Chantal. Con el trabajo de ambos dieron a resurgir una congregación dedicada a la vida contemplativa y marcada por la ayuda a los pobres como modo de vida regida por los votos simples que se convertirán en solemnes y de clausura con la regla de San Agustín, años más tarde, que guiaron la forma de vida de las religiosas que viven en clausura en el Monasterio de Pilar. Con una eucaristía donde tanto ofrendas como lecturas se centraron en torno a la conmemoración de los 400 años del nacimiento de la fundación, se iniciaron los diversos actos del Jubileo Visitandino que se celebrarán a lo largo de todo el año. El decreto con las indulgencias concedidas por la Penitenciaría Apostólica fue leído por Mons. Santiago Herrera al inicio de la misa, luego del saludo inicial. Durante este Año Jubilar podrán lucrarse visitando la iglesia del Monasterio, y la indulgencia plenaria con las debidas condiciones (recibimiento digno de los Sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía, y oración por las intenciones del Papa) el 24 de enero (Solemnidad de San Francisco de Sales y comienzo del Año Jubilar), el 6 de junio (400.º Aniversario de la Fundación de la Orden), el 11 de junio (Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús), el 12 de agosto (Solemnidad de santa Juana Francisca Fremiot de Chantal), y el 13 de diciembre (Tránsito de santa Juana Francisca Fremiot de Chantal y clausura del Año Jubilar); o bien, una sola vez, en un día elegido por cada fiel, o en visita de peregrinación en grupo. Mons. Sarlinga relacionó también en su homilía la providencialidad de la Fundación, con la vocación de Santa María Margarita Alacoque, y sus visiones del Sagrado Corazón, y los mensajes que han hecho tanto bien en la Iglesia a los largo de los siglos, así como la visita de las reliquias de la Santa a la diócesis de Zárate-Campana (a Pilar, Presidente Derqui, Campana y Belén de Escobar) y a otras diócesis de la República, así como la consagración de la diócesis de Zárate-Campana al Sagrado Corazón de Jesús, el 9 de mayo de 2009. Luego de la celebración de la Misa, el Obispo y los sacerdotes saludaron a la Priora y a las religiosas desde la clausura, y a continuación lo hicieron los fieles presentes en gran número.
Escrito por oscarsarlinga el 31/01/2010 04:16 | Comentarios (0)
En el marco de la reciente presentación del mensaje del Papa Benedicto XVI para la 44 Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales, monseñor Claudio Maria Celli, Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, confía en exclusiva a H2onews, la importancia del tema con relación al año sacerdotal que la celebra Iglesia Universal.
“Este año el Papa ha elegido un tema particolar en conexión con el año sacerdotal, el tema es “el sacerdote en el mundo digital, los nuevos medios de comunicación al servicio de la palabra.
“Es interesante porque el Papa en su mensaje habla del papel que el sacerdote juega, ejercita, en el campo de la pastoral digital, pero no se dirige solamente a los sacerdotes”.
“El mensaje se dirige a toda la Iglesia, que deve descubrir poco a poco el papel que juega el sacerdote en el nuevo campo de la pastoral del mundo digital”.
La tarea fundamental de todo sacerdote es el amor del mensaje evangélico y ser ejemplo de la Palabra de Dios para todos los miembros de la Iglesia y recordar a todos los hombres de la humanidad la buena noticia.
“El tema es importante porque el Papa reconoce que el sacerdote en este sector debe mantener una grande fidelidad al mensaje evangélico, debe ser un testigo apasionado de la Palabra de Dios, debe recordar, como dice el texto, a esta humanidad perdida que Dios está cerca, que Dios ama al hombre, éste es el tema fundamental de la buena noticia, del grande anuncio”.
Monseñor Celli puntualiza la invitación que el Papa dirige en su mensaje, con esta sucinta frase:
“Me parace que éste es el gran desafío, el anuncio sereno, profundo, que implica que el Papa dirige a todos nosotros con su mensaje en la 44 jornada mundial de las comunicaciones sociales”.
Como vemos, nuestro Papa Benedicto XVI no deja de sorprendernos. Y, como hemos dicho, esta vez lo ha hecho con el "Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales", que inserta en el año sacerdotal desde una perspectiva tan original como sorprendente. Baste pensar que su lema es «El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra». Lo que el Papa quiere, en última instancia, es que los sacerdotes incorporen cada vez más a su acción pastoral el mundo de las nuevas tecnologías. Es evidente que la tarea primaria del sacerdote es la de anunciar a Jesucristo y comunicar la multiforme gracia divina que nos salva mediante los sacramentos. Lo que ocurre es que los medios modernos de comunicación dan a la Palabra una capacidad de expresión y difusión casi ilimitada, y abren enormes perspectivas a la acción evangelizadora de la Iglesia. Las autopistas de la comunicación digital se han convertido en un instrumento de intercomunicación tan poderoso, rápido y eficaz, que no usarlas sería una grave irresponsabilidad. Esta realidad sitúa al sacerdote –en palabras del Papa- ante el umbral de una «nueva historia», porque en la medida en que las nuevas tecnologías susciten relaciones cada vez más intensas y más se amplíen las fronteras del mundo digital, «tanto más se verá llamado el sacerdote a ocuparse pastoralmente de este campo». El mandato de Jesucristo «Id al mundo entero, y predicad el Evangelio» pasa hoy, necesariamente, por el uso constante y gozoso de los medios digitales de comunicación. Por eso, el Papa no duda en afirmar que los sacerdotes, además de valerse «de los medios tradicionales, ha de hacerlo también de los que aporta la nueva generación de medios audiovisuales: foto, video, animaciones, blogs, sitios web» para «la evangelización y la catequesis». Evidentemente, el sacerdote seguirá necesitando una sólida formación teológica y una honda espiritualidad para descubrir al hombre de hoy el rostro de Cristo. Pero a esta formación hay que “unir el uso oportuno y competente de los medios digitales». La formación doctrinal y espiritual y el uso de los medios de comunicación han de ensamblarse en perfecta unidad y tener siempre delante el mismo horizonte: anunciar a los hombres y mujeres, especialmente a los no creyentes, la persona y doctrina de Jesucristo Salvador. Uno se imagina con qué alegría y empeño se hubiera acercado san Pablo, el apóstol por antonomasia de los paganos, a esta tecnología digital, si hubiera existido en su época, a los fines de hacer llegar el mensaje salvador hasta el último rincón del planeta. Porque hoy dìa, hay que reconocerlo, es una realidad que una página web o un blog pueda llegar al lugar más alejado de la civilización. Y es posible entrar en contacto creyentes de cualquier religión, con no creyentes, así como con personas de todas las culturas. De todos modos, los medios masivos de comunicación, y las modernas tecnologías, por sorprendentes que sean, han de ser usadas con fundamento en los valores, en las virtudes, en la alegría de evangelizar y de construir la civilización del Amor. En ese sentido, no se trata tanto de "estar por el simple hecho de estar presente" en dichos medios, o de simplemente "hacer uso de ellos". Presuponiendo esto último, lo que tenemos que tener ante la vista es concebirlos como "instrumentos" al servicio de la evangelización y de la dignidad de la persona humana, de su promoción humana integral. Es en este aspecto como el sacerdote ha de ser siempre consciente de ser un "servidor de la Palabra" que salva y favorece el desarrollo humano integral. De ahí que, como señala el Papa, siempre hay que asegurar «la calidad del contacto humano y la atención a las personas y a sus auténticas necesidades espirituales». Los medios tendrán la calidad humana y espiritual de las personas que los manejan y llevan adelante. Misión del sacerdote es "animar a esas personas", en el sendido de "darles alma", derramando sobre ellas todo su caridad y celo pastoral.
Escrito por oscarsarlinga el 30/01/2010 17:29 | Comentarios (0)
La exhortación del Papa Benedicto XVI llegó mientras enfatizaba que los sacerdotes deben aprender a utilizar nuevas formas de comunicación para propagar el mensaje del evangelio
En su mensaje a la Iglesia Católica Romana durante el día mundial de las comunicaciones, el pontífice de 82 años, que no es un fanático de las computadoras e internet, reconoció que los religiosos deben sacar el mayor provecho del "rico menú de opciones" ofrecido por nuevas tecnologías.
"Por consiguiente los sacerdotes son llamados a proclamar el evangelio por medio del uso de la última generación de recursos audiovisuales -imágenes, videos, elementos de animación, blogs, sitios web- que junto a medios tradicionales pueden abrir nuevos panoramas para el diálogo la evangelización y la catequesis", comentó.
Los sacerdotes, agregó, tienen que responder al desafío de "los cambios culturales de hoy", si quieren llegar a personas jóvenes. Pero Benedicto XVI hizo una advertencia a los religiosos que no intenten convertirse en estrellas de los nuevos medios.
"Los sacerdotes presentes en el mundo de las comunicaciones digitales deberían ser menos notables por su inteligencia mediática que por su amor al oficio religioso", indicó.
Tras décadas de haber permanecido receloso de los nuevos medios, el Vaticano decidió utilizar las nuevas tecnologías. El año pasado, el Vaticano lanzó un nuevo sitio web:www.pope2you.net, ofreciendo una aplicación llamada "The pope meets you on Facebook" ("El Papa te encuentra en Facebook") y otra que permite a los fieles ver los discursos del líder religioso en sus iPhones o iPods.
(tomado de Infobae, edición digital del 23 de enero de 2010)
Escrito por oscarsarlinga el 28/01/2010 14:40 | Comentarios (0)
Carta de Oscar Sarlinga, obispo de Zárate-Campana (Argentina)
BUENOS AIRES, sábado, 23 de enero de 2010 (ZENIT.org).- Publicamos la carta que envió en el día en el que Benedicto XVI visitó la gran sinagoga de Roma, el 17 de enero, monseñor Oscar Sarlinga, obispo de Zárate-Campana (Argentina), a Baruj Tenembaum, judío, fundador de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, pionero desde el pontificado de Pablo VI del diálogo judeocristiano.
* * *
Señor Baruj Tenembaum
De mi distinguida consideración
Agradezco de corazón su comunicación personal y su especial mención respecto de la celebración de este día 17 de enero de 2010, en que se da la feliz coincidencia (la cual nunca escapa a la Providencia divina) en que la Fundación Internacional Raoul Wallenberg que Vd. dignamente preside celebra un día de diálogo y memoria activa en homenaje a la desaparición heroica del benefactor del pueblo judío, el mencionado Raoul Wallenberg, diplomático sueco, y la visita del Sumo Pontífice Benedicto XVI a la Sinagoga de Roma.
Son ahora exactamente las 14 hora argentina, de este domingo 17, y me viene a la memoria cómo, de verdad, la historia es «Maestra de vida» («Historia Magistra vital») puesto que Vd. señor Baruj, nacido en "Las Palmeras" colonia de judíos de Europa Oriental en la provincia de Santa Fe, ha desplegado una indudable acción a favor del diálogo interreligioso, aún antes, de la mutua comprensión y simpatía entre judíos y cristianos, no menor en su dedicado trabajo respecto de palabra y acción de común con representantes de la Iglesia Católica.
Permítame recordar hoy el memorable enero de 1965, cuando, muy joven todavía, tuvo Vd. la honra de dialogar en audiencia con el Papa Pablo VI (primer Sucesor de Pedro en visitar la Tierra Santa-Israel), hasta la actualidad, ha hecho su leit motiv, la razón de su vida institucional y el de su Fundación, la conmemoración (incluso en el sentido bíblico de la palabra) de Raoul Wallenberg, hombre justo, porque extendió su brazo solidario a los hermanos judíos perseguidos por el nazismo, ese «ídolo surgiente» como ya lo había llamado, en los orígenes de aquél, el entonces Cardenal Eugenio Pacelli. Pensemos, respecto de esta frase, lo que en la concepción cristiana (y judía) significa "el culto a los ídolos". E igualmente ha destacado Vd. con especial admiración y ardor la figura y acción del entonces Delegado Apostólico y luego Nuncio Angelo Roncalli, quien accediera al solio pontificio con el nombre de Juan XXIII, a quien ha promovido para su declaración de «Justo entre las Naciones».
Su vasta trayectoria, señor Baruj, y permítame que la recuerde, se traza en las huellas de innumerables peregrinaciones de católicos y judíos a Israel-Tierra Santa, las cuales lo llevaron a Vd. a fundar la Asociación Casa Argentina en Israel-Tierra Santa. Es bueno recordar la reminiscencia, o más bien, el recuerdo perenne, de todo ello respecto de nuestra patria argentina, con el magnífico mural de Raúl Soldi (de 1968) en la Basílica de la Anunciación, de Nazaret, que representa «el Hallazgo de la Virgen de Luján», símbolo netamente argentino de entre todas las ofrendas votivas de diferentes naciones. Siendo quien suscribe hoy el Obispo de Zárate-Campana (en cuya jurisdicción se encuentra el partido de Pilar) no podría dejar de mencionar que con probabilidad fue en la jurisdicción actual de esta diócesis (creada por Pablo VI en 1976) donde ocurrió «el milagro de Luján, en los pagos de Zelaya», según lo certificó y atestiguó el gran historiador Mons. Juan Presas; esto dicho sin ningún menoscabo del gran hecho de fe y de realidad concreta de contar con la perpetua presencia de la imagen auténtica en la magnífica Basílica de Luján. Prosiguiendo con la narración de este caminar, es también es la ocasión de hacer memoria de la iniciativa que Vd. tuvo, junto con el Emmo. Cardenal Antonio Quarracino (quien lo honró con su amistad), inolvidable Pastor de la Iglesia en la Argentina, Arzobispo de Buenos Aires, del mural con páginas de la Biblia y de devocionarios judíos rescatados del Holocausto, que fueron ubicados en la iglesia catedral primada.
Todas esas acciones, señor Tenembaum, se ubican en el contexto de los grandes pilares de nuestra común herencia, destacándose en el ámbito judío nombres célebres como los de Martin Buber (Cfr. MARTIN BUBER, Deux types de foi. Foi juive et foi chrétienne, Cerf, París, 1991, trad. cast.: Dos mundos de fe, Caparrós, 1996), y Franz Rosenzweig (Cfr. FRANZ ROSENZWEIG,Stern der Erlösung, Frankfurt, 1921, trad. francesa: L'étoile de la Rédemption, Seuil, (1971), París, 1982, trad. cast.: La estrella de la Redención, Sígueme, 1997), o en Argentina el Rabino León Klenicki, director del ADL's Department of Interfaith Affairs, sin excluir a otras destacadas personalidades, algunas actuales.
Como dije, en su comunicación me decía Vd. con sentimiento que se conmemora la desaparición, en 1945, del diplomático sueco Raoul Wallenberg, detenido y desaparecido por el ejército soviético luego de salvar las vidas de decenas de miles de judíos en Hungría, ocupada por el nazismo. Un testimonio de tal magnitud -junto con el de muchos otros- sigue interpelándonos y llamándonos a la responsabilidad, más aún, a la corresponsabilidad, en el diálogo interreligioso, sereno, profundizador de la verdad, en el aprecio mutuo de nuestras culturas, en el diálogo de las religiones (las del tronco abrahamítico, sin excluir a ninguna otra, como nuestra responsabilidad más próxima), lo cual es, me atrevo a decir, condición básica para la paz en el mundo.
En el proyecto del Señor, se da que hoy, 17 de enero, es la tercera vez que Benedicto XVI visita una sinagoga, la primera vez en Roma, después en Colonia (el 22 de agosto de 2005) y también en New York (el 18 de abril de 2008). Apenas acabo de ver un anticipo de las noticias en versiones digitales de diarios italianos en Internet. El Pontífice Romano Benedicto abre su corazón a los hermanos judíos, casi veinticuatro años después de que su inmediato predecesor, Juan Pablo II, en un gesto histórico, fuera el primer Papa que traspusiera el umbral de un Templo hebreo, el fausto 13 de abril de 1986.
Benedicto XVI ha sido recibido por la comunidad judía de Roma, marcando una etapa más en el camino de la concordia y la amistad entre nuestros pueblos, entre nuestras religiones. En el Ángelus de hoy por la mañana señalaba el Santo Padre que: "De hecho, a pesar de los problemas y las dificultades, entre los creyentes de las dos religiones se respira un clima de gran respeto y diálogo", como se observa de la valoración común de lo que nos une: "ante todo, la fe en el único Dios, pero también la tutela de la vida y de la familia, la aspiración a la justicia social y a la paz" ( Benedicto XVI, Angelus del 17 de enero de 2009, en:http://www.radiovaticana.org/spa/Articolo.asp?c=349920). En su reciente discurso a la Curia romana, haciendo alusión a su reciente peregrinación a Tierra Santa, Benedicto XVI ha querido subrayar el significado de su visita a Yad Vashem, el Memorial del Holocausto en Jerusalén: "un encuentro sobrecogedor con la crueldad de la culpa humana, con el odio de una ideología ciega que sin justificación alguna ha condenado a millones de personas a la muerte y, de esta forma, ha querido extirpar del mundo también a Dios, al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, y al Dios de Jesucristo".
Es nuestra común herencia. En ese marco, no podría olvidar, señor Baruj, que nuestro último encuentro programático, en Buenos Aires, respecto del diálogo judeo-cristiano (cuando quien habla era todavía Obispo auxiliar de Mercedes-Luján, y por consiguiente nuestro diálogo versó también la réplica de la Virgen de Luján, de Soldi), tuvo lugar en la misma tarde en que, en hora argentina, justo recibimos la noticia oficial del «Paso a la Casa del Padre» del querido Papa Juan Pablo II, en ese 2 de abril de 2005. He sabido por la agencia ZENIT y por otros medios internacionales que ha sido Vd. uno de los candidatos para el Premio Nobel del año 2009 (CfNobel Candidate Honors John XXIII, Artículo en ZENIT, en. www.zenit.org/article-28042?l=english, 14 de enero de 2010); por haber dedicado su vida a descubrir el heroísmo de seres humanos, y en lo que concierne al ámbito católico (que no es el único), como lo he dicho, señaladamente para con el Mons. Angelo Roncalli, luego Papa Juan XXIII, hoy declarado bienaventurado por la Iglesia católica.
Vemos en el heroísmo que nos transmitieron esos «testigos» que el Amor, sí con mayúsculas, y la solidaridad trascienden los límites de las nacionalidades, de las institucionalidades, y aún del miedo (esa pulsión-pasión difícil de refrenar) impuesto por regímenes totalitarios. Le reconozco a Vd. el sentido de justicia que tuvo también su implícito reconocimiento acerca de que Angelo Giuseppe Roncalli realizó esas destacadas acciones «mientras cumplía funciones como Delegado Apostólico en Estambul durante la segunda guerra mundial fue el responsable de salvar a numerosos judíos». Como Delegado Apostólico, justo es reconocer que representaba a quien era el Sucesor de Pedro.
El Santo Padre Benedicto nos ha pedido hoy en la Sinagoga de Roma que continúe el diálogo entre nosotros, que recordemos nuestra «común tradición» y nos ha exhortado a "reconocer al único Señor, contra la tentación de construirse otros ídolos, de hacerse falsos becerros de oro», así como a «despertar en nuestra sociedad la apertura a la dimensión trascendente, dar testimonio del único Dios» lo cual constituye «un servicio precioso que judíos y cristianos pueden ofrecer juntos».
Gracias al Señor, porque se puede dialogar. Gracias por la acogida del Gran Rabino, de Rabinos y representantes del mundo hebraico, al Papa. Gracias al Señor porque podemos aceptarnos mutuamente, gracias al Señor porque un Papa, Sucesor de Pedro, puede dirigir esas palabras en la Sinagoga de Roma, habiendo ingresado entre el aplauso cerrado de los ciudadanos italianos, de religión o tradición judía, y también de otros de colmaban el Templo.
Gracias al Señor porque podemos ver las diferencias que permanecen, y algunas dudas o heridas que quizá no estén del todo cerradas, pero podemos hacerlo con respeto, con mutua estima, y mirando hacia delante en un proyecto de vivir en armonía, mutua escucha, sana colaboración, y construcción de la civilización según principios cívicos y trascendentes.
Recientemente ha dicho el Gran Rabino de Roma, Riccardo Di Segni: "Nuestra amistad debe servir para demostrar que se puede testimoniar la propia fe en modo no ofensivo, no agresivo y no violento respecto de los otros creyentes, y de los otros seres humanos. Y es un mensaje importantísimo en la fase actual" (http://www.avvenire.it/Chiesa/intervista+Di+Segni_201001161304599400000.htm).
Un ejemplo significativo en nuestros días lo constituyen las reuniones entre la Santa Sede y elInternacional Jewish Congress, cuyo comité de enlace, por ejemplo, se reunió en Buenos Aires en julio de 2004 para tratar el tema Tzedek y Tzedaka, Justicia y Caridad, y en una declaración conjunta redactada entre católicos y judíos afirmó que "nuestro compromiso conjunto con la justicia tiene una profunda raíz en ambos credos. Recordamos la tradición de ayudar a la viuda, al huérfano, al pobre y al extranjero, según el mandato de Dios (Ex 22,20-22; Mt 25,31-46)".
Nuestra corresponsabilidad en el diálogo interreligioso y en las acciones correspondientes, señor Baruj, creo que podríamos orientarla, junto con la profundización de nuestra herencia común, hacia la realización de la Justicia y la Caridad en el mundo de hoy, y las pongo así, con mayúsculas, porque son virtudes mayúsculas por excelencia, magníficas, humildes, instituyentes, hermanantes.
Son virtudes, o valores, si se los quiere ver así, que hemos de profundizar, acrecentar y poner en práctica, en particular en las religiones del tronco abrahamítico, resumidas en su origen más hondo: la paternidad de Dios Misericordioso y Fiel. Y esto en apertura y valoración de quien quizá no cree, o no profesa religión, pero espera un mundo mejor y está dispuesto a poner mente, manos y corazón para ello, para la consecución de la paz en un sentido integral.
Ojalá nos lo conceda Dios y lo pongamos en obra. El Amor todo lo vence.
LA MISIÓN CONTINENTAL EN NUESTRA DIÓCESIS: IMPLORAR Y VIIVR UN NUEVO PENTECOSTÉS EN NUESTRA IGLESIA PARTICULAR
En la “Carta pastoral de los obispos argentinos” con ocasión de la Misión Continental (aprobada por la 153ª Reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina el 20 de agosto de 2009, se nos dice, en el n. 1. que “(…) El acontecimiento de Aparecida ha sido para la Iglesia una invitación a renovar nuestro ardor apostólico y nuestro fervor. Cada uno de nosotros sabe lo que es “evangelizar” y lo que implica esta vocación en la Iglesia. Pues “anunciamos a nuestros pueblos que Dios nos ama, que su existencia no es una amenaza para el hombre, que está cerca con el poder salvador y liberador de su Reino, que nos acompaña en la tribulación, que alienta incesantemente nuestra esperanza en medio de todas las pruebas” (DA 30)”.
Bajo el amparo de la Virgen de Luján, Patrona de nuestra diócesis, Patrona de la Argentina, y de conformidad con nuestra pastoral diocesana, ya desde 2007 estamos como diócesis, en estado de misión, a comenzar por la dimensión misionera de la pastoral entera, y de la pastoral ordinaria en particular. En efecto, la pastoral ordinaria puede y debe conllevar una dimensión misionera, como tantas veces lo hemos reflexionado. En ZENIT.org, el lunes 1 octubre 2007 se publicaba: “En la ciudad argentina de Campana, «ya se ha puesto en marcha el espíritu que nos pedían los obispos de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Aparecida»”. Así lo fue en distintas ciudades y pueblos de nuestra diócesis. Con ese fin, y visto el valor del las Orientaciones del Consejo Episcopal Latinoamericano para la misión en nuestro continente, ofrecemos para la reflexión estas líneas, que manifiestan “la Iglesia en misión permanente”. Veremos cómo están en consonancia con «Navega Mar adentro» y con nuestro «Plan Pastoral diocesano».
I. UNA IGLESIA MISIONERA EN EL CONTINENTE EL ESPÍRITU NOS IMPULSA A LA MISIÓN
El documento conclusivo de la V Conferencia de Aparecida, recordando el mandato del Señor de “ir y hacer discípulos entre todos los pueblos”(1), desea despertar un gran impulso misionero en la Iglesia en América Latina y El Caribe. Esta es, sin duda alguna, una de las principales conclusiones de ese gran encuentro eclesial. Este impulso misionero se puede desglosar en cuatro consecuencias prácticas: -aprovechar intensamente esta hora de gracia; -implorar y vivir un nuevo Pentecostés en todas las comunidades cristianas; -despertar la vocación y la acción misionera de los bautizados, y alentar todas las vocaciones y ministerios que el Espíritu da a los discípulos de Jesucristo en la comunión viva de la Iglesia. -salir al encuentro de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos para comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo, que ha llenado nuestras vidas de “sentido”, de verdad y amor, de alegría y de esperanza(2). El Espíritu Santo nos precede en este camino misionero. Por eso confiamos que este testimonio de Buena Nueva constituya, a la vez, un impulso de renovación eclesial y de transformación de la sociedad.
NATURALEZA Y FINALIDAD DE LA MISIÓN La misión es parte constitutiva de la identidad de la Iglesia llamada por el Señor a evangelizar a todos los pueblos. “Su razón de ser es actuar como fermento y como alma de la sociedad, que debe renovarse en Cristo y transformarse en familia de Dios”(3). Por eso, la misión que se realice como fruto del encuentro de Aparecida debe, ante todo, animar la vocación misionera de los cristianos, fortaleciendo las raíces de su fe y despertando su responsabilidad para que todas las comunidades cristianas se pongan en estado de misión permanente. Se trata de despertar en los cristianos la alegría y la fecundidad de ser discípulos de Jesucristo, celebrando con verdadero gozo el “estar-con-Él” y el “amar-como-Él” para ser enviados a la misión. “No podemos desaprovechar esta hora de gracia. ¡Necesitamos un nuevo Pentecostés! ¡Necesitamos salir al encuentro de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos para comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo, que ha llenado nuestras vidas de “sentido”, de verdad y amor, de alegría y de esperanza!”(4). Así, la misión nos lleva a vivir el encuentro con Jesús como un dinamismo de conversión personal, pastoral y eclesial capaz de impulsar hacia la santidad y el apostolado a los bautizados, y de atraer a quienes han abandonado la Iglesia, a quienes están alejados del influjo del evangelio y a quienes aún no han experimentado el don de la fe. Esta experiencia misionera abre un nuevo horizonte para la Iglesia de todo el continente que quiere “recomenzar desde Cristo” recorriendo junto a El un camino de maduración que nos capacite para ir al encuentro de toda persona, hablando el lenguaje cercano del testimonio, de la fraternidad, de la solidaridad.
LA IGLESIA EN MISIÓN PERMANENTE La Iglesia en América Latina y El Caribe quiere ponerse en “estado permanente de misión”(5). Se trata de fortalecer la dimensión misionera de la Iglesia en el Continente y desde el Continente. Esto conlleva la decisión de recorrer juntos un itinerario de conversión que nos lleve a ser discípulos misioneros de Jesucristo. En efecto, “discipulado y misión son como las dos caras de una misma medalla: cuando el discípulo está enamorado de Cristo, no puede dejar de anunciar al mundo que sólo él nos salva (cf. Hch 4, 12)”(6). El “estado permanente de misión” implica ardor interior y confianza plena en el Señor, como también continuidad, firmeza y constancia para llevar “nuestras naves mar adentro, con el soplo potente del Espíritu Santo, sin miedo a las tormentas, seguros de que la Providencia de Dios nos deparará grandes sorpresas”(7). El mismo Espíritu despertará en nosotros la creatividad para encontrar formas diversas para acercarnos, incluso, a los ambientes más difíciles, desarrollando en el misionero la capacidad de convertirse en “pescador de hombres”. En fin, “estado permanente de misión” implica una gran disponibilidad a repensar y reformar muchas estructuras pastorales, teniendo como principio constitutivo la “espiritualidad de la comunión”(8) y de la audacia misionera. Lo principal es la conversión de las personas. No cabe duda(9). Pero ello debe llevar naturalmente a forjar estructuras abiertas y flexibles capaces de animar una misión permanente en cada Iglesia Particular.
II. LA MISIÓN CONTINENTAL UNA ACCIÓN MISIONERA CONTINENTAL PARA UNA IGLESIA EN MISIÓN PERMANENTE
“A la pregunta ¿para qué la misión? respondemos con la fe y la esperanza de la Iglesia: nuestra misión es compartir la Vida que nos transmite Cristo.(10) “El Amor es el que da la vida; por eso la Iglesia es enviada a difundir en el mundo la caridad de Cristo, para que los hombres y los pueblos “tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10, 10).”(11) De esta manera la Iglesia es “misionera sólo en cuanto discípula, es decir, capaz de dejarse atraer siempre, con renovado asombro, por Dios que nos amó y nos ama primero (Cf. 1 Jn 4, 10).(12) Este dinamismo misionero se da en un momento muy propicio. “Cuando muchos de nuestros pueblos se preparan para celebrar el bicentenario de su independencia, nos encontramos ante el desafío de revitalizar nuestro modo de ser católico y nuestras opciones personales por el Señor, para que la fe cristiana arraigue más profundamente en el corazón de las personas y los pueblos latinoamericanos como acontecimiento fundante y encuentro vivificante con Cristo. Él se manifiesta como novedad de vida y de misión en todas las dimensiones de la existencia personal y social. Esto requiere, desde nuestra identidad católica, una evangelización mucho más misionera, en diálogo con todos los cristianos y al servicio de todos los hombres.”(13). A esto nos ayuda la próxima realización del Congreso Misionero Latinoamericano-COMLA8 /CAM3, lo mismo que el Sínodo sobre la Palabra en la vida y misión de la Iglesia (2008) y la celebración del Año Paulino en 2008-2009. La misión es un rasgo constitutivo de la Iglesia Un objetivo esencial de la Misión Continental es tomar conciencia de que la dimensión misionera es parte constitutiva de la identidad de la Iglesia y del discípulo del Señor. Por eso, a partir del Kerigma, ella pretende vitalizar el encuentro con Cristo vivo y fortalecer el sentido de pertenencia eclesial, para que los bautizados pasen de evangelizados a evangelizadores y, a través de su testimonio y acción evangelizadora, nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños llegan a tener Vida plena en Él. Para lograr ese objetivo “todos los bautizados estamos llamados a “recomenzar desde Cristo”, a reconocer y seguir su Presencia con el mismo realismo y novedad, el mismo poder de afecto, persuasión y esperanza, que tuvo su encuentro con los primeros discípulos a las orillas del Jordán, hace 2000 años, y con los “Juan Diego” del Nuevo Mundo. Sólo gracias a ese encuentro y seguimiento, que se convierte en familiaridad y comunión, por desborde de gratitud y alegría, somos rescatados de nuestra conciencia aislada y salimos a comunicar a todos la vida verdadera, la felicidad y esperanza que nos ha sido dado experimentar y gozar”(14).
Medios para la Misión Beber de la Palabra, lugar de encuentro con Jesucristo Si el objetivo central de la Misión es llevar a las personas a un verdadero encuentro con Jesucristo, el primer espacio de encuentro con El será el conocimiento profundo y vivencial de la Palabra de Dios, de Jesucristo vivo, en la Iglesia, que es nuestra casa.(15). La proclamación alegre de Jesucristo muerto y resucitado, a quien buscamos, y al “que Dios ha constituido Señor y Mesías” (Hech 2,36), ya es encuentro con la Palabra Viva, con Jesús mismo, la Palabra que salva. Para entrar y permanecer en este lugar de encuentro con Cristo que es la Palabra, instrumento privilegiado de la misión, hay que destacar cinco metas particulares: -el fomento de la “pastoral bíblica”, entendida como “animación bíblica de la pastoral, que sea escuela de interpretación o conocimiento de la Palabra, de comunión con Jesús u oración con la Palabra, y de evangelización inculturada o de proclamación de la Palabra”(16); -la formación en la Lectio divina, o ejercicio de lectura orante de la Sagrada Escritura(17), y su amplia divulgación y promoción; -la predicación de la Palabra, de manera que realmente conduzca al discípulo al encuentro vivo, lleno de asombro, con Cristo, y a su seguimiento en el hoy de la vida y de la historia; -el fortalecimiento, a la luz de la Palabra de Dios, del tesoro de la piedad popular de nuestros pueblos, “para que resplandezca cada vez más en ella “la perla preciosa” que es Jesucristo, y sea siempre nuevamente evangelizada en la fe de la Iglesia y por su vida sacramental”(18). La presentación de la vida de los santos, en especial de la Virgen María, como páginas encarnadas del evangelio que tocan el corazón y motivan el camino del discípulo hacia Jesús y del misionero hacia la gente. “Por esto, hay que educar al pueblo en la lectura y la meditación de la Palabra: que ella se convierta en su alimento para que, por propia experiencia, vea que las palabras de Jesús son espíritu y vida (cf. Jn 6,63). De lo contrario, ¿cómo van a anunciar un mensaje cuyo contenido y espíritu no conocen a fondo? Hemos de fundamentar nuestro compromiso misionero y toda nuestra vida en la roca de la Palabra de Dios”(19).
Alimentarse de la Eucaristía Un segundo medio para la misión es la Sagrada Liturgia, en especial, los sacramentos de la Iniciación Cristiana, signos que expresan y realizan la vocación de discípulos de Jesús a cuyo seguimiento somos llamados. De forma significativa, la Eucaristía es lugar privilegiado del encuentro del discípulo con Jesucristo. Y es, a la vez, fuente inagotable de la vocación cristiana y del impulso misionero; “allí, el Espíritu Santo fortalece la identidad del discípulo y despierta en él la decidida voluntad de anunciar con audacia a los demás lo que ha escuchado y vivido”(20). Dentro de este segundo medio misionero, hay que destacar cuatro metas particulares: Conducir, mediante la iniciación cristiana, a la incorporación viva en la comunidad, cuya fuente y cumbre es la celebración eucarística, y dedicar tiempo y atención al seguimiento de quienes son incorporados a la comunidad; Cultivar en la celebración eucarística su dimensión de renovación de la Nueva y Eterna Alianza, lugar de encuentro con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, con los ángeles, los santos y entre los hermanos, de ofrecimiento de la vida del discípulo, cargando con su cruz, a la vez que de envío misionero. -fomentar el estilo eucarístico de la vida cristiana, y recrear y promover la “pastoral del domingo”(21), dándole “prioridad en los programas pastorales”(22), para un nuevo impulso a la evangelización del pueblo de Dios(23); -en los lugares donde no sea posible la Eucaristía, fomentar la celebración dominical de la Palabra, “que hace presente el Misterio Pascual en el amor que congrega (cf. 1Jn 3, 14), en la Palabra acogida (cf. Jn 5, 24-25) y en la oración comunitaria (cf. Mt 18, 20)”(24).
Construir la Iglesia como casa y escuela de comunión Un tercer espacio de encuentro con Jesucristo es la vida comunitaria. “Jesús está presente en medio de una comunidad viva en la fe y en el amor fraterno. Allí Él cumple su promesa: “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 20)”(25). Formar comunidad implica abrazar el estilo de vida de Jesús, asumir su destino pascual con todas sus exigencias, participar en su misión, estar en actitud de permanente conversión y mantener la alegría del discípulo misionero en el servicio al Reino. Dentro de este tercer medio para la misión, hay que destacar cinco metas particulares: -fomentar la conciencia de comunión a nivel familiar para que cada hogar se convierta en una iglesia doméstica, en un santuario de la vida, donde se le valora como don de Dios y se forma en ese sentido a las personas, una verdadera escuela en la fe, un espacio en que crecen misioneros de la esperanza y de la paz; -formar pequeñas comunidades cristianas, abiertas y disponibles, en sus diversas formas y expresiones. Cultivar en ellas la pastoral de la acogida para que las personas experimenten su pertenencia a la Iglesia de modo personal y familiar; -profundizar la dimensión comunitaria a nivel parroquial, para que la parroquia sea en verdad una comunidad de comunidades(26); -animar a las comunidades de Vida Consagrada para que busquen compartir su testimonio de comunión misionera con la gran comunidad eclesial; -todo esto orientado a la renovación de las estructuras pastorales, a fin de impulsar una nueva forma de ser Iglesia: más fraterna, expresión de comunión, más participativa y más misionera(27).
Servir a la sociedad, en especial, a los pobres Un cuarto medio de encuentro con Jesucristo y de acción misionera es el servicio a la sociedad para que nuestros pueblos tengan la vida de Cristo y, de un modo especial, el servicio a los pobres, enfermos y afligidos(28) “que reclaman nuestro compromiso y nos dan testimonio de fe, paciencia en el sufrimiento y constante lucha para seguir viviendo”(29). Dentro de este cuarto medio para la misión, hay que destacar cuatro metas particulares: -la fraternidad con los más pobre y afligidos, hermanos nuestros en quienes nos encontramos y servimos al Señor, y la defensa de los derechos de los excluidos(30), ya que allí se juega la fidelidad de la Iglesia a Jesucristo(31); -la renovación y fortalecimiento de la pastoral social, a fin de que exprese en signos concretos la opción preferencial por los pobres y excluidos, especialmente con las personas que viven en la calle, con los migrantes, los enfermos, los adictos dependientes, los niños en situaciones de riesgo y los detenidos en las cárceles(32); -la atención pastoral de los constructores de la sociedad, que tienen la misión de forjar estructuras justas, que estén al servicio de la dignidad de las personas y de sus familias; como asimismo de los comunicadores sociales, para que alienten el crecimiento de una cultura que sea manifestación del reinado de Dios. -el apoyo decidido a todas aquellas personas e instituciones que “dan testimonio de lucha por la justicia, por la paz y por el bien común, algunas veces llegando a entregar la propia vida”(33). Los medios de la misión, en su conjunto, deben ser nuestro instrumento para lograr la gran meta: impulsar la realización de la Misión Continental de tal forma que las Iglesias del continente se pongan en estado de misión. Esto significa que la acción misionera intensiva sea tan motivadora, que asuman la misión permanente como plan pastoral.
Simultaneidad y signos compartidos Para ser “continental” se requiere la visibilización latinoamericana y caribeña de ciertos momentos de la acción misionera, es decir, alguna simultaneidad y signos compartidos: el tríptico obsequiado por el Papa Benedicto XVI en Aparecida, acompañado de una sencilla catequesis sobre su simbología de fe; la oración propuesta por el mismo Papa para preparar la V Conferencia y aquella con que termina su Discurso Inaugural; el logo utilizado en Aparecida puede seguir siendo distintivo para los misioneros y para los subsidios que se preparen para esa labor; a éstos signos pueden asociarse otros actos inspirados y ojalá simultáneos relacionados con solemnidades litúrgicas, como la Encarnación o Pentecostés, o fiestas Marianas especialmente de las advocaciones de Aparecida (12.10) y Guadalupe (12.12).
LA PEDAGOGÍA DE LA ACCIÓN MISIÓN CONTINENTAL 5.1. Cinco aspectos de un proceso evangelizador En el proceso de formación de los discípulos misioneros “destacamos cinco aspectos fundamentales, que aparecen de diversa manera en cada etapa del camino, pero que se compenetran íntimamente y se alimentan entre sí”: el Encuentro con Jesucristo, la Conversión, el Discipulado, la Comunión y la Misión(34). Esto implica: -conocer las búsquedas de las personas -y los pueblos- que Dios nos confía, y llevarlas a un encuentro con Jesucristo vivo, -que suscita una actitud de conversión, -y la decisión de seguir los pasos de Jesús, -para que, viviendo en común-unión con Cristo, como con-vocados por Él(35), dentro de la comunión de la Iglesia, crezca y sea vivo un fuerte sentido de pertenencia eclesial, -y un proceso de formación integral, kerigmática, permanente, procesual, diversificada y comunitaria, que contemple el acompañamiento espiritual, -los bautizados asuman su compromiso misionero y pasen de evangelizados a evangelizadores, a fin de que el Reino de Dios se haga presente y así nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños tengan vida en Él. Estas dimensiones del camino podemos explicarlas con palabras que encontramos en el mismo evangelio, y que describen el proceso de encuentro, formación y envío, de quienes reciben la vocación de ser discípulos misioneros para que los pueblos tengan vida en Cristo(36): Todo comienza con una pregunta: “¿Qué buscan?” (Jn 1, 38). Comenta el documento de Aparecida 279 a: “Quienes serán sus discípulos ya lo buscan. Se ha de descubrir el sentido más hondo de la búsqueda, y se ha de propiciar el encuentro con Cristo que da origen a la iniciación cristiana”. (Búsqueda) Los discípulos, que quieren encontrarse con Cristo, le preguntan: “Maestro, ¿dónde vives?” (Jn 1. 38). Jesucristo los invita a vivir una experiencia: “Vengan y lo verán” (Jn 1, 39), “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14, 6). (Encuentro) Encontrando a Felipe le dijo: “Sígueme”(Mt 4,19), y más tarde, junto al lago de Galilea, asombrados por la enseñanza del Maestro y por la pesca milagrosa, también Pedro, Andrés, Santiago y Juan, “dejándolo todo, le siguieron”. (Conversión y Discipulado) Los llamó “para que estuvieran con él” (Mc 3, 14) y “permanecieran en su amor”, formando una comunidad de discípulos, que más tarde fue conocida por su solidaridad, y por su unidad en la oración, en la fracción del pan y en la enseñanza de los apóstoles (Cfr Hechos 3, 42ss). (Comunión) Pero la llamada de Jesús al discipulado es inseparable de la vocación misionera. Ya en el encuentro a orillas del lago les manifiesta su propósito: “Os haré pescadores de hombres”, y cuando llama a los doce les dice explícitamente que los llama para “enviarlos a predicar” (Mc 3, 14). Y antes de ascender a los cielos, los envía “a hacer discípulos a todos los pueblos, bautizándolos ...”(Mt 28,19) . (Misión) Para lograr este proceso, y recuperar a personas que se han alejado “hemos de reforzar en nuestra Iglesia cuatro ejes”: “un encuentro personal con Jesucristo, una experiencia religiosa profunda e intensa, un anuncio kerigmático y el testimonio personal de los evangelizadores, que lleve a una conversión personal y a un cambio de vida integral”; “la vivencia comunitaria [pues] nuestros fieles buscan comunidades donde sean acogidos fraternalmente … Es necesario que nuestros fieles se sientan realmente miembros de una comunidad eclesial y corresponsable en su desarrollo”; “una formación bíblica-doctrinal […] acentuadamente vivencial y comunitaria” que es necesaria para madurar la experiencia religiosa y se percibe como una “herramienta fundamental y necesaria en el conocimiento espiritual, personal y comunitario”; “el compromiso misionero de toda la comunidad… que sale al encuentro de los alejados, se interesa por su situación, a fin de reencantarlos con la Iglesia e invitarlos a volver a ella”(37). Hay que ser concientes que sólo surgirán discípulos misioneros si en el proceso enunciado, nuestras comunidades se comprometen con la evangelización de los bautizados que no tienen conciencia de ser discípulos, acompañándolos para que puedan vivir una maduración paulatina hacia la voluntad de servicio y, así, respondan al envío que el Señor les da por medio de la Iglesia. En esta vivencia, la renovación de la conversión personal y pastoral de los pastores y de todos los consagrados es un elemento indispensable para que el testimonio coherente de vida sea el cimiento pedagógico fundamental.
5.2. Caminos hacia el encuentro con Cristo Una auténtica propuesta de encuentro con Jesucristo debe tener en cuenta los siguientes elementos: Una experiencia de la presencia de Jesucristo en la vida personal y comunitaria del creyente: en la lectura meditada y eclesial de la Sagrada Escritura; en la celebración eucarística, fuente inagotable de la vocación cristiana y fuente inextinguible del compromiso misionero; en el dinamismo de una vida comunitaria, participativa y fraterna; y en el servicio a los pobres y excluidos; Una revalorización de la piedad popular, la cual es una “manera legítima de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia y una forma de ser misioneros, donde se recogen las más hondas vibraciones de la América profunda”(38). Un fortalecimiento de la presencia cercana de María, “imagen acabada y fidelísima del seguimiento de Cristo”(39), a la vez que madre y educadora de discípulos misioneros de Jesucristo(40); un rescate de los testigos del Evangelio en América, varones y mujeres que vivieron heroicamente su fe en un camino de santidad, junto a aquellos que derramaron su sangre en el martirio”(41)
5.3. Pedagogía del encuentro y de la comunión Pedagogía del encuentro: La misión debe realizarse dentro del dinamismo de la pedagogía del encuentro que puede darse de persona a persona, de casa en casa, de comunidad a comunidad(42). Siendo que todo pastor –lo que vale también para cada misionero- ha de reflejar al Buen Pastor, es evidente que nuestra pastoral tiene que estar entretejida de encuentros, en la sencillez, la cordialidad, la solicitud, la escucha y el servicio a los demás. ”En este esfuerzo evangelizador, la comunidad eclesial se destaca por las iniciativas pastorales, al enviar, sobre todo entre las casas de las periferias urbanas y del interior, sus misioneros, laicos o religiosos, buscando dialogar con todos en espíritu de comprensión y de delicada caridad”(43). Pedagogía de Comunión. Es importante realizar la misión en el continente como gran expresión de comunión. Que se manifieste la comunión con Dios en la oración unánime, implorando con María, la madre de Jesús, el Espíritu Santo, y la unidad con el Papa, entre las Conferencias Episcopales y entre las Iglesias particulares, ayudándose recíprocamente en su realización, especialmente en personal y recursos; “Toda Iglesia particular debe abrirse generosamente a las necesidades de las demás. La colaboración entre las Iglesias, por medio de una reciprocidad real que las prepare a dar y a recibir, es también fuente de enriquecimiento para todas y abarca varios sectores de la vida eclesial. A este respecto, es ejemplar la declaración de los Obispos en Puebla: "Finalmente, ha llegado para América Latina la hora ... de proyectarse más allá de sus propias fronteras, ad gentes. Es verdad que nosotros mismos necesitamos misioneros. Pero debemos dar desde nuestra pobreza… La misión de la Iglesia es más vasta que la "comunión entre las Iglesias": ésta, además de la ayuda para la nueva evangelización, debe tener sobre todo una orientación con miras a la especifica índole misionera."(44).
5.4. La misión, tarea de todos y para todos Agentes pastorales y evangelizadores La realización de la misión “requerirá la decidida colaboración de las Conferencias Episcopales y de cada diócesis en particular”(45). El Obispo es el primer responsable de la misión en cada Iglesia particular y es quien debe convocar a todas las fuerzas vivas de la comunidad para este gran empeño misionero: “sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que se prodigan, muchas veces con inmensas dificultades, para la difusión de la verdad evangélica”(46). “Esta firme decisión misionera debe impregnar todas las estructuras eclesiales y todos los planes pastorales de diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos y de cualquier institución de la Iglesia. Ninguna comunidad debe excusarse de entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación misionera, y de abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe”(47). Para los Ministros Ordenados es un gran momento de gracia que les pide renovar la comunión de los Presbíteros y Diáconos con el Obispo y de ellos entre sí. Así como el entusiasmo y la entrega al servicio del evangelio. Ellos son los portadores primeros de todo este impulso misionero y habría que sensibilizarlos especialmente en el espíritu y conversión pastoral de Aparecida. “La renovación de la parroquia exige actitudes nuevas en los párrocos y en los sacerdotes que están al servicio de ella. La primera exigencia es que el párroco sea un auténtico discípulo de Jesucristo, porque sólo un sacerdote enamorado del Señor puede renovar una parroquia. Pero, al mismo tiempo, debe ser un ardoroso misionero que vive el constante anhelo de buscar a los alejados y no se contenta con la simple administración” (DA 201).
El papel privilegiado de los laicos Cualquier esfuerzo misionero exige, de manera particular, la participación activa y comprometida de los fieles laicos en todas las etapas del proceso. “Hoy, toda la Iglesia en América Latina y El Caribe quiere ponerse en estado de misión. La evangelización del Continente, nos decía el papa Juan Pablo II, no puede realizarse hoy sin la colaboración de los fieles laicos(48). Ellos han de ser parte activa y creativa en la elaboración y ejecución de proyectos pastorales a favor de la comunidad. Esto exige, de parte de los pastores, una mayor apertura de mentalidad para que entiendan y acojan el “ser” y el “hacer” del laico en la Iglesia, quien, por su bautismo y su confirmación, es discípulo y misionero de Jesucristo. En otras palabras, es necesario que el laico sea tenido muy en cuenta con un espíritu de comunión y participación”(49). La Misión Continental debe tener especial penetración en los sectores culturales, políticos y de dirigentes sociales y económicos que identifican a nuestra sociedad globalizada. Para que esto sea posible, debemos reafirmar vigorosamente la misión peculiar y específica del laico en el mundo secular(50), evitando la tentación de motivar a los laicos más comprometidos con su fe, tan sólo a involucrarse en los servicios que necesita la comunidad eclesial para formarse, sostenerse y crecer.
La misión inestimable de la Vida Consagrada Para los miembros de los Institutos de Vida Consagrada, varones y mujeres que están llamados a dar un testimonio convincente de la alegría de ser pertenencia de Dios como discípulos y misioneros de Cristo, y de prodigarse generosamente al servicio de sus hijos, especialmente de los más marginados, y de manifestar en la Iglesia la multiplicidad de los dones carismáticos del Espíritu Santo, su participación en la Misión Continental, como grandes colaboradores de los Pastores, contribuirá fuertemente al despertar misionero de América Latina y del Caribe.
Interlocutores y destinatarios Los destinatarios (o “interlocutores”) de la misión somos todos, comenzando por los discípulos misioneros que animan el proceso evangelizador, pero especialmente debe dirigirse a los pobres, a los que sufren y a los alejados(51), e impulsar a los constructores de la sociedad a su misión cristiana de transformarla. Llegar hasta los más alejados debe ser siempre uno de los objetivos de la dimensión misionera de la Iglesia, utilizando los medios adecuados a cada situación. “No podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos, sino urge acudir en todas las direcciones para proclamar que el mal y la muerte no tienen la última palabra, que el amor es más fuerte, que hemos sido liberados y salvados por la victoria pascual del Señor de la historia, que Él nos convoca en Iglesia, y que quiere multiplicar el número de sus discípulos y misioneros en la construcción de su Reino en América Latina. Somos testigos y misioneros: en las grandes ciudades y campos, en las montañas y selvas de nuestra América, en todos los ambientes de la convivencia social, en los más diversos “areópagos” de la vida pública de las naciones, en las situaciones extremas de la existencia, asumiendo ad gentes nuestra solicitud por la misión universal de la Iglesia”(52).
RECURSOS PARA LA MISIÓN Convocación comunitaria La parroquia sigue siendo una referencia fundamental en el proceso evangelizador, con sus comunidades eclesiales de base, movimientos y grupos apostólicos. La misión está llamada a ser un dinamismo permanente de gran importancia para que la parroquia se haga “parroquia misionera”. La misión exige una convocatoria a los discípulos misioneros y a las comunidades eclesiales. En la misión se debe aprovechar el potencial educativo de la Iglesia, a través de sus escuelas e institutos de formación, valorando el dinamismo misionero de los miembros de la comunidad educativa. Un fenómeno importante de nuestro tiempo es la aparición y difusión de diversas formas de voluntariado misionero(53), conformado en buena parte por jóvenes, quienes están dispuestos a dar tiempo y talento para la misión. Mención especial merecen los grupos y asociaciones de niños misioneros, pues esto crea una dinámica especial en las familias. Por otra parte, se considera importante la labor de los emigrantes como discípulos misioneros, quienes “están llamados a ser una nueva semilla de evangelización, a ejemplo de tantos emigrantes y misioneros que trajeron la fe cristiana a nuestra América”(54).
Formación de misioneros Aparecida asumió una “clara y decidida opción por la formación de los miembros de nuestras comunidades, en bien de todos los bautizados, cualquiera sea la función que desarrollen en la Iglesia”(55). La formación debe estar impregnada de espiritualidad misionera, que es impulso del Espíritu que “motiva todas las áreas de la existencia, penetra y configura la vocación específica de cada uno. Así, se forma y desarrolla la espiritualidad propia de presbíteros, de religiosos y religiosas, de padres de familia, de empresarios, de catequistas, etc. Cada una de las vocaciones tiene un modo concreto y distintivo de vivir la espiritualidad, que da profundidad y entusiasmo al ejercicio concreto de sus tareas. Así, la vida en el Espíritu no nos cierra en una intimidad cómoda, sino que nos convierte en personas generosas y creativas, felices en el anuncio y el servicio misionero. Nos vuelve comprometidos con los reclamos de la realidad y capaces de encontrarle un profundo significado a todo lo que nos toca hacer por la Iglesia y por el mundo”(56). El Espíritu entreteje vínculos de comunión entre los diversas vocaciones para que realicen la única misión como miembros complementarios de un solo Cuerpo.
Signos y gestos de cercanía y dignificación de los más pobres “Por eso, no puede separarse de la solidaridad con los necesitados y de su promoción humana integral: “Pero si las personas encontradas están en una situación de pobreza – nos dice aún el Papa –, es necesario ayudarlas, como hacían las primeras comunidades cristianas, practicando la solidaridad, para que se sientan amadas de verdad. El pueblo pobre de las periferias urbanas o del campo necesita sentir la proximidad de la Iglesia, sea en el socorro de sus necesidades más urgentes, como también en la defensa de sus derechos y en la promoción común de una sociedad fundamentada en la justicia y en la paz. Los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio y un Obispo, modelado según la imagen del Buen Pastor, debe estar particularmente atento en ofrecer el divino bálsamo de la fe, sin descuidar el ‘pan material’”(57). La evangelización, como acción privilegiada hacia los pobres, debemos vivirla teniendo presente que los más humildes nos evangelizan.
CRITERIOS PARA LA MISION Conversión personal y pastoral La misión exige una indispensable conversión pastoral, tanto de las personas como de las mismas estructuras de la Iglesia. Se deben reconocer las estructuras caducas y buscar las nuevas formas que exigen los cambios. “La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera. Así será posible que “el único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial”(58) con nuevo ardor misionero, haciendo que la Iglesia se manifieste como una madre que sale al encuentro, una casa acogedora, una escuela permanente de comunión misionera”(59). Atención a los signos culturales: inculturación y presencia en nuevos aerópagos. Hay que tener en cuenta la compleja y variada realidad de nuestro continente, como es el caso de las megápolis, los ambientes suburbanos y de las grandes periferias, como asimismo de los ambientes campesinos, mineros y marítimos, sin olvidar los hospitales, los centros de rehabilitación y las cárceles, lo mismo que las peculiaridades de las Iglesias en las diversas regiones. La misión, siendo única, deberá ser al mismo tiempo diversa. Por eso, es necesario estar atentos a los signos culturales de la época, de tal manera que las nuevas expresiones y valores se enriquezcan con las buenas noticias del Evangelio de Jesucristo, logrando, “unir más la fe con la vida y contribuyendo así a una catolicidad más plena, no solo geográfica, sino también cultural”(60). En el contexto de la acción pastoral normal La realización de una misión continental debe darle dinamismo a los planes pastorales vigentes, renovando las estructuras que sean necesarias. “Esta firme decisión misionera debe impregnar todas las estructuras eclesiales y todos los planes pastorales de diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos, y de cualquier institución de la Iglesia. Ninguna comunidad debe excusarse de entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación misionera, de abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe”(61). “No resistiría a los embates del tiempo una fe católica reducida a bagaje, a elenco de algunas normas y prohibiciones, a prácticas de devoción fragmentadas, a adhesiones selectivas y parciales de las verdades de la fe, a una participación ocasional en algunos sacramentos, a la repetición de principios doctrinales, a moralismos blandos o crispados que no convierten la vida de los bautizados. Nuestra mayor amenaza “es el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando y degenerando en mezquindad”. A todos nos toca recomenzar desde Cristo, reconociendo que no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva”(62). Con nuevos lenguajes: comunicación En la misión es necesario tener muy en cuenta la cultura actual, la cual “debe ser conocida, evaluada y en cierto sentido asumida por la Iglesia, con un lenguaje comprendido por nuestros contemporáneos. Solamente así la fe cristiana podrá aparecer como realidad pertinente y significativa de salvación. Pero, esta misma fe deberá engendrar modelos culturales alternativos para la sociedad actual”(63). Esto ayudará a “comunicar los valores evangélicos de manera positiva y propositiva. Son muchos los que se dicen descontentos, no tanto con el contenido de la doctrina de la Iglesia, sino con la forma como ésta es presentada”(64) y vivida. En la misión hay que “optimizar el uso de los medios de comunicación católicos, haciéndolos más actuantes y eficaces, sea para la comunicación de la fe, sea para el diálogo entre la Iglesia y la sociedad”(65). Será muy importante hacer presente el anuncio misionero en los medios de comunicación en general, así como en los espacios virtuales, cada vez más frecuentados por las nuevas generaciones. Así como en radio y televisión ya existen experiencias de programas educativos en la fe, también un portal interactivo puede ser una opción útil en el desarrollo de la misión. LUGARES de COMUNION Las Conferencias Episcopales como espacios de comunión entre las Iglesias locales necesitan reavivar su identidad y misión, para apoyar especialmente a las Iglesias con menores recursos, motivando la generosidad y apertura. Cada Diócesis necesita robustecer su conciencia misionera, saliendo al encuentro de quienes aún no creen en Cristo en el ámbito de su propio territorio y responder adecuadamente a los grandes problemas de la sociedad en la cual está inserta. Pero también, con espíritu materno, está llamada a salir en búsqueda de todos los bautizados que no participan en la vida de las comunidades cristianas(66). En la diócesis, el eje central deberá ser un proyecto orgánico de formación, aprobado por el Obispo y elaborado con los organismos diocesanos competentes, teniendo en cuenta todas las fuerzas vivas de la Iglesia particular… Se requieren, también, equipos de formación convenientemente preparados que aseguren la eficacia del proceso mismo y que acompañen a las personas con pedagogías dinámicas, activas y abiertas(67). La parroquia ha de ser el lugar donde se asegure la iniciación cristiana y tendrá como tareas irrenunciables: iniciar en la vida cristiana a los adultos bautizados y no suficientemente evangelizados; educar en la fe a los niños bautizados en un proceso que los lleve a completar su iniciación cristiana; iniciar a los no bautizados que, habiendo escuchado el kerygma, quieren abrazar la fe. En esta tarea, el estudio y la asimilación del Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos es una referencia necesaria y un apoyo seguro(68). Los mejores esfuerzos de las parroquias, en este inicio del tercer milenio, deben estar en la convocatoria y en la formación de laicos misioneros(69). La renovación de las parroquias, al inicio del tercer milenio, exige reformular sus estructuras, para que sea una red de comunidades y grupos, capaces de articularse logrando que sus miembros se sientan y sean realmente discípulos y misioneros de Jesucristo en comunión(70). La renovación misionera de las parroquias se impone tanto en la evangelización de las grandes ciudades como del mundo rural de nuestro continente, que nos está exigiendo imaginación y creatividad para llegar a las multitudes que anhelan el Evangelio de Jesucristo. Particularmente, en el mundo urbano, se plantea la creación de nuevas estructuras pastorales, puesto que muchas de ellas nacieron en otras épocas para responder a las necesidades del ámbito rural(71). Señalamos que es preciso reanimar los procesos de formación de pequeñas comunidades en el Continente, pues en ellas tenemos una fuente segura de vocaciones al sacerdocio, a la vida religiosa, y a la vida laical con especial dedicación al apostolado. A través de las pequeñas comunidades, también se podría llegar a los alejados, a los indiferentes y a los que alimentan descontento o resentimientos frente a la Iglesia(72). En la vida y la acción evangelizadora de la Iglesia, constatamos que, en el mundo moderno, debemos responder a nuevas situaciones y necesidades. La parroquia no llega a muchos ambientes en las megápolis. En este contexto, los movimientos y nuevas comunidades son un don de Dios para nuestro tiempo, acogen a muchas personas alejadas para que puedan tener una experiencia de encuentro vital con Jesucristo y, así, recuperen su identidad bautismal y su activa participación en la vida de la Iglesia. En ellos, “podemos ver la multiforme presencia y acción santificadora del Espíritu”(73). La opción por la Misión Continental y su finalidad de impulsar la misión permanente, otorga a los organismos e institutos misioneros una responsabilidad particularmente importante para dinamizar su labor habitual y ofrecer apoyo subsidiario a los diferentes niveles eclesiales.
Invocación final Ponemos este proyecto en manos de Nuestra Señora, bajo sus advocaciones de Aparecida y de Guadalupe, conscientes de que quien le abrió el camino al Evangelio en nuestro Continente será quien inspire, ayude y proteja nuestro proyecto misionero. Ella no es sólo la primera discípula y misionera del Evangelio sino aquella que, con un corazón inmensamente materno, goza más que nadie cuando su Hijo es conocido y amado, y le va traspasando a sus nuevos hijos con el “he aquí a tu hijo” característico de su Hora pascual.
Notas: 1-Mt. 28, 20 2-Documento de Aparecida DA 548. 3-GS 40. 4-DA 548. 5-DA 213 y 551. 6-DI 3. 7-DA 551. 8-Cf. Juan Pablo II, NMI 43. 9-Cf DA 10 10-RMi 11. 11-Benedicto XVI, Homilía de la Eucaristía en Aparecida, 13 mayo 2007. 12-Benedicto XVI, Homilía de la Eucaristía en Aparecida, 13 mayo 2007. 13-DA 13 14-DA 549 15-Cf. DA 246. 16-DA 247 17-DA 248 18-DA 549 19-DI 3 20-DA 251 21-Cf Sacranentum Caritatis 22-DI 4 23-DA 252 24-DA 253 25-DA 256 26-Cf RMi 20 27-DA 379 28-Cf. Mt 25, 37-40 29-DA 257 30-DA 257 31-NMI 49 32-Cf DA 399-430 33-DA 256 34-cf. DA 278 35-cf. DA 154 y 156 36-cf. DA 244, 245, 276, 278 37-cf. DA 226 38-DA 264 La misión de la Iglesia es más vasta que la "comunión entre las Iglesias": ésta, además de la ayuda para la nueva evangelización, debe tener sobre todo una orientación con miras a la especifica índole misionera. 39-DA 270 40-cf. DA 267, 270 41-cf DA 275 42-DA 550 43-Benedicto XVI. Homilía a los Obispos de Brasil, 3. Mayo 11 de 2007. 44-Redemptoris missio 64 45-DA 551. 46-Benedicto XVI. Homilía a los Obispos de Brasil, 3. Mayo 11 de 2007. 47-DA 365 48-cf. EAm 44 49-DA 213 50-cf. DA capítulo 10. 51-DA 550 52-DA 567 53-DA 386 54-DA 391 55-DA 276 56-DA 285 57-DA 550 58-NMI 12 59-DA 370 60-DA 479 61-DA 379 62-DA 12 63-DA 480 64-DA 497 65-DA 497 66-DA 168 67-DA 281 68-DA 293 69-DA 174 70-DA 172 71-DA 173 72-DA 310 73-DA 312
Escrito por oscarsarlinga el 19/01/2010 16:06 | Comentarios (0)
Visita a la Sinagoga de Roma: “que el recuerdo de los eventos del pasado refuerce los lazos que nos unen para que crezca la comprensión, el respeto y la acogida”
Domingo, 17 ene (RV).- Reconciliación, fraternidad y unidad, han sido las palabras que más han resonado en el discurso pronunciado por Benedicto XVI en su visita de esta tarde a la Sinagoga de Roma marcada por una atmósfera de cordialidad. Invocando la paz para todo el mundo, pero sobre todo para Tierra Santa y Oriente Medio, el Santo Padre ha señalado cómo judíos y cristianos, con el ejercicio de la justicia y de la misericordia, están llamados “a anunciar y a dar testimonio del Reino del Altísimo que viene, y por el cual oramos y trabajamos cada día en la esperanza”.
Rememorando en numerosas ocasiones la visita del Venerable Papa Juan Pablo II a esta misma Sinagoga el 13 de abril de 1986, Benedicto XVI ha recordado el patrimonio común que une a cristianos y judíos: rezamos al mismo Señor, tenemos las mismas raíces, pero a menudo permanecen desconocidos los unos de los otros. “Depende de nosotros –ha dicho el Papa- en respuesta a la llamada de Dios, trabajar para que permanezca siempre abierto el espacio del diálogo, del respeto recíproco, del crecimiento, de la amistad, y del testimonio común frente a los desafíos de nuestro tiempo, que nos invitan a colaborar por el bien de la humanidad en este mundo creado por Dios, el Omnipotente y Misericordioso”.
Evocando su peregrinaje a Tierra Santa, y a Estados Unidos donde visitó la Sinagoga de Nueva York, el Santo Padre ha recordado cómo la Iglesia “ha deplorado la falta de sus hijos e hijas, pidiendo perdón por todo lo que haya podido favorecer de algún modo en el antisemitismo y antijudaísmo. ¡Qué estas llagas se sanen para siempre!”.
Analizando los acontecimientos del siglo XX que marcaron la historia, el Papa ha calificado este periodo cómo “una época realmente trágica para la humanidad”. El drama de la Shoah representa, entre las guerras y los odios del periodo, “el vértice de un camino de odio que nace cuando el hombre se olvida de su Creador y se pone a sí mismo en el centro del universo”.
En este sentido el Papa ha evocado su viaje a Auschwitz. Ante esta tragedia, mucha gente permaneció indiferente, ha explicado Benedicto XVI, señalando que al mismo tiempo, muchos católicos reaccionaron con valentía sacrificando sus propias vidas. “También la Sede Apostólica –ha evocado el Papa- desarrolló una acción de socorro, a menudo escondida y discreta. La memoria de estos hechos nos tiene que empujar y reforzar los lazos que nos unen para que crezca la comprensión, el respeto y la acogida”.
En su denso discurso el Pontífice ha señalado la cercanía y fraternidad espiritual entre cristianos y judíos a través de la Sagrada Biblia. En concreto el Papa se ha detenido en la centralidad del Decálogo –las “Diez Palabras”, los “Diez Mandamientos”- que constituyen la estrella polar de la fe y de la moral del pueblo de Dios.
Las “Diez Palabras” piden reconocer al único Señor, contra las tentaciones de construirse otros ídolos. “En nuestro mundo –ha explicado el Santo Padre- muchos no conocen a Dios o lo consideran superfluo, sin relevancia para la vida; se han fabricado otros dioses nuevos a los que el hombre se inclina. Despertar en nuestra sociedad la apertura a la dimensión trascendente, testimoniar al único Dios, es un servicio precioso que los Judíos y Cristianos pueden ofrecer unidos”.
Asimismo las “Diez Palabras” evocan el respeto, la protección de la vida, contra toda injusticia y sobre todo, reconociendo el valor de cada persona humana creada a imagen y semejanza de Dios. “Testimoniar juntos el valor supremo de la vida contra todo egoísmo, es ofrecer una importante contribución por un mundo en el que reine la justicia y la paz, el ‘shalom’ deseado por los legisladores, por los profetas y sabios de Israel”.
Por último, Benedicto XVI ha recordado cómo esas “Diez Palabras” también promueven la santidad de la familia. “Testimoniar que la familia es la célula esencial de la sociedad y el contexto de base en el que se aprenden y se ejercitan las virtudes humanas –ha dicho el Papa- es un precioso servicio que ofrecer para la construcción de un mundo con el rostro más humano”.
Agradeciendo las palabras recibidas en esta visita, el Santo Padre ha concluido su discurso pidiendo la paz y elevando al Señor un agradecimiento por el encuentro de hoy, pidiéndole que Él refuerce nuestra fraternidad y haga más sólida nuestro entendimiento. “¡Aleluya! ¡Alabad a Yavéh, todas las naciones, celebradle, pueblos todos! Porque es fuerte su amor hacia nosotros, la lealtad de Yavéh dura por siempre” (Sal 117).
Sábado, 16 ene (RV).- Los católicos de todo el mundo responden al apremiante llamamiento del Papa ante la trágica situación que vive Haití, a raíz del devastador terremoto que asoló a esta nación. También desde Roma, el embajador Alejandro Valladares, representante de Honduras ante la Santa Sede y decano del cuerpo diplomático nos explicaba cómo se está organizando su país para enviar ayuda para los damnificados por el seísmo.
Prosigue sin cesar también la actividad del Nuncio Apostólico en Puerto Príncipe, el arzobispo Bernardito Auza, que además de mantener reuniones de coordinación de las ayudas, en la sede de la Nunciatura, está visitando las zonas más afectadas por la catástrofe.
Entre las ayudas de urgencia que han empezado a ser enviadas a Haití, desde España, respondiendo asimismo al pedido de la Conferencia Episcopal Española, están las de Caritas y las ONGs católicas. En las diócesis españolas se ha promovido una iniciativa de recaudación que consistirá en recolectar fondos durante todas las misas de mañana domingo, para enviarlos a Haití.
Caritas Española ha enviado ya de manera urgente una primera partida de 175.000 euros para apoyar las operaciones de emergencia de la Caritas Haitiana y ha mandado a la isla a un grupo de siete expertos de su red internacional, para participar sobre el terreno en el operativo de respuesta a la emergencia.
La institución ‘Ayuda a la Iglesia Necesitada’ ha realizado un primer envío de 70 mil dólares – canalizado a través de la Nunciatura en Haití - que servirá para los bienes básicos: agua, comida, medicamentos y refugios provisionales. Los importes destinados a reconstrucción, se comenzarán a distribuir en breve.
La directora de Proyectos, de Ayuda a la Iglesia Necesitada, Regina Lynch, ha señalado que “Haremos todo lo posible en este momento para llegar hasta ellos. Además, es importante recordar a Haití en nuestras oraciones. Roguemos a Dios para que pueda consolar a la población en esta situación tan difícil”.
El golpe sufrido por el pueblo de Haití, uno de los más pobres entre los pobres, en estas horas ha sido terrible. Por eso, queremos expresar nuestra solidaridad y nuestro profundo dolor a quienes sufren las consecuencias de la tragedia ocurrida, especialmente a aquellos que han perdido a sus seres queridos.
En las primeras comunicaciones recibidas desde Cáritas Haití, su responsable en la emergencia Jonides Villarson, nos informó que a pesar de las evidentes dificultades, ya están trabajando con el equipo de emergencias y comenzaron a coordinar las iniciativas de ayuda.
Desde Cáritas Argentina, se dispuso una cuenta bancaria destinada especialmente para este fin, asumiendo que la donación en dinero facilita el acceso y administración de los fondos desde el mismo lugar donde se realiza la asistencia:
Cuenta Corriente Banco Nación Nº 35869/51 - Sucursal Plaza de Mayo 0085
CBU 01105995-20000035869519
A nombre de: Cáritas Argentina Emergencia
CUIT 30-51731290-4
Escrito por oscarsarlinga el 16/01/2010 01:03 | Comentarios (0)
En unión con el Santo Padre, quien declaró que nuestros hermanos de Haití vivían una “dramática situación” a causa del “devastador terremoto que provocó importantes pérdidas de vidas humanas y dejó gran cantidad de personas sin techo y de desaparecidos”, nos comprometemos a la oración ferviente por el eterno descanso de los que han partido, por el consuelo de sus familias, y en la medida de nuestras posibilidades con la colaboración con las instituciones de ayuda ante esta catástrofe que azotó a la nación caribeña. La Caritas Italiana fue una de las primeras instituciones en realizar una ayuda inmediata. La Virgen Madre proteja a todos quienes más sufren
Audiencia general: catequesis sobre las órdenes mendicantes y llamamiento de Benedicto XVI a la comunidad internacional para ayudar a los haitianos, asolados por el terremoto
Miércoles, 13 ene (RV).- Con un apremiante llamamiento a la comunidad internacional, Benedicto XVI ha asegurado su cercanía y la inmediata movilización de la Iglesia católica para ayudar a los hermanos haitianos asolados por un trágico terremoto. Un llamamiento que el Papa ha realizado durante la tradicional audiencia general de los miércoles de hoy y cuya catequesis ha estado dedicada a las Órdenes mendicantes surgidas en el siglo XIII. “Gracias a ellas – ha dicho- hubo una renovación eclesial estable y profunda.
Benedicto XVI ha culminado su Audiencia General de hoy – la primera de este 2010 – con un apremiante llamamiento y su cercanía al pueblo de Haití, que acaba de sufrir un trágico terremoto de 7 grados en la escala de Richter: «Deseo dirigir un llamamiento ante la dramática situación en que se encuentra Haití. Mi pensamiento va, en particular, a la población duramente golpeada – hace pocas horas – por un devastador terremoto, que ha causado graves pérdidas en vidas humanas, un gran número de personas sin techo, de desaparecidos y de ingentes daños materiales. Invito a todos a unirse a mi oración al Señor por las víctimas de esta catástrofe y por aquellos que lloran su muerte».
En estas horas de dolor y necesidad, el Papa se ha dirigido a la comunidad internacional para que se ponga en marcha la ayuda urgente, asegurando asimismo la caridad activa e inmediata de la Iglesia católica: «Aseguro mi cercanía espiritual a quienes han perdido su vivienda y a todas las personas probadas de distinta manera por esta grave calamidad, implorando de Dios consuelo y alivio en sus sufrimientos. Apelo a la generosidad de todos, con el fin de que no falte a estos hermanos y hermanas que viven un momento de necesidad y de dolor, nuestra solidaridad y el apoyo activo de la comunidad internacional. La Iglesia católica se movilizará activa e inmediatamente a través de sus instituciones caritativas para salir al paso de las necesidades más inmediatas de la población».
La red Cáritas en Haití ha puesto en marcha una respuesta de emergencia tras el terremoto ocurrido en Haití el 12 de enero. El seísmo de 7´3 grados en la escalas Richter sacudió la capital haitiana con 3 réplicas destruyendo cientos de edificios. La respuesta de la red Cáritas está siendo para dar apoyo a las víctimas de la catástrofe. Entre las acciones de emergencia se incluyen albergues temporales, distribución de alimentos y kits de higiene y apoyo espiritual. En una segunda fase se contempla la reconstrucción de infraestructuras.
Pide Benedicto XVI a la comunidad internacional ayudar a Haití
“Llamo a la generosidad de todos a fin de que no se haga faltar a estos hermanos y hermanas que viven un momento de necesidad y de dolor, nuestra solidaridad concreta y el apoyo de la comunidad internacional”, dijo el Papa al término de la audiencia de este miércoles.
Ciudad del Vaticano.- El Papa Benedicto XVI lanzó hoy un llamado a la comunidad internacional para ayudar a Haití, tras el terremoto de 7.0 grados Richter que la víspera sacudió al país caribeño.
“Llamo a la generosidad de todos a fin de que no se haga faltar a estos hermanos y hermanas que viven un momento de necesidad y de dolor, nuestra solidaridad concreta y el apoyo de la comunidad internacional”, dijo el Papa al término de la audiencia de este miércoles.
Asimismo, aseguró que la Iglesia católica está comprometida con los afectados por el sismo.
“Mi pensamiento va en paticular a la población duramente golpeada hace pocas horas, por un devastador terremoto que ha causado graves pérdidas en vidas humanas, un gran número de personas sin techo y de desaparecidos e ingentes daños materiales”, añadió.
“Invito a todos a unirse en oración ante el Señor por las víctimas de esta catástrofe y por aquellos que lloran su desaparición”, expresó.
El Papa Benedicto XVI dedicó la catequésis de la audiencia general de hoy a la orden de los mendigos Franciscanos y Dominicanos.
“También en nuestros días, viviendo en una sociedad en la que a menudo prevalece el tener sobre el ser, es tarea del buen cristiano ser sensible al ejemplo de pobreza y solidaridad que con decisiones valientes es propuesto por movimientos que parten del Evangelio y lo viven radicalmente por el prójimo”, dijo.
Según el Pontífice, “el mundo escucha con gusto a los maestros cuando son también testimonios”, pues “es necesario vivir primero lo que se predica, ser espejo de la caridad de Dios con gran celo”.
Recordó que el llamado a la santidad “no está reservado a unos pocos, sino que es universal y en cada estación de la vida se puede vivir el Evangelio”. Fuente: MILENIO.COM
Escrito por oscarsarlinga el 14/01/2010 03:24 | Comentarios (0)
Mensaje de Mons. Oscar Sarlinga sobre la «Jornada de la Infancia Misionera», en la Epifanía del Señor
«LA BUENA NUEVA VIAJA SIN PASAPORTE»
Queridos hermanos condiocesanos:
El Papa Benedicto XVI presidió hoy en la Basílica Vaticana (a las 10 de la mañana hora de Roma) la Santa Misa en la solemnidad de la Epifanía del Señor, Jornada que lo es también de «la Infancia Misionera». Al mediodía dirigió el rezo del Ángelus.
Quizá se pueda no estar tan al corriente que en la solemnidad de la Epifanía -manifestación de Cristo a todos los pueblos y naciones, representados por los Magos- se celebra la mencionada «Jornada de la infancia misionera», instituida por el Papa Pío XII. Con el lema perenne “Los niños ayudan a los niños”, la Obra pontificia de la infancia misionera sostiene miles de iniciativas de solidaridad, educando a los niños para que crezcan con un espíritu de apertura al mundo y de atención a las dificultades de los menores menos favorecidos.
En este año 2010 el lema de la Jornada de la infancia misionera es “La Buena Nueva viaja sin pasaporte”, puesto que se propone destacar la eficacia de la Palabra de Dios, que jamás se ve limitada por barreras o confines, y al mismo tiempo nos impulsa a la evangelización, en el legítimo anhelo de difundir la gozosa noticia de la salvación, libremente ofrecida a todos los pueblos del mundo.
Nosotros creemos, porque estamos convencidos de ello, que «la luz de Belén continúa resplandeciendo en todo el mundo», como lo ha dicho hoy el Papa Benedicto. Por ello también de esta Epifanía queremos extraer algunas indicaciones programáticas concretas, en lo que respecta a la Pastoral de la Infancia Misionera en la diócesis. Acerca de la conveniencia de dichas indicaciones u orientaciones, recordamos lo que nos dice nuestro «Plan Pastoral diocesano»:
“Por consiguiente, este Plan Pastoral de la diócesis ha procurado brindar indicaciones programáticas concretas, como nos enseña el Documento de APARECIDA: "El proyecto pastoral de la Diócesis, camino de pastoral orgánica, debe ser una respuesta consciente y eficaz para atender las exigencias del mundo de hoy, con ‘indicaciones programáticas concretas, objetivos y métodos de trabajo, de formación y valorización de los agentes y la búsqueda de los medios necesarios, que permiten que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura” (Orientación fundamental del Plan, n. 1).
Varias son las parroquias de la diócesis que cuentan con la «Infancia Misionera». En esto vemos también que, en parte, las propuestas actuales ya se encontraban de algún modo presentes, ya sea en las orientaciones o en la práctica (Cf. «Plan Pastoral Diocesano», Capítulo I, n. 1: EL CAMINO PASTORAL RECORRIDO NOS ORIENTA, Y NOS ALLANA EL CAMINO POR RECORRER). Sin embargo, queda un camino importante que emprender respecto a la implementación y puesta en obra de la Infancia Misionera, que traerá muchas bendiciones.
También en nuestro «Plan» (Capítulo I, n. 7: Profundización en la dimensión evangelizadora de toda la Pastoral) damos el sentido del llamado "estado de misión", y luego, al pasar a sugerir o proponer profundizaciones en los distintos ámbitos de la Pastoral (n. 9 del mismo capítulo I), vemos la necesidad del «(…) fomento de la formación de agentes misioneros (para lo cual será muy importante la tarea de las Obras Misionales Pontificias y de la Delegación de Misiones, así como de las parroquias con grupos misioneros experimentados) que lleven a cabo la tarea de misionar en las parroquias que lo pidan, de una forma permanente y con dedicación preferencial a esta tarea, buscando en especial a los alejados” (Cap. I, n. 9, “c”).
¿Podrían ser los niños lo que llamamos «agentes misioneros»?.
Sí, ¡y cómo!. Ellos, en su inocencia y simplicidad de «ver a Jesús» y «ver brillar su estrella» serán de aquellos que, en el sentido de palabras que el Papa pronunció hoy: «han visto la estrella y han comprendido el mensaje». Necesitan, esto sí, de la atención pastoral de las parroquias, de los curas párrocos, sacerdotes, diáconos permanentes, religiosos, religiosas, laicos preparados, para «abrirles los ojos y el corazón» y ayudarlos a conservar «un corazón sabio e inocente», que les permita «ver la estrella de la misericordia» del Señor, su Amor, que se da en la familia, en la comunidad, también en la comunidad parroquial, en todos los ambientes en el que el niño sea también «un testigo del Amor de Cristo».
Ojalá, quiera el Señor, que todas las parroquias de la diócesis puedan ir formando, con paciencia y a la vez con constancia, grupos de «Infancia Misionera». Los exhorto de corazón a los curas párrocos. Cuentan con la ayuda de la Delegación de Misiones, y la valiosa experiencia de las parroquias donde está ya funcionando, con mucho fruto de difusión del Evangelio y afianzamiento de la familia cristiana. El buen empeño de las familias será fundamental en este cometido (¡las hay tantas, de cónyuges que han hecho un retiro de impacto, de aquéllos que pertenecen a un movimiento o asociación de fieles laicos, o se encuentran dedicados a un aspecto de la pastoral parroquial!).
En el Señor y la Virgen Madre, los saluda afmo.
+Oscar, Obispo.
6 de enero de 2010
Escrito por oscarsarlinga el 07/01/2010 14:13 | Comentarios (0)
Miércoles, 6 ene (RV).- Puntualmente, a las doce del mediodía, Benedicto XVI ha celebrado la gran fiesta de la Epifanía, el misterio de la Manifestación del Señor a todas las gentes, dirigiendo el rezo del Ángelus en la plaza de san Pedro ante miles de familias, con sus hijos, que poco antes habían asistido al paso de una cabalgata por la via della Conciliazione hasta el Vaticano.
El Papa ha manifestado que “los Magos venidos de Oriente llegaron a Jerusalén siguiendo una estrella”, interpretada “como el signo del nacimiento del Rey, del Mesías, anunciado por los profetas”. Pero tuvieron necesidad de las indicaciones de los sacerdotes y de los escribas para conocer exactamente el lugar hacia donde dirigir sus pasos, es decir, a Belén, la ciudad de David: “La estrella y las Sagradas escrituras fueron las dos luces que guiaron el camino de los Magos, los cuales aparecen como modelos de los auténticos buscadores de la verdad”.
Efectivamente, los magos, ha explicado el Pontífice, “eran sabios que escrutaban los astros y conocían la historia de los pueblos”. Eran hombres de ciencia que observaban el cosmos casi como si fuera “un gran libro lleno de signos y de mensajes divinos para el hombre”. Su saber, por tanto, lejos de considerarse autosuficiente, “estaba abierto a ulteriores revelaciones y llamadas divinas. Y no por ello se avergonzaban de pedir instrucciones a los jefes religiosos judíos”.
“Hubieran podido decir –ha señalado el Papa- lo hacemos solos, no tenemos necesidad de nadie, evitando así, según nuestra mentalidad moderna, cualquier tipo de ‘contaminación’ entre ciencia y la Palabra de Dios. Y en cambio, los magos escuchan las profecías y las acogen”.
De camino hacia Belén, los Magos -ha proseguido el Papa- ven de nuevo la estrella, como confirmando la “perfecta armonía entre investigación humana y la Verdad divina. Una armonía que llena de alegría sus corazones de auténticos sabios. El culmen de su itinerario se realiza cuando finalmente descubren al niño con María, su madre y se postran ante Él y lo adoran.
“Podrían haber quedado desilusionados o escandalizados y, en cambio, como verdaderos sabios, se manifiestan abiertos al misterio” que de manera sorprendente se presenta ante ellos. “Con sus dones simbólicos reconocen en Jesús al Rey y al Hijo de Dios”.
El Santo Padre ha destacado un último aspecto de “la unidad entre inteligencia y fe” en los Magos, en el hecho de que, advertidos por un sueño, no volvieron a ver a Herodes en Jerusalén, como hubiera sido natural anunciando y dando resonancia a su descubrimiento, sino que regresaron a sus países por otro camino.
Los Magos que han elegido como su soberano al Niño-Dios lo custodian escondiéndolo, siguiendo el estilo de María, o mejor, de Dios mismo, y así como habían aparecido, desaparecen en el silencio, apagados, cambiados por el encuentro con la Verdad. Habían descubierto un nuevo rostro de Dios, una nueva realeza: “la del amor”.
Después del rezo mariano del Ángelus, Benedicto XVI ha saludado en diversas lenguas dirigiendo en primer lugar una felicitación particular a los hermanos y hermanas de las Iglesias de Orientales que celebran mañana la Santa Navidad. “Que el misterio de luz sea fuente de alegría y de paz para toda familia y comunidad”, ha dicho el Papa.
Oigamos a continuación el saludo en español: “Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española presentes en esta oración mariana. La Iglesia celebra hoy la solemnidad de la Epifanía del Señor, la manifestación del Mesías a todos los pueblos. San Mateo nos narra en su evangelio como unos personajes, venidos de Oriente, son guiados por una estrella hasta Belén y, adorando al Niño Jesús, le reconocen como el único Salvador del Mundo. Queridos hermanos, os invito a imitar la obediencia de estos Magos que, gracias a su docilidad a la acción providente de Dios, pudieron recibir la luz sin ocaso: Cristo, el Señor. Feliz fiesta de la Epifanía. Muchas gracias”.
EPIFANIA DEL SEÑOR SOLEMNIDAD + EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 2, 1-12
Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: « ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo.» Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías. «En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel.» Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, los envió a Belén, diciéndoles: «Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje.» Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra. Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino.
Palabra del Señor
Escrito por oscarsarlinga el 06/01/2010 21:25 | Comentarios (0)
Los restos mortales de Mons. Alfredo Mario Esposito llegaron a la ciudad de Campana a las 10.45 del sábado 2 de enero, habiendo sido escoltados por la Policía de la Provincia desde el Arco de ingreso a la ciudad hasta la iglesia catedral. Allí, en el atrio, esperaban el sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, junto con el vicario general, Mons. Galuppo, el clero de la Curia y de la Catedral.
Una vez puesto solemnemente para que pudieran despedirse los fieles, y una revestido el cuerpo del extinto Obispo con la casulla, la cruz pectoral, el solideo y la mitra, más el báculo pastoral, Mons. Oscar Sarlinga hizo el primer responso y la capilla episcopal de coro entonó algunos cánticos. Desde las 11 desfilaron feligreses, religiosos, religiosas, sacerdotes, amigos todos que recordaban al primer Obispo, quien tan buen ejemplo dejó en la diócesis, y el grupo entero permaneció hasta las 13.
La visita de los fieles continuó incesantemente hasta la tarde. El Obispo Mons. Oscar concurrió de nuevo a las 16, hora en que llegó Mons. Roberto Murphy, portador de un mensaje del Su Eminencia el Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad, Tarcisio Bertone, en nombre del Papa Benedicto XVI y de un mensaje del Sr. Nuncio Apostólico, S.E. Mons. Adriano Bernardini. Se recibieron mensajes del Cardenal Estanislao Karlic, del Arzobispo de Rosario, Mons. José Luis Mollaghan, del Arzobispo de Mendoza, Mons. José María Arancibia, del Arzobispo emérito de Resistencia, Mons. Carmelo Giaquinta, y de los Sres. Obispos de Goya, de Concepción del Tucumán, de los fieles Maronitas, así como un mensaje telefónico de Mons. Eguía Seguí, secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, quien a pedido de Mons. Sarlinga comunicó a todos los Obispos el deceso de Mons. Esposito a través del medio de la misma Conferencia Episcopal.
La misa de exequias comenzó a las 17, y después de darse lectura al mensaje del Sr. Cardenal Secretario de Estado, Mons. Roberto Murphy transmitió el mensaje del Sr. Nuncio Apostólico, expresó sus propias condolencias y de los colaboradores en la la Nunciatura Apostólica. La Santa Misa, presidida por Mons. Oscar Sarlinga, fue concelebrada por Mons. Baldomero Martini, Obispo de San Justo, por Mons. Damián Bitar, Obispo auxiliar de San Justo, por Mons. Edgardo Galuppo y Mons. Tomás Llorente, vicarios generales, Mons. Santiago Herrera, pro-vicario general y Rector del Seminario, y más de una treintena de sacerdotes, entre los cuales el ex-general de la Congregación a la que pertenecía Mons. Esposito, el P. Alfonso. Asistieron también algunos diáconos permanentes y una parte de los seminaristas del Seminario "San Pedro y San Pablo". Muchos fieles colmaron el templo, entre ellos numeosos jóvenes, y famlias.
Al concluir la celebración de la Misa (de la cual se adjunta la homilía pronunciada por el Obispo) los 8 sacerdotes ordenados por Mons. Esposito sostuvieron el féretro, y se inició la procesión hacia el templo criptal (de Santa Florentina y los Santos Padres Hispanos) debajo del templo catedral, donde se encuentra el área de las tumbas de los Obispos. Mientras tanto, la capilla coral episcopal entonaba las letanías. Luego de la bendición de la tumba, de un nuevo responso y de cánticos, Mons. Esposito fue enterrado junto al altar del Sagrado Corazón de Jesús, mientras la capilla coral entonaba "Al Corazón bendito de María", que había sido su canto litúrgico preferido.
Los fieles permanecieron largo tiempo orando junto a su tumba. Descanse en la Paz de Cristo este fiel, docto y santo Pastor, primer Obispo de la diócesis, creada por S.S. Pablo VI en 1976.
HOMILÍA DE MONS. OSCAR D. SARLINGA EN LA MISA EXEQUIAL DE MONS. ALFREDO ESPOSITO CASTRO, CMF
Sábado 2 de enero de 2009
En la misa exequial se hizo presente Mons. Robert Murphy, Secretario de la Nunciatura, quien, luego del saludo inicial de la Liturgia, dio lectura a la carta de saludo y condolencia dirigida a Mons. Sarlinga por parte del Eminentísimo Sr. Cardenal Secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone en nombre del Papa Benedicto XVI, y el mensaje del Sr. Nuncio Apostólico, S.E. Mons. Adriano Bernardini.
(Luego de nombrar a los miembros del clero, entre ellos el Obispo de San Justo, Mons. Martini, su Obispo auxiliar, Mons. Bitar, las autoridades presentes, entre las cuales la Sra. Intendente Municipal, Doña Stella Maris Giroldi, y de saludar a los feligreses, Mons. Oscar Sarlinga pronunció la siguiente homilía)
Estamos hoy congregados para despedir, en la fe, a nuestro hermano Obispo, Mons. Alfredo Mario Esposito, quien, aunque nacido en Nápoles, el 20 de mayo de 1927, era de nacionalidad argentina puesto que su padre su padre se desempeñaba como cónsul argentino en aquella ciudad de Italia, y allí vivía la familia. Fue ordenado sacerdote en la Congregación de los Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María (los Padres Claretianos) el 1 de agosto de 1954; elegido obispo de Zárate-Campana el 21 de abril de 1976 por S.S. Pablo VI, el Papa que creó esta diócesis. Su ordenación episcopal la recibió por imposición de manos y oración consecratoria de S.E. Mons. Pío Laghi, entonces Nuncio Apostólico, y tomó ese mismo día posesión de su cargo pastoral, el 4 de julio de 1976.
Hoy lo despedimos, habiendo partido a la Casa del Padre el día 1ro. de enero, en la festividad de la Virgen Madre de Dios, en pleno Año Sacerdotal, convocado por S.S. Benedicto XVI.
Todos recordamos la hombría de bien y la piedad de Mons. Esposito. Podemos decir de él, como en una síntesis espiritual, que la experiencia del Espíritu y de María Santísima han sido el centro de su vida. En efecto, el seguimiento de Cristo era, en su espiritualidad, una experiencia de vida que sólo es posible por la acción del Espíritu, Espíritu del Padre y del Hijo, Espíritu también de nuestra Madre la Virgen, en tanto Esposa del Espíritu Santo. Ese Espíritu que es como el gran Centro integrador de todas las dimensiones de nuestra vida y nuestra misión, el gran Protagonista de la misión, como lo llama la recordada Evangelii Nuntiandi, y el principal agente de la dimensión misionera de toda la pastoral. Así lo experimentó el fundador de la Congregación a la cual perteneció, el Obispo San Antonio María Claret, y nuestro hermano Alfredo Mario lo siguió, pues se sintió ungido por el Espíritu para anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, y en especial a aquéllos que le habían sido encomendados.
Monseñor Alfredo Mario, en síntesis todavía más justa, fue forjado en la fragua del Corazón de María. Esto es esencial para comprender su personalidad, su vocación, el desempeño de su misión como Obispo.
Nuestro hermano Obispo no nos ha dejado, como loablemente lo hacen otros prelados, un «testamento espiritual». En realidad, lo ha sido todo su testimonio, en especial su sufrimiento en Cruz, aceptado con Amor. He tomado, por ello, dos ejes –permítaseme llamarlos así- a la manera de un testamento espiritual.
El primero de esos ejes lo tomé de su Homilía el día de su ordenación episcopal, en 1976, en el nacimiento de la diócesis de Zárate-Campana, y expresa su «pasión por la Iglesia» y por la unidad y la concordia en Ella. Nos decía: “Sí, Jesús vive entre nosotros de una manera especial desde ahora. Él dijo a los Apóstoles: “Cuando dos o tres de ustedes están unidos en mi Nombre, allí estoy yo” (Mt 18,20). Pues bien, estamos de un modo especial en la caridad, desde este día, “en el Nombre del Señor”. No ciertamente por meros motivos humanos, por laudables que sean. Menos aún, por intereses mezquinos. Pobres o ricos, grandes y chicos, enfermos y sanos, con responsabilidades de gobierno o simples ciudadanos, con todo lo que somos… estamos unidos, desde ahora y para el tiempo que vendrá, en una realidad que llamamos una Iglesia local, que no es otra cosa que el misterio grande de la Iglesia Universal, que se hace carne y se concreta, por decirlo así, en una modalidad y forma local”(1) . Todos quienes han conocido bien a Mons. Esposito saben cómo él amaba profundamente la diócesis. Incluso ya estando enfermo, y emérito, vino en la recurrencia del 4 de julio (considerada «moralmente» la fecha de fundación de esta circuncripción eclesiástica) desde 1994 hasta 1999, ya al final enclavado en silla de ruedas.
Tanto amó a esta diócesis que, cuando cumplió sus bodas de oro sacerdotales en 2004, imposibilitado por completo de desplazarse, lo acompañaron los sacerdotes de la diócesis que él había ordenado, y también otros, junto con amigos, feligreses, en una eucaristía que presidió el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, en la capilla de la Clínica de San Camilo, en Buenos Aires.
El otro «eje» de su testamento espiritual no escrito lo he tomado del, sí escrito, «Testamento espiritual» del Papa Pablo VI, en sus consideraciones sobre la Iglesia, su profundo sentido de pertenencia a Ella: “La paz del Señor sea con nosotros (…) siento que la Iglesia me rodea: oh, Iglesia santa, una y católica y apostólica, recibe mi supremo acto de amor con mi bendición y saludo”(n.1)(2)
En su despedida de este mundo, nos decía ese gran Papa: “Y respecto a lo que más importa, despidiéndome de la escena de este mundo y yendo al encuentro del juicio y de la misericordia de Dios: debería decir tantas cosas, muchas. Sobre la situación de la Iglesia; que escuche las palabras que le hemos dedicado con tanto afán y amor” (n.6)(3) . Escuchar las palabras de enseñanza, dichas con dulzura, con Amor, con ánimo y deseo de enseñar, con humildad, amando al mundo, sin confundirse con él, como también prosigue el Papa Pablo: “Sobre el mundo: no se piense que se le ayuda adoptando sus criterios, su estilo y sus gustos, sino procurando conocerlo, amándolo y sirviéndolo” (n.6)(4) . Creo que podríamos perfectamente poner estas palabras, hoy, en labios de nuestro hermano Mons. Alfredo Mario, él, que se ocupó de promover e impulsar las misiones populares (tales como la de Campana y la de Zárate, en 1979; y la del partido de Pilar, en 1982), él, que promovió la creación de escuelas católicas para la niñez y juventud, que fundó el Seminario “San Pedro y San Pablo” (¡qué contento estaría de haber visto su re-fundación, el pasado año!) y que promovió en todos los sentidos el rol del laicado, en sus instituciones, asociaciones, movimientos.
No pueden faltar hoy unas sentidas palabras de agradecimiento franco a la Sra. Laura Squarici, su enfermera, o más bien, «su ángel tutelar», quien lo ha cuidado desde el 2 de noviembre de 1993, hasta el día de ayer, en que entregó su alma al Señor. Es el 7mo. Obispo del cual la Sra. Laura ha cuidado, en todos los casos hasta el momento de la muerte.
Es también la ocasión de agradecer a la Fundación «Pérez Companc», la cual, desde el hoy distante 1992, hasta el presente, le ha brindado toda la atención que necesitaba y se hizo cargo del cuidado de su enfermedad, en la Clínica “San Camilo”. Vaya un agradecimiento sentido a las Hijas de San Camilo, las hermanas, que lo han cuidado con tanto afecto y devoción, y al personal médico y sanitario de ese lugar.
Quien habla ya había tenido ocasión de tratar con él desde abril de 2003, cuando recién estaba electo Obispo titular de Uzalis y auxiliar de Mercedes-Luján, en la primera Asamblea episcopal de la que participé. Fueron numerosas las ocasiones de departir, siempre amable, siempre sacerdotal, humilde y digno. Como Obispo de esta diócesis, pasé la celebración del cumpleaños en San Camilo (cumplimos años el mismo día) en 2006; Mons. Alfredo Esposito estaba radiante, contento, habían concurrido también algunas familias, principalmente de la ciudad de Campana, que lo han visitado y atendido hasta el día de ayer, con esmero, agradecimiento y devoción. Gracias también a ellos, no puedo nombrar a todos y cada uno, pero saben bien a quiénes me refiero.
En las distintas ocasiones en que tuve la dicha de verlo, la última vez que pudo dirigirme la palabra, con gran dificultad, asintió a mi solicitud de ofrecer todos sus sufrimientos, que lo hacía con gran espíritu de fe, por la Iglesia diocesana, por los sacerdotes, religiosos, religiosas, por las vocaciones, las familias, y todo el Pueblo de Dios, en especial por aquéllos más alejados, los pecadores, quienes ya no tenían razones de creer ni de esperar, los que más sufren, los más pobres y los abatidos.
Mons. Esposito no ha dejado bienes materiales, que no poseía. El Obispado ha tomado a su cargo todo el servicio fúnebre de este hermano nuestro, y ha sido providente el contar con el área tumbal, en el templo criptal de «Santa Forentina y los Santos Padres de la Iglesia hispana», que hemos restaurado recientemente y donde reposará este hermano nuestro en la espera de la Resurrección gloriosa. Como símbolos, este hermano Obispo había entregado ya su anillo episcopal a su hermana Rita, quien vive en las Islas Canarias, y con quien hoy por la mañana hemos mantenido una conversación telefónica, y legó también para ella su cruz pectoral. Como dije, no dejó otros bienes. La mitra de la ceremonia de su ordenación, que le fue puesta hoy en su último adiós, y su sencillo báculo de madera simple, que ahora está sobre su féretro, permanecerán en la ciudad de Campana como perenne recuerdo de quien fue el primer Obispo diocesano, con sencillez, y a la vez con toda la carga del simbolismo que merecen.
Gracias, por todo tu testimonio, querido Monseñor Alfredo Mario Espósito. Más bien, no te decimos definitivamente «adiós», te decimos «hasta pronto», «hasta el Cielo».
«Hasta el Cielo», fiel y santo Pastor de la Iglesia.
Amén.
Notas: (1) ESPOSITO CASTO, Alfredo Mario, S.E., Homilía de Mons. Alfredo Mario Esposito, CMF, tenida en el día de su ordenación episcopal y en el nacimiento de la Diócesis de Zárate-Campana, el 4/7/76, en la iglesia catedral de Campana, Provincia de Buenos Aires, Argentina (inédita, obrante en el archivo del Obispado de Zárate-Campana). (2) PABLO VI, “El Testamento de Pablo VI”, en: http://www.vatican.va/holy_father/paul_vi/speeches/1978/august/document/hf_p-vi_spe_19780810_testamento-paolo-vi_sp.htm (3) PABLO VI, “El Testamento de Pablo VI”, op.cit. (4) PABLO VI, “El Testamento de Pablo VI”, op.cit.
A CONTINUACIÓN SIGUEN ALGUNOS DE LOS MENSAJES DE CONDOLENCIAS DE CARDENALES Y OBISPOS.
Buenos Aires, 02 de enero de 2009 Excelencia Reverendísima: El Sustituto de la Secretaría de Estado, S.E. Mons. Fernando Filoni, ha hecho a esta Representación Pontificia el siguiente mensaje, en ocasión del fallecimiento de S.E. Mons. Alfredo Mario Espósito Castro, C.M.F, obispo emérto de Zárate-Campana, ocurrido en el atardecer de ayer: "Mons. Oscar Domingo Sarlinga, Obispo de Zárate-Campana recibida la triste noticia del fallecimiento de Monseñor Alfredo Mario Espósito Castro, Obispo emérito de Zárate-Campana, ruego a vuestra excelencia que tenga la bondad de hacer llegar a los familiares del finado y a los fieles de esa diócesis el profundo pésame del Santo Padre quien, mientras ofrece sufragios por el eterno descanso del difunto prelado, que con ejemplar celo y entrega pastoral sirvió a esa Iglesia particular, les otorga con afecto la confortadora bendicón apostólica, como signo de fe y esperanza en Cristo Resucita. Tarcisio Cardenal Bertone, Secretario de Estado de Su Santidad"
Mientras asocio a estos sentimientos las condolencias de la Comunidad de esta Nunciatura Apostólica, hago propicia la ocasión para saludarlo con sincera estima en el Señor. Adriano Bernardini, Nuncio Apostólico
A Su Excelencia Reverendísima, Mons. Oscar D. Sarlinga Excelencia, Querido Oscar: Te quiero manifestar mis condolencias por el fallecimiento del muy querido y muy admirado primer obispo de Zárate-Campana, Monseñor Espósito. Quiera el Señor y María Santísima, Madre de Jesús, recibirlo en el Cielo para premiar su fe, su esperanza y su caridad vividas en la larga y dolorosa enfermedad. La asumió imitando al Señor y dándonos a todos un testimonio profundo de su amor pastoral al ofrecer todo para la salvación de nuestros hermanos. En él hemos visto alguien que verdaderamente se entregó totalmente a Dios en la profunda paz de la gracia. Recemos por él y encomendémonos a él. +Estanislao Cardenal Karlic Arzobispo Emérito de Paraná
Monseñor Oscar Sarlinga Obispo de Zárate Campana Querido Monseñor: Al conocer la noticia del fallecimiento del tan estimado Monseñor Alfredo Mario Espósito, deseo hacerte llegar mis saludos de condolencia más sentidos y cordiales, extensivos a la Diócesis de Zárate Campana; acrecentados por el recuerdo de su persona durante los largos años de su enfermedad. En las oportunidades que lo traté tanto en la Conferencia Episcopal como en la Clínica San Camilo, donde lo visité en varias oportunidades, tuve de él un ejemplo de su fe y confianza en Dios, siempre recibí de su parte palabras edificantes, así como un ejemplo de paciencia y abnegación en los sufrimientos que sobrellevó hasta su partida. Deseo que la Sma. Virgen enjugue sus lágrimas.; y lo encomiendo en la oración y en la Misa; sabiendo que a los que mueren piadosamente, Dios les tiene reservada una magnífica recompensa. Fraternalmente en Cristo. +José Luis Mollaghan Arzobispo de Rosario
Su Excelencia Reverendísima Mons. Oscar Sarlinga Obispo de Zárate-Campana Querido hermano Oscar: Hago llegar a esa Iglesia mis condolencias, y me uno a la oración de todos, por este hermano nuestro: obispo sabio, piadoso, prudente y muy probado, que Dios hará feliz en su gloria. +José María Arancibia Arzobispo de Mendoza
A S.E. Mons. Oscar Sarlinga Me uno espiritualmente a la oración de la Iglesia por la partida a la Casa del Padre del primer Obispo de esa Diócesis, Mons. Alfredo Espósito. Y mientras ruego al Señor Jesús lo acoja en su Reino, ruego también por esa Iglesia y su actual Pastor, Fraternalmente. + Carmelo Juan Giaquinta, Arzobispo emérito de Resistencia
Estimado Mons. Dr. Oscar Domingo Sarlinga: Compartiendo el dolor causado por la desaparicion física de Mons Alfredo Esposito Castro, me obliga el amor fraterno a drigir, al hermano obispo de la Diócesis de Zarate Campana, una palabra de condolencias que expresa el valor de la vida frente a la idea de la muerte. La relación del pastor de una Diócesis con los fieles de la misma es una relación que implica una intimidad de alto valor humano y espiritual, por esto, hermano, acompaño al pastor y a la grey con reales sentimientos de pésame y pido al Señor de los vivos y de los muertos, en esta étapa de las festividades del Nacimiento de Jesús que bendiga a todos y trasforme la tristeza y el dolor en alegría de salvación. En unión de oraciones, elevo a Dios una oración especial pidiendo el descanso eterno de Mons. Alfredo y el consuelo cristiano a sus familiares y a la feligresía de Zarate y Campana. Que la Virgen María protagonista de estas fiestas que vivimos, bendiga con su cariño maternal el Año que comienza y abra las puertas del Cielo a nuestro hermano Claretiano que acaba de dejar este valle de lágrimas en camino a la eternidad. Con mi saludo fraternal + Charbel Merhi Obispo de los Maronitas en Argentina
A Mons. Oscar Sarlinga, de parte del Obispo de Goya Estimado Hermano Oscar: Me uno a Uds. en la oración por Monseñor Alfredo Espósito, primer Obispo de Zárate-Campana. Ahora, para él todo es sosiego y felicidad en el Descanso de su Señor. Hago propicia esta comunicación para desearte una gran bendición en este Año Nuevo. Un abrazo fraterno. Rezá por mí. +Ricardo Faifer
Querido Monseñor Oscar Obispo de Zárate-Campana Me uno a vos y a toda la iglesia diocesana con la oración pidiendo al Buen Dios por este hermano obispo que testimonió su fe en su vida con el martirio cotidiano de la enfermedad. Junto a Mons. Guillermo Garlatti, ausente en estos días, y a toda la comunidad de la Arquidiócesis de Bahía Blanca te envío un gran abrazo fraterno junto con las condolencias. Mons. Pedro Laxague Obispo auxiliar de Bahía Blanca
DESDE EL OBISPADO DE CONCEPCIÓN QUERIDO HNO. OSCAR. TE HAGO LLEGAR DESDE ESTA DIOCESIS DE CONCEPCIÓN LA CERCANIA, ORACIÓN Y SENTIDO PESAME POR LA PARTIDA DE ESTE HERMANO NUESTRO ALFREDO. NOS UNIMOS FRATERNLAMENTE Y TODA LA DIOCESIS DE CONCEPCIÓN. UN ABRAZO Y ORACIÓN FR +JOSE M. ROSSI O.P OBISPO DE CONCEPCIÓN
Escrito por oscarsarlinga el 04/01/2010 03:09 | Comentarios (0)
Los restos mortales de Mons. Alfredo Mario Esposito llegaron a la ciudad de Campana a las 10.45 del sábado 2 de enero, habiendo sido escoltados por la Policía de la Provincia desde el Arco de ingreso a la ciudad hasta la iglesia catedral. Allí, en el atrio, esperaban el sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, junto con el vicario general, Mons. Galuppo, el clero de la Curia y de la Catedral.
Una vez puesto solemnemente para que pudieran despedirse los fieles, y una revestido el cuerpo del extinto Obispo con la casulla, la cruz pectoral, el solideo y la mitra, más el báculo pastoral, Mons. Oscar Sarlinga hizo el primer responso y la capilla episcopal de coro entonó algunos cánticos. Desde las 11 desfilaron feligreses, religiosos, religiosas, sacerdotes, amigos todos que recordaban al primer Obispo, quien tan buen ejemplo dejó en la diócesis, y el grupo entero permaneció hasta las 13.
La visita de los fieles continuó incesantemente hasta la tarde. El Obispo Mons. Oscar concurrió de nuevo a las 16, hora en que llegó Mons. Roberto Murphy, portador de un mensaje del Su Eminencia el Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad, Tarcisio Bertone, en nombre del Papa Benedicto XVI y de un mensaje del Sr. Nuncio Apostólico, S.E. Mons. Adriano Bernardini. Se recibieron mensajes del Cardenal Estanislao Karlic, del Arzobispo de Rosario, Mons. José Luis Mollaghan, del Arzobispo de Mendoza, Mons. José María Arancibia, del Arzobispo emérito de Resistencia, Mons. Carmelo Giaquinta, y de los Sres. Obispos de Goya, de Concepción del Tucumán, de los fieles Maronitas, así como un mensaje telefónico de Mons. Eguía Seguí, secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, quien a pedido de Mons. Sarlinga comunicó a todos los Obispos el deceso de Mons. Esposito a través del medio de la misma Conferencia Episcopal.
La misa de exequias comenzó a las 17, y después de darse lectura al mensaje del Sr. Cardenal Secretario de Estado, Mons. Roberto Murphy transmitió el mensaje del Sr. Nuncio Apostólico, expresó sus propias condolencias y de los colaboradores en la la Nunciatura Apostólica. La Santa Misa, presidida por Mons. Oscar Sarlinga, fue concelebrada por Mons. Baldomero Martini, Obispo de San Justo, por Mons. Damián Bitar, Obispo auxiliar de San Justo, por Mons. Edgardo Galuppo y Mons. Tomás Llorente, vicarios generales, Mons. Santiago Herrera, pro-vicario general y Rector del Seminario, y más de una treintena de sacerdotes, entre los cuales el ex-general de la Congregación a la que pertenecía Mons. Esposito, el P. Alfonso. Asistieron también algunos diáconos permanentes y una parte de los seminaristas del Seminario "San Pedro y San Pablo". Muchos fieles colmaron el templo, entre ellos numeosos jóvenes, y famlias.
Al concluir la celebración de la Misa (de la cual se adjunta la homilía pronunciada por el Obispo) los 8 sacerdotes ordenados por Mons. Esposito sostuvieron el féretro, y se inició la procesión hacia el templo criptal (de Santa Florentina y los Santos Padres Hispanos) debajo del templo catedral, donde se encuentra el área de las tumbas de los Obispos. Mientras tanto, la capilla coral episcopal entonaba las letanías. Luego de la bendición de la tumba, de un nuevo responso y de cánticos, Mons. Esposito fue enterrado junto al altar del Sagrado Corazón de Jesús, mientras la capilla coral entonaba "Al Corazón bendito de María", que había sido su canto litúrgico preferido.
Los fieles permanecieron largo tiempo orando junto a su tumba. Descanse en la Paz de Cristo este fiel, docto y santo Pastor, primer Obispo de la diócesis, creada por S.S. Pablo VI en 1976.
HOMILÍA DE MONS. OSCAR D. SARLINGA EN LA MISA EXEQUIAL DE MONS. ALFREDO ESPOSITO CASTRO, CMF
Sábado 2 de enero de 2009
En la misa exequial se hizo presente Mons. Robert Murphy, Secretario de la Nunciatura, quien, luego del saludo inicial de la Liturgia, dio lectura a la carta de saludo y condolencia dirigida a Mons. Sarlinga por parte del Eminentísimo Sr. Cardenal Secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone en nombre del Papa Benedicto XVI, y el mensaje del Sr. Nuncio Apostólico, S.E. Mons. Adriano Bernardini.
(Luego de nombrar a los miembros del clero, entre ellos el Obispo de San Justo, Mons. Martini, su Obispo auxiliar, Mons. Bitar, las autoridades presentes, entre las cuales la Sra. Intendente Municipal, Doña Stella Maris Giroldi, y de saludar a los feligreses, Mons. Oscar Sarlinga pronunció la siguiente homilía)
Estamos hoy congregados para despedir, en la fe, a nuestro hermano Obispo, Mons. Alfredo Mario Esposito, quien, aunque nacido en Nápoles, el 20 de mayo de 1927, era de nacionalidad argentina puesto que su padre su padre se desempeñaba como cónsul argentino en aquella ciudad de Italia, y allí vivía la familia. Fue ordenado sacerdote en la Congregación de los Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María (los Padres Claretianos) el 1 de agosto de 1954; elegido obispo de Zárate-Campana el 21 de abril de 1976 por S.S. Pablo VI, el Papa que creó esta diócesis. Su ordenación episcopal la recibió por imposición de manos y oración consecratoria de S.E. Mons. Pío Laghi, entonces Nuncio Apostólico, y tomó ese mismo día posesión de su cargo pastoral, el 4 de julio de 1976.
Hoy lo despedimos, habiendo partido a la Casa del Padre el día 1ro. de enero, en la festividad de la Virgen Madre de Dios, en pleno Año Sacerdotal, convocado por S.S. Benedicto XVI.
Todos recordamos la hombría de bien y la piedad de Mons. Esposito. Podemos decir de él, como en una síntesis espiritual, que la experiencia del Espíritu y de María Santísima han sido el centro de su vida. En efecto, el seguimiento de Cristo era, en su espiritualidad, una experiencia de vida que sólo es posible por la acción del Espíritu, Espíritu del Padre y del Hijo, Espíritu también de nuestra Madre la Virgen, en tanto Esposa del Espíritu Santo. Ese Espíritu que es como el gran Centro integrador de todas las dimensiones de nuestra vida y nuestra misión, el gran Protagonista de la misión, como lo llama la recordada Evangelii Nuntiandi, y el principal agente de la dimensión misionera de toda la pastoral. Así lo experimentó el fundador de la Congregación a la cual perteneció, el Obispo San Antonio María Claret, y nuestro hermano Alfredo Mario lo siguió, pues se sintió ungido por el Espíritu para anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, y en especial a aquéllos que le habían sido encomendados.
Monseñor Alfredo Mario, en síntesis todavía más justa, fue forjado en la fragua del Corazón de María. Esto es esencial para comprender su personalidad, su vocación, el desempeño de su misión como Obispo.
Nuestro hermano Obispo no nos ha dejado, como loablemente lo hacen otros prelados, un «testamento espiritual». En realidad, lo ha sido todo su testimonio, en especial su sufrimiento en Cruz, aceptado con Amor. He tomado, por ello, dos ejes –permítaseme llamarlos así- a la manera de un testamento espiritual.
El primero de esos ejes lo tomé de su Homilía el día de su ordenación episcopal, en 1976, en el nacimiento de la diócesis de Zárate-Campana, y expresa su «pasión por la Iglesia» y por la unidad y la concordia en Ella. Nos decía: “Sí, Jesús vive entre nosotros de una manera especial desde ahora. Él dijo a los Apóstoles: “Cuando dos o tres de ustedes están unidos en mi Nombre, allí estoy yo” (Mt 18,20). Pues bien, estamos de un modo especial en la caridad, desde este día, “en el Nombre del Señor”. No ciertamente por meros motivos humanos, por laudables que sean. Menos aún, por intereses mezquinos. Pobres o ricos, grandes y chicos, enfermos y sanos, con responsabilidades de gobierno o simples ciudadanos, con todo lo que somos… estamos unidos, desde ahora y para el tiempo que vendrá, en una realidad que llamamos una Iglesia local, que no es otra cosa que el misterio grande de la Iglesia Universal, que se hace carne y se concreta, por decirlo así, en una modalidad y forma local”(1) . Todos quienes han conocido bien a Mons. Esposito saben cómo él amaba profundamente la diócesis. Incluso ya estando enfermo, y emérito, vino en la recurrencia del 4 de julio (considerada «moralmente» la fecha de fundación de esta circuncripción eclesiástica) desde 1994 hasta 1999, ya al final enclavado en silla de ruedas.
Tanto amó a esta diócesis que, cuando cumplió sus bodas de oro sacerdotales en 2004, imposibilitado por completo de desplazarse, lo acompañaron los sacerdotes de la diócesis que él había ordenado, y también otros, junto con amigos, feligreses, en una eucaristía que presidió el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, en la capilla de la Clínica de San Camilo, en Buenos Aires.
El otro «eje» de su testamento espiritual no escrito lo he tomado del, sí escrito, «Testamento espiritual» del Papa Pablo VI, en sus consideraciones sobre la Iglesia, su profundo sentido de pertenencia a Ella: “La paz del Señor sea con nosotros (…) siento que la Iglesia me rodea: oh, Iglesia santa, una y católica y apostólica, recibe mi supremo acto de amor con mi bendición y saludo”(n.1)(2)
En su despedida de este mundo, nos decía ese gran Papa: “Y respecto a lo que más importa, despidiéndome de la escena de este mundo y yendo al encuentro del juicio y de la misericordia de Dios: debería decir tantas cosas, muchas. Sobre la situación de la Iglesia; que escuche las palabras que le hemos dedicado con tanto afán y amor” (n.6)(3) . Escuchar las palabras de enseñanza, dichas con dulzura, con Amor, con ánimo y deseo de enseñar, con humildad, amando al mundo, sin confundirse con él, como también prosigue el Papa Pablo: “Sobre el mundo: no se piense que se le ayuda adoptando sus criterios, su estilo y sus gustos, sino procurando conocerlo, amándolo y sirviéndolo” (n.6)(4) . Creo que podríamos perfectamente poner estas palabras, hoy, en labios de nuestro hermano Mons. Alfredo Mario, él, que se ocupó de promover e impulsar las misiones populares (tales como la de Campana y la de Zárate, en 1979; y la del partido de Pilar, en 1982), él, que promovió la creación de escuelas católicas para la niñez y juventud, que fundó el Seminario “San Pedro y San Pablo” (¡qué contento estaría de haber visto su re-fundación, el pasado año!) y que promovió en todos los sentidos el rol del laicado, en sus instituciones, asociaciones, movimientos.
No pueden faltar hoy unas sentidas palabras de agradecimiento franco a la Sra. Laura Squarici, su enfermera, o más bien, «su ángel tutelar», quien lo ha cuidado desde el 2 de noviembre de 1993, hasta el día de ayer, en que entregó su alma al Señor. Es el 7mo. Obispo del cual la Sra. Laura ha cuidado, en todos los casos hasta el momento de la muerte.
Es también la ocasión de agradecer a la Fundación «Pérez Companc», la cual, desde el hoy distante 1992, hasta el presente, le ha brindado toda la atención que necesitaba y se hizo cargo del cuidado de su enfermedad, en la Clínica “San Camilo”. Vaya un agradecimiento sentido a las Hijas de San Camilo, las hermanas, que lo han cuidado con tanto afecto y devoción, y al personal médico y sanitario de ese lugar.
Quien habla ya había tenido ocasión de tratar con él desde abril de 2003, cuando recién estaba electo Obispo titular de Uzalis y auxiliar de Mercedes-Luján, en la primera Asamblea episcopal de la que participé. Fueron numerosas las ocasiones de departir, siempre amable, siempre sacerdotal, humilde y digno. Como Obispo de esta diócesis, pasé la celebración del cumpleaños en San Camilo (cumplimos años el mismo día) en 2006; Mons. Alfredo Esposito estaba radiante, contento, habían concurrido también algunas familias, principalmente de la ciudad de Campana, que lo han visitado y atendido hasta el día de ayer, con esmero, agradecimiento y devoción. Gracias también a ellos, no puedo nombrar a todos y cada uno, pero saben bien a quiénes me refiero.
En las distintas ocasiones en que tuve la dicha de verlo, la última vez que pudo dirigirme la palabra, con gran dificultad, asintió a mi solicitud de ofrecer todos sus sufrimientos, que lo hacía con gran espíritu de fe, por la Iglesia diocesana, por los sacerdotes, religiosos, religiosas, por las vocaciones, las familias, y todo el Pueblo de Dios, en especial por aquéllos más alejados, los pecadores, quienes ya no tenían razones de creer ni de esperar, los que más sufren, los más pobres y los abatidos.
Mons. Esposito no ha dejado bienes materiales, que no poseía. El Obispado ha tomado a su cargo todo el servicio fúnebre de este hermano nuestro, y ha sido providente el contar con el área tumbal, en el templo criptal de «Santa Forentina y los Santos Padres de la Iglesia hispana», que hemos restaurado recientemente y donde reposará este hermano nuestro en la espera de la Resurrección gloriosa. Como símbolos, este hermano Obispo había entregado ya su anillo episcopal a su hermana Rita, quien vive en las Islas Canarias, y con quien hoy por la mañana hemos mantenido una conversación telefónica, y legó también para ella su cruz pectoral. Como dije, no dejó otros bienes. La mitra de la ceremonia de su ordenación, que le fue puesta hoy en su último adiós, y su sencillo báculo de madera simple, que ahora está sobre su féretro, permanecerán en la ciudad de Campana como perenne recuerdo de quien fue el primer Obispo diocesano, con sencillez, y a la vez con toda la carga del simbolismo que merecen.
Gracias, por todo tu testimonio, querido Monseñor Alfredo Mario Espósito. Más bien, no te decimos definitivamente «adiós», te decimos «hasta pronto», «hasta el Cielo».
«Hasta el Cielo», fiel y santo Pastor de la Iglesia.
Amén.
Notas: (1) ESPOSITO CASTO, Alfredo Mario, S.E., Homilía de Mons. Alfredo Mario Esposito, CMF, tenida en el día de su ordenación episcopal y en el nacimiento de la Diócesis de Zárate-Campana, el 4/7/76, en la iglesia catedral de Campana, Provincia de Buenos Aires, Argentina (inédita, obrante en el archivo del Obispado de Zárate-Campana). (2) PABLO VI, “El Testamento de Pablo VI”, en: http://www.vatican.va/holy_father/paul_vi/speeches/1978/august/document/hf_p-vi_spe_19780810_testamento-paolo-vi_sp.htm (3) PABLO VI, “El Testamento de Pablo VI”, op.cit. (4) PABLO VI, “El Testamento de Pablo VI”, op.cit.
A CONTINUACIÓN SIGUEN ALGUNOS DE LOS MENSAJES DE CONDOLENCIAS DE CARDENALES Y OBISPOS.
Buenos Aires, 02 de enero de 2009 Excelencia Reverendísima: El Sustituto de la Secretaría de Estado, S.E. Mons. Fernando Filoni, ha hecho a esta Representación Pontificia el siguiente mensaje, en ocasión del fallecimiento de S.E. Mons. Alfredo Mario Espósito Castro, C.M.F, obispo emérto de Zárate-Campana, ocurrido en el atardecer de ayer: "Mons. Oscar Domingo Sarlinga, Obispo de Zárate-Campana recibida la triste noticia del fallecimiento de Monseñor Alfredo Mario Espósito Castro, Obispo emérito de Zárate-Campana, ruego a vuestra excelencia que tenga la bondad de hacer llegar a los familiares del finado y a los fieles de esa diócesis el profundo pésame del Santo Padre quien, mientras ofrece sufragios por el eterno descanso del difunto prelado, que con ejemplar celo y entrega pastoral sirvió a esa Iglesia particular, les otorga con afecto la confortadora bendicón apostólica, como signo de fe y esperanza en Cristo Resucita. Tarcisio Cardenal Bertone, Secretario de Estado de Su Santidad"
Mientras asocio a estos sentimientos las condolencias de la Comunidad de esta Nunciatura Apostólica, hago propicia la ocasión para saludarlo con sincera estima en el Señor. Adriano Bernardini, Nuncio Apostólico
A Su Excelencia Reverendísima, Mons. Oscar D. Sarlinga Excelencia, Querido Oscar: Te quiero manifestar mis condolencias por el fallecimiento del muy querido y muy admirado primer obispo de Zárate-Campana, Monseñor Espósito. Quiera el Señor y María Santísima, Madre de Jesús, recibirlo en el Cielo para premiar su fe, su esperanza y su caridad vividas en la larga y dolorosa enfermedad. La asumió imitando al Señor y dándonos a todos un testimonio profundo de su amor pastoral al ofrecer todo para la salvación de nuestros hermanos. En él hemos visto alguien que verdaderamente se entregó totalmente a Dios en la profunda paz de la gracia. Recemos por él y encomendémonos a él. +Estanislao Cardenal Karlic Arzobispo Emérito de Paraná
Monseñor Oscar Sarlinga Obispo de Zárate Campana Querido Monseñor: Al conocer la noticia del fallecimiento del tan estimado Monseñor Alfredo Mario Espósito, deseo hacerte llegar mis saludos de condolencia más sentidos y cordiales, extensivos a la Diócesis de Zárate Campana; acrecentados por el recuerdo de su persona durante los largos años de su enfermedad. En las oportunidades que lo traté tanto en la Conferencia Episcopal como en la Clínica San Camilo, donde lo visité en varias oportunidades, tuve de él un ejemplo de su fe y confianza en Dios, siempre recibí de su parte palabras edificantes, así como un ejemplo de paciencia y abnegación en los sufrimientos que sobrellevó hasta su partida. Deseo que la Sma. Virgen enjugue sus lágrimas.; y lo encomiendo en la oración y en la Misa; sabiendo que a los que mueren piadosamente, Dios les tiene reservada una magnífica recompensa. Fraternalmente en Cristo. +José Luis Mollaghan Arzobispo de Rosario
Su Excelencia Reverendísima Mons. Oscar Sarlinga Obispo de Zárate-Campana Querido hermano Oscar: Hago llegar a esa Iglesia mis condolencias, y me uno a la oración de todos, por este hermano nuestro: obispo sabio, piadoso, prudente y muy probado, que Dios hará feliz en su gloria. +José María Arancibia Arzobispo de Mendoza
A S.E. Mons. Oscar Sarlinga Me uno espiritualmente a la oración de la Iglesia por la partida a la Casa del Padre del primer Obispo de esa Diócesis, Mons. Alfredo Espósito. Y mientras ruego al Señor Jesús lo acoja en su Reino, ruego también por esa Iglesia y su actual Pastor, Fraternalmente. + Carmelo Juan Giaquinta, Arzobispo emérito de Resistencia
Estimado Mons. Dr. Oscar Domingo Sarlinga: Compartiendo el dolor causado por la desaparicion física de Mons Alfredo Esposito Castro, me obliga el amor fraterno a drigir, al hermano obispo de la Diócesis de Zarate Campana, una palabra de condolencias que expresa el valor de la vida frente a la idea de la muerte. La relación del pastor de una Diócesis con los fieles de la misma es una relación que implica una intimidad de alto valor humano y espiritual, por esto, hermano, acompaño al pastor y a la grey con reales sentimientos de pésame y pido al Señor de los vivos y de los muertos, en esta étapa de las festividades del Nacimiento de Jesús que bendiga a todos y trasforme la tristeza y el dolor en alegría de salvación. En unión de oraciones, elevo a Dios una oración especial pidiendo el descanso eterno de Mons. Alfredo y el consuelo cristiano a sus familiares y a la feligresía de Zarate y Campana. Que la Virgen María protagonista de estas fiestas que vivimos, bendiga con su cariño maternal el Año que comienza y abra las puertas del Cielo a nuestro hermano Claretiano que acaba de dejar este valle de lágrimas en camino a la eternidad. Con mi saludo fraternal + Charbel Merhi Obispo de los Maronitas en Argentina
A Mons. Oscar Sarlinga, de parte del Obispo de Goya Estimado Hermano Oscar: Me uno a Uds. en la oración por Monseñor Alfredo Espósito, primer Obispo de Zárate-Campana. Ahora, para él todo es sosiego y felicidad en el Descanso de su Señor. Hago propicia esta comunicación para desearte una gran bendición en este Año Nuevo. Un abrazo fraterno. Rezá por mí. +Ricardo Faifer
Querido Monseñor Oscar Obispo de Zárate-Campana Me uno a vos y a toda la iglesia diocesana con la oración pidiendo al Buen Dios por este hermano obispo que testimonió su fe en su vida con el martirio cotidiano de la enfermedad. Junto a Mons. Guillermo Garlatti, ausente en estos días, y a toda la comunidad de la Arquidiócesis de Bahía Blanca te envío un gran abrazo fraterno junto con las condolencias. Mons. Pedro Laxague Obispo auxiliar de Bahía Blanca
DESDE EL OBISPADO DE CONCEPCIÓN QUERIDO HNO. OSCAR. TE HAGO LLEGAR DESDE ESTA DIOCESIS DE CONCEPCIÓN LA CERCANIA, ORACIÓN Y SENTIDO PESAME POR LA PARTIDA DE ESTE HERMANO NUESTRO ALFREDO. NOS UNIMOS FRATERNLAMENTE Y TODA LA DIOCESIS DE CONCEPCIÓN. UN ABRAZO Y ORACIÓN FR +JOSE M. ROSSI O.P OBISPO DE CONCEPCIÓN
Escrito por oscarsarlinga el 04/01/2010 03:09 | Comentarios (0)
El 27 de diciembre ppdo. el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga concurrió a la localidad de Los Cardales (jurisdicción parroquial que abarca parte de los partidos de Exaltación de la Cruz y de Campana) para celebrar las Fiestas Patronales de la Sagrada Familia de Jesús, María y José. La Santa Misa, concelebrada por el Vicario General, Mons. Edgardo Galuppo, y por el Cura párroco, Pbro. Lic. Claudio Caruso, tuvo una gran asistencia de fieles, en especial de familias. La celebración patronal estuvo precedida por una novena como relatamos a continuación.
CRÓNICA NOVENA PREPARATORIA FIESTAS PATRONALES
Por segundo año consecutivo la Parroquia Sagrada Familia de Los Cardales se ha preparado a su Fiesta Patronal a través de la Novena de Navidad predicada por diversas intenciones por nuevo sacerdotes (algunos de la diócesis y otros de Buenos Aires).
Este año además de los dos curas parrocos precedentes participaron de la novena: Mons. Patricio Olmos -Vicario regional de la Prelatura del Opus Dei para la Argentina - , el Padre Juan Torrella – Vicario episcopal para la educación de la arquidiócesis de Buenos Aires – , Monseñor Santiago Herrera – Provicario General y Rector del Seminario diocesano – y Monseñor Edgardo Galuppo - Vicario General de la Arquidiócesis –
En el inicio de la novena el pasado 15 de diciembre se realizó un Cenáculo Mariano con la presencia del Grupo de Oración de Belén de María rezando por las vocaciones sacerdotales de nuestra diócesis.
Fue de destacar también el retiro espiritual que Mons. Juan Torrella ofreció al personal docente de nuestro Colegio Parroquial en el día dedicado a rezae por todos los que trabajan en este campo.
Durante la novena la Comunidad Parroquial además de prepararse espiritualmente mediante las celebraciones litúrgicas se abocó a la preparación de un DON COMUNITARIO al Niño Dios para hacer más digna su Casa en la Santa Navidad.
Fueron reciclados a nuevo los 36 bancos del Templo – que tienen 97 años de vida -; se modernizó la iluminación del Atrio del Templo Parroquia , se remodeló el salón parroquial pintándolo a nuevo, instalando refrigeración y dotándolo de nuevas silla y mesas y finalmente se avanzó hasta prácticamente terminar la nueva sede de Cáritas Parroquial que duplica la extensión del anterior salón.
Como parte integrante de la novena y fundamental para nuestra Comunidad el día 23 de diciembre – jornada final – se realizó la Fiesta de los niños durante la cual se celebró la Misa a las 10 de la mañana. Posteriormente las catequistas junto a niños de catequesis y monaguillos ofrecieron un pesebre viviente.
Seguidamente y como ya se ha hecho habitual un mago hizo las delicias de niños y no tan niños con un mágico espectáculo de más de una hora.
Como conclusión y ya casi al mediodía de esta jornada se entregaron Cajas con artículos de Navidad, Bolsones de Comidas y más de 500 juguetes a las personas que ordinariamente concurren a nuestra Parroquia para ser asistidas por Cáritas.
Escrito por oscarsarlinga el 03/01/2010 23:52 | Comentarios (0)
Fotografía: ambos Obispos celebraban el mismo día de cumpleaños, el 20 de mayo. La fotografía es del 20 de mayo de 2006, en que Mons. Oscar celebró la misa, a la que asistió Mons. Esposito, y ambos festejaron juntos su cumpleaños, con la Sra. Laura, enfermera, las Hermanas Camilianas, y algunas familias de la ciudad de Campana.
COMUNICADO DEL OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA DEL 1ro. DE ENERO A LAS 22 hs.
Hoy, viernes 1ro. de enero, en la festividad de la Santísima Virgen María Madre de Dios, falleció cerca de las 20.30, Mons. Alfredo Esposito Castro, primer Obispo de la diócesis de Zárate-Campana, en la clínica "San Camilo", de Buenos Aires.
En razón de los trámites que tienen que hacerse entre esta noche y mañana a primera hora, será trasladado desde la mencionada Clínica "San Camilo" (Buenos Aires) a la ciudad de Campana, donde está previsto que llegue a partir de las 11.
A esa hora se abrirá la capilla ardiente, en el templo catedral, y el mismo día sábado 2 de enero será celebrada (en la iglesia catedral de Santa Florentina, en Campana) la misa exequial, presidida por Mons. Oscar D. Sarlinga, a las 17.
Vaya un agradecimiento muy especial de parte del Obispado a la Sra. Laura, su enfermera, quien lo cuidó con devoción durante tantos años, y a las Hermanas Camilias, personal médico, enfermeros y enfermeras, así como a las familias que con su amistad y afecto lo han acompañado durante los largos años de su enfermedad.
El Obispado de Zárate-Campana pide que elevemos nuestra oración por este insigne Pastor de la Iglesia del Señor, quien, en últimas palabras que pudo decir a Mons. Oscar Sarlinga (en momentos en que todavía podía proferir su voz) le expresó que ofrecía de corazón todos sus sufrimientos por el pastoreo de la diócesis y por el bien de la Iglesia.
Escrito por oscarsarlinga el 02/01/2010 21:29 | Comentarios (0)
Informe transmitido por Mons. Ariel Pérez, vicepresidente, y por la Sra. Margarita Andreini, directora diocesana.
Inmediatamente ocurrido el desastre, recibimos la información de la situación (día 27 de diciembre).
No pudimos hacernos presentes en el lugar por que las rutas estaban cortadas, pero resolvimos telefónicamente asistir a una reunión propuesta por la Cáritas de la parroquia de San Antonio y la equivalente de San Patricio a las 18:00 horas del día lunes 28. Con las parroquias más cercanas se organizó una colecta de aquellos elementos que son de mayor utilidad en momentos como el que se estaba atravesando: escobas, secadores de piso, trapos de piso, lavandina, agua potable y pañales.
Con la camioneta de Cáritas Diocesana se llevó un importante cargamento. En la reunión estaban presentes el vicepresidente de Cáritas Diocesana Mons. Ariel Pérez, la Sra. Directora Marita Andreini, el presidente de San de San Patricio, Padre Néstor Morón, y el Padre Fernando Bello, a cargo interinamente de San Antonio de Padua, junto a las Sras. Directoras y demás miembros.
Se resolvió ponerse en contacto y a disponibilidad de quien coordinaba a nivel municipal la tarea de asistir a los evacuados. Nos dirigimos a la Intendencia Municipal.
Allí, la Secretaria de Promoción Social, Sra. Manuela Dominguez, después de agradecer la solidaridad del Obispo Diocesano y de Cáritas, nos preciso la conveniencia de acercar ayuda en elementos de cama, como colchones, frazadas, sábanas, almohadas, toallas y toallones. Por el momento nos dijo que ropa no, por que había en abundancia.
Luego de esto, nos trasladamos al lugar del desastre y al centro de evacuados. Allí pudimos entrar en contacto con varias familias, y escuchar la angustia de los que lo habían perdido todo.
El Martes 29, realizamos una nueva visita, llevando estaba vez, 10 colchones y algunos pañales y sábanas. Visitamos el barrio cercanos a la ruta 8 y 31, y Don Pancho, ambos habían sido tapados por el agua.
Actualmente mantenemos contacto con los miembros de Cáritas, quienes nos mantienen al tanto de las necesidades. Rogamos a la comunidad diocesana tratar de estar a la escucha de las necesidades que día a día van variando, conforme transcurre la tarea de reconstrucción, como por otra parte nos ha pedido nuestro Obispo, quien sigue de cerca la situación. Nos consta que hasta ahora se hicieron presente las Parroquia de María de Nazaret (Zárate), Santiago Apóstol (Baradero), Nuestra Señora del Carmen de Zárate y San Manuel Mártir (partido de Pilar).
Así también Movimientos e instituciones nos han hecho saber su disponibilidad.
Por informes o para prestar ayuda a los damnificados:
Por primera vez en la historia de la diócesis de Zárate-Campana se realiza una peregrinación de «piedad ecuménica» a la Basílica de Luján, en el espíritu del «ecumenismo espiritual» que nos ha pedido el Santo Padre Benedicto XVI, Sucesor de Pedro. Los fieles laicos, y no pocos consagrados, procedentes de diversas regiones de la diócesis, y especialmente diversas asociaciones de fieles se congregaron piadosamente según el deseo del Santo Padre, para orar a la Virgen María por la unidad de la Iglesia y la concordia en toda la familia humana. De tal modo, haciendo «camino» con la Virgen, Pura y Limpia Concepción de Luján, la «Toda Hermosa», y siguiendo las huellas de Santa Brígida de Suecia, santa que destacó por su pasión por la mencionada unidad de la Iglesia, peregrinaron para adorar al Señor en la cercana Navidad, agradecer por el año 2009 y pedir por el que vendrá, poniendo en los pies benditos de la Virgen las necesidades y la unidad de la Iglesia y la concordia social en nuestra patria, ya tan cercana al festejo Bicentenario.
A modo de fuente de esta creciente pastoral se encuentra el encargo que el Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, había efectuado de modo específico a la Comisión diocesana de Ecumenismo y Diálogo interreligioso acerca de la fundación y el fomento de «centros de piedad ecuménica» en distintos lugares de la diócesis, los cuales son una realidad naciente hoy, en las ciudades de Campana, Pilar y Baradero.
Cual antecedente fundacional, la asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida de Suecia», radicada en la diócesis ha venido desde el año 2006 preparándose a la Navidad con una peregrinaciónen una recogida e íntima celebración en la cripta de la Basílica de Luján, en la capilla de la advocación mariana de Suecia, cuya imagen, la Inmaculada Concepción, talla de origen belga del siglo XV, está entronizada en Vadstena, primer monasterio fundado por Santa Brígida de Suecia, paradigma del «ecumenismo espiritual» a quien el Papa Juan Pablo II llamara «Profeta del III Milenio», y que en nuestra diócesis, desde el 8 de diciembre de 2007, junto a su discípula en el siglo XX, la beata madre Maria Isabel Hesselblad, ha sido declarada patrona de dicho ecumenismo espiritual.
Con la llamada en el corazón del pedido de Jesús: UT UNUM SINT, acompañado por la asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida», con su director y moderador de la Comisión Diocesana de Ecumenismo y diálogo interreligioso, el Pbro. Dr. Nestor Villa, Mons. Edgardo Galuppo, vicario general, el Pbro. Hugo Lovatto, cura párroco de la iglesia catedral de Santa Florentina (y asesor diocesano de la Pastoral de Juventud), el Obispo presidió la Eucaristía para unos centenares de personas, quienes tuvieron que extenderse a lo largo de uno de los corredores laterales de la cripta, y relacionó en su homilía esta peregrinación “como un «eco» específico de la gran peregrinación del Pueblo de Dios de Zárate-Campana, que tuvo lugar en noviembre y en la que peregrinaron al Santuario 20.000 fieles desde todas las ciudades y lugares de la diócesis”.
En su homilía, distinguió en primer lugar Mons. Sarlinga los «actos ecuménicos» (profundizando previamente sobre qué es el ecumenismo según el Decreto Unitatis redintegratio) del necesario y enriquecedor «diálogo interreligioso», y siguió con la explicación del «ecumenismo espiritual y la piedad ecuménica» según las enseñanzas de Benedicto XVI y las conferencias del Cardenal Kasper. Pidió luego Monseñor Sarlinga que el ecumenismo espiritual ayude a todos a tener «pasión» por la unidad de la Iglesia, citó al respecto la Constitución Lumen gentium, n. 8, del Concilio Vaticano II, y mencionó que la Iglesia de Cristo ha de ser siempre «Casa y Escuela de Comunión», de modo que ella sea “un recinto de paz y de amor, donde todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando”.
Destacó seguidamente la misión de comunión del Sucesor de Pedro, el Papa, y dijo también el Obispo en su homilía que la Casa de la Madre de Luján recibe cada año millares de peregrinos de nuestra diócesis, y que en ese 21 de diciembre, en vísperas de la Navidad, la «Virgen Hermosa» nos muestra un aspecto admirable de María, pues se trata también una «hermosa advocación», dado que desde los orígenes del cristianismo se ha llamado a la Virgen, la «toda hermosa». Por eso mismo –agregó- “las comunidades han de crecer en el espíritu de oración, para que se dé un florecimiento de la piedad ecuménica, que impulse también, comenzando por donde sea más prudente y conveniente, una acción mancomunada con dististintas confesiones y comunidades cristianas en bien de las virtudes sociales, los valores y la solidaridad, afianzados por un diálogo teológico serio y, sobre todo, por un corazón noble que tienda a la plena unión, profundizando en la Verdad, que es Cristo mismo”.
Mencionó el Obispo que la situación de la capilla sueca y escandinava (Capilla 34) de la cripta de la Basílica, y “su providencial vecindad frente a frente con la capilla greco-ortodoxa de Antioquia y otras advocaciones del Oriente Cristiano, llevan misteriosamente a comprender que la celebración de piedad ecuménica entraña un matiz de verdadera oración por la unidad y tiende puentes con las Iglesias del Oriente y las comuniones de la Reforma, en la común aspiración por esa ansiada unidad”.
En el itinerario de la procesión dentro de la vasta cripta, llegados a la capilla sueca la columna proveniente de Campana entonó el “Salve Regina” en honor de la Virgen y se preparó para la santa misa. Se realizó la lectura del profeta “He aquí que viene el Señor Todopoderoso: será llamado Emanuel, Dios-Con-Nosotros”(Cf. Is. 7,14; 8,10) en la antífona de la misa del día correspondiente a la novena de Navidad entonaron el “Angelus” como gratitud al Señor que se encarnó y nació de la Virgen María, que renace en nosotros por la Gracia y que vendrá a juzgar al mundo como Señor de la Historia.
Participaron de la peregrinación la Asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida de Suecia», la Legión de María («comitia» de las ciudades de Campana y Pilar), la Asociación de casitas de oración «Marana Tha» de Campana, la Asociación de docentes católicos de Campana, la Liga de madres de familia (comisión diocesana y comisión de Santa Florentina), la Asociación privada de fieles «Nuestra Señora de Lourdes» de Maquinista Savio y los diversos «Centros de piedad ecuménica» de Pilar y de Santiago del Baradero, entre los cuales se destacó la presencia de jóvenes.
Durante la animación litúrgica se escuchó las voces de la Comunità «Cenacolo», que destacó como canto a la Virgen un tema llamado “Estrella Polar”, pues llamamos a Jesús «el Lucero del alba» y a la Virgen María, la «Estrella del Mar», «pues nos lleva a Jesús a quien adoramos en el Pesebre de nuestro corazón», como se expresó en la guía de la misa.
Sirvieron el altar el candidato a diácono permanente D. Cabrera (del Barrio «Santa Brígida» de Maquinista Savio) y acólitos de la capilla de Nuestra Señora de Lourdes, de esa misma localidad, sede de la Asociación privada de fieles de Ntra. Señora de Lourdes, animada por la Hna. Laurentina Bussano. Tuvieron a su cargo la animación cantoral jóvenes argentinos, italianos, brasileños y belgas de la «Comunitá Cenáculo» Asociación Privada de Fieles de Derecho Pontificio con sede en Exaltación de la Cruz.
Antes de terminar, el P. Néstor Villa agradeció al señor Obispo, ya que esa actividad piadosa, iniciada por un grupo de fieles en nombre propio, se había asumido con alcance diocesano, lo cual la hace patrimonio eclesial en plenitud. Agregó que como ya las entronizaciones que la Asociación hiciera desde 1998 a 2002, en esa cripta, las capillas sueca, inglesa y neerlandesa coadyuvaron y engrosaron otras muestras de peregrinar ecuménico, ahora se perfilaba una nítida vocación a difundirse en la diócesis a través de los grupos de piedad ecuménica en esta misa, tal como indican los 500 libretos recordatorios que se hicieran imprimir para la ocasión.
Al momento de concluir la eucaristía, Monseñor Galuppo dio lectura a la Bendición Papal para la ocasión, y el P. Néstor Villa algunas de las adhesiones de prominentes miembros de iglesias y comunidades cristianas. A modo de adhesión desde Francia, los “Amigos de Santa Brígida en Provenza” habían hecho llegar una lámina del crucifijo bizantino eslavo, con la Virgen de la Ternura en el superior lateral, y Santa Brígida y Santa Catalina de Suecia, que pintara un artista búlgaro para la Abadía de Vadstena (Suecia) cuya copia se encuentra en la “Chapelle Sainte Brigitte” de Provenza (Vidauban). Un joven artesano de “Comunità Cenacolo” lo dispuso y preparó en una cruz de madera de un metro de altura y se usó como cruz procesional en la ceremonia.
Luego de la bendición final, tuvo lugar un «lucernario», recordando a los servidores fieles que esperan la llegada de Su Señor, habiéndose cantado en español el himno sueco «Muchos Resplandores».
Concluido que fue el «lucernario» se avanzó procesionalmente, a saludar a la imagen de la Pura y Limpia Concepción de la Virgen María en ese Santuario de Luján. Durante la procesión se cantó “Santa María del Camino” y llegados a la capilla argentina, ante la imagen de Ntra. Sra. de Luján, se cantó “Virgencita de Luján”. El señor obispo agradeció vivamente a las asociaciones seglares participantes y reconoció en especial a los jóvenes de la Comunità «Cenacolo» provenientes de varias naciones.
Adhesiones recibidas del Obispo de Estocolmo, y de iglesias, comunidades, confesiones cristianas
ADHESION DE MONSEÑOR ANDERS ARBORELIUS- OBISPO CATOLICO DE SUECIA
Estocolmo, diciembre de 2009-
Muy estimado Monseñor Dr. Oscar Domingo Sarlinga-
Obispo de Zárate Campana
Mil gracias por sus saludos. Me alegra saber de tal peregrinación de “piedad ecuménica” a la Basílica de Luján.!
Que Dios bendiga a los peregrinos!
Bendito sea el Señor y bendita sea su Santa Madre que se realiza esa peregrinación a ese santuario por mi tan querido, ya que podido visitarlo y orar en él.
Feliz Navidad en al paz de Jesus!
+Anders Arborelius ocd Obispo de Holmia (Estocolmo, Suecia)
ADHESIÓN DEL ARZOBISPO KISSAG MOURADIAN
A S.E. Monseñor Dr. Oscar D. Sarlinga, Obispo de Zárate- Campana
Excelencia, con grato placer adhiero sinceramente y de todo corazón a esta «primera peregrinación de piedad ecuménica» de la Diócesis de Zárate-Campana al Santuario de Nuestra Señora de Luján, el próximo 21 de diciembre de este año 2009.
Por diversos motivos en más de una oportunidad tuve la dicha de visitar y participar de distintos actos en su iglesia catedral de Campana como también en iglesia su co-catedral de Belén de Escobar, en razón de eventos significativos, dado lo cual me une a su diócesis un antiguo afecto desde 1977, cuando, todavía presbítero, comenzara mi vinculación con su jurisdicción eclesiástica.
Con la seguridad de afecto y hermandad en el Niño Jesús de Belén.
+ Kissag
ADHESIÓN DE LA COMUNIÓN ANGLICANA
Me adhiero con mucho gusto y gratitud a la primera peregrinación de “piedad ecuménica” de la diócesis de Zárate-Campana a la Basílica de Luján. Envío mis felicitaciones a los organizadores y al señor Obispo Mons. Dr. Oscar Sarlinga. Oro que con este gesto y muchos otros se adelante el día cuando “todos seamos uno” en Cristo.
Rev. David George
(Delegado Ecuménico de la diócesis anglicana de Argentina)
Buenos Aires, 10 de Diciembre de 2009
ADHESIÓN DEL PASTOR ÁNGEL FURLÁN, ASESOR DEL CONSEJO DE LA FEDERACIÓN LUTERANA MUNDIAL
A S. E. Reverendísima Mons. Oscar Sarlinga
Obispo de la Diócesis de Zárate-Campana
Unidos en el amor de Cristo adherimos de todo corazón a esta Primera Peregrinación de Piedad Ecuménica a la Basílica de Luján organizada por la Diócesis de Zárate-Campana.
Quiera nuestro Dios bendecir al S. E. el Señor Obispo, al clero y a los fieles de la diócesis en este signo de piedad ecuménica. Que la veneración de la imagen de la “Virgen Hermosa” réplica de la del Monasterio de Vadstena, que fuera donada por nuestra amada hermana Doña Mercedes Calvo de Villa, nos ilumine y fortalezca en el seguimiento del ejemplo de la Dulcísimo Madre de Dios que ilumina el Adviento. Que el recuerdo de Santa Brígida de Suecia, santa que nos une a católicos y luteranos, nos fortalezca en el camino de la unidad. Que Dios bendiga muy especialmente al Rev. Dr. Néstor Daniel Villa, Director Espiritual de la Asociación de Amigos de Santa Brígida y todos sus esfuerzos en este camino.
Suyo afmo. en Jesucristo.
Ángel F. Furlan
Pastor Luterano
Asesor del Consejo de la Federación Luterana Mundial
ADHESION DEL CAPELLAN REAL SUECO EMÉRITO DE BUENOS AIRES
A Su Excelencia Mons. Dr. Oscar D. Sarlinga y al Pbro. Dr. Nestor Villa
Como cristiano y como pastor de la Iglesia evangelica luterana de Suecia, con el nombre de "Iglesia Sueca", y como compatriota de la Santa Brígida de Suecia, recordando las palabras del gran arzobispo que lo fuera de nuestra iglesia, Nathan Söderblom (fallecido en los años Treinta) acerca de la Iglesia Sueca, que se considera de catolicidad evangélica. Ya en aquellos años el mismo arzobispo se refería al tema del ecumenismo. Haciendo memoria de todo esto, es mi deseo el expresar mi adhesión a la «Primera Peregrinación de Piedad Ecuménica de Zárate-Campana a la Basílica de Luján-Capilla Sueca» el lunes 21 de diciembre de 2009. Recordando la oración del nuestro Senor Jesucristo por sus discípulos, el Cual rogó a su Padre (San Juan 17:21) "... que todos sean uno, para que el mundo crea…". Me encontraré espiritualmente junto con ustedes este 21 de diciembre, orando a Dios por la misma unidad en Cristo que ustedes estan pidiendo. Nos unimos en las palabras de nuestras oraciones a Dios Nuestro Padre.
Fraternalmente Sven Winterstam
Adhesión del Consejo Pastoral de las Iglesias Cristianas Evangélicas de Campana
Campana, 18 de Diciembre de 2009.
Obispado de la Diócesis de Zarate-Campana
Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga
Ref. Peregrinación y Oración por la Unidad de la Iglesia de Cristo
De mi mayor consideración
Me dirijo a V.E. Rev. en nombre del Consejo Pastoral Evangélico de Campana saludándole con la paz de nuestro Señor, deseando que se encuentre bien, disfrutando de las abundantes bendiciones de nuestro Buen Dios.
Querido Sr. Obispo, si hay algo que motiva mi corazón en este tiempo, es la oración en favor de la Unidad de la Iglesia de Cristo; en cada encuentro en que tengo la oportunidad de dar un mensaje, no dejo de mencionar que Jesucristo vuelve pronto y que el tiene Una Sola Iglesia en cada ciudad y por consiguiente Una Sola Iglesia en la tierra; El vendrá muy pronto al encuentro de Su Única Amada y Santa Iglesia, por quien dio Su vida en la cruz.
La oración que el Señor Jesús elevó al Padre en el Evangelio de San Juan, capítulo 17:21 todavía está sin responder, Jesús pidió “que todos los creyentes en El seamos UNO, como lo son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo…para que el mundo crea……”
De todo corazón me alegro con esta noticia y le comunico que enviaré el pedido de adhesión a cada una de las congregaciones en las que me toca servir, al día de oración por la Unidad de la Iglesia de Cristo.
Le envío un abrazo fraterno en el amor de nuestro Señor
Juan Carlos Chevriau
Pastor Comunidad Cristiana de Campana
Presidente Consejo Pastoral Evangélico
Escrito por oscarsarlinga el 31/12/2009 23:54 | Comentarios (0)
Iglesia co-catedral de la Natividad del Señor, sábado 19 de diciembre de 2009. Una multitud de fieles provenientes de distintas comunidades de la diócesis llenó la amplia iglesia co-catedral, y el gran salón continuo, desde donde siguió la ceremonia en pantalla gigante. Fueron 57 los sacerdotes que concelebraron la Santa Misa, asistieron 5 diáconos permanentes y los seminaristas del Seminario "San Pedro y San Pablo".
El Pbro. Alfredo Antonelli fue nombrado vicario interparroquial de la Natividad del Señor y de San Juan de la Cruz, en Escobar, y el Pbro. Fernando Fusari, vicario parroquial de Santiago Apóstol, de Baradero.
HOMILÍA DE MONS. OSCAR SARLINGA EN LA ORDENACIÓN SACERDOTAL DE LOS DIÁCONOS FERNANDO FUSARI Y ALFREDO ANTONELLI
IGLESIA CO-CATEDRAL DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR BELÉN DE ESCOBAR
Sábado 19 de diciembre de 2009
(Después de saludar a los vicarios generales, el Rector del Seminario «San Pedro y San Pablo», a los sacerdotes presentes, que en número de 57 acudieron a la ceremonia, a los diáconos permanentes, religiosos, religiosas, seminaristas, autoridades civiles, a los ordenandos y a sus familias, y a todos los fieles congregados, el Sr. Obispo dijo la siguiente homilía)
Queridos hermanos y hermanas:
Con inmensa alegría en el Señor, asistimos a esta ceremonia de ordenación sacerdotal. Estamos aquí congregados, hemos afluido a este templo, como un «río de vida» que viene de la Fuente, Jesucristo. El manantial es su Corazón, ese gran «Río de Vida y Amor», al que hemos consagrado nuestra diócesis, precisamente en esta iglesia co-catedral de la Natividad, el 9 de mayo de este año 2009, ya tan próximo a su fin. Creemos en Cristo, y por eso esperamos que esa agua viva siempre nos vivifique, porque Él ha dicho: “El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Jn 7:38; Cf Is 55:1.; 2 Co 5,11-20).
Nos hallamos congregados, como dije, para la ordenación presbiteral de estos dos jóvenes, Alfredo y Fernando. ¿Cómo se puede querer ser sacerdote –se preguntarán algunos- en estos tiempos?. No pocos son incluso interpelados interiormente por el redespertar vocacional sacerdotal en nuestra diócesis. Todo es obra de la Gracia, y nada es imposible para Dios.
Permitámonos, sin embargo, la pregunta: ¿Por qué están hoy aquí estos jóvenes diáconos, con toda la disposición de su espíritu, para recibir de manos de su Obispo la ordenación presbiteral?. Quieren dedicar su vida al Ministerio sacerdotal. ¿Por qué?. Por entrega al Amor de Cristo. Para profundizar en la respuesta podríamos hacernos eco de unas palabras al respecto que el Papa Pablo VI pronunció en el hoy algo lejano 1971, cuando tuvo ocasión de referirse a la razón por la cual un hombre quiere ofrendarse en la vida sacerdotal, y esa razón vivencial es cristocéntrica: “Él –Cristo- lo ha enamorado de Sí, al punto de hacer madurar en él el acto de amor más pleno y más grande del cual el corazón humano sea capaz: la oblación total, perpetua, feliz, de sí mismo… Él –el sacerdote- ha tenido el coraje de hacer su vida una ofrenda, propiamente como Jesús, por los otros, por todos, pos nosotros”(1).
Alfredo y Fernando han respondido: “Aquí estamos, Señor”, se lo han respondido, a través de la Iglesia, al Pontífice de nuestra fe. Lo han hecho en una exclamación de Amor manifestado en la entrega de sus vidas, que los hará “(…) embajadores de Cristo y como si Dios hablase por ellos” (Cf 2Cor 6,13-20) con el propósito de asumir siempre los mismos sentimientos de Cristo (Cf Flp 2.5), en un testimonio sacerdotal que dará fruto.
Hace tanta falta el testimonio sacerdotal, tanto, que es lícito que nos preguntemos hoy, los sacerdotes que estamos aquí, acerca de si nuestro testimonio ha entusiasmado a alguien, a los jóvenes, a seguir a Jesús, o bien si hemos sido tibios o incluso, por acción u omisión, hemos dado un mal testimonio. Como el sacerdocio ministerial, más que una simple función, es configuración, como un «sello indeleble» en nuestro propio ser, de la abundancia de cómo lo vivamos, surgirá también nuestro testimonio.
En la ordenación reciben, quienes son así consagrados, el sello en el alma (el «carácter»), dado por el mismo Cristo, quien los signa con un carácter especial y los habilita, de tal manera, al ejercicio de potestades divinas(2). Al mismo tiempo, toda exclamación de Cristo se hace realidad en el sacerdote, tanto la certeza de ser una sola cosa con el Señor, cuanto también el grito del abandono, en el que se hace carne nuestra total entrega.
I. EL «ABANDONO» Y LA CLAVE «QUE SÓLO EL PADRE POSEE»
Como el grito de Amor de Jesús al Padre, que muestra la pureza de corazón del alma humana de Cristo cuando manifiesta los sentimientos de desolación y abandono, cual eco del Salmo 21/22 y también del Salmo 68/69, 22, que reza: "Para mi sed me dieron vinagre".
Ocurre que en la vida solemos preguntarnos más el «por qué» que el «para qué». Del «abandono» de Cristo sólo el Padre tenía la clave, y esta era el «para qué» de su misión. El Señor Jesús se entregó para que se diera el «Bautismo del fuego del Espíritu» (Cf Lc 12, 49-50). Para ello era lo que más convenía, en el designio del Padre, la Cruz, la sed y el abandono(3).
Dentro de la misión sacerdotal, queridos hermanos e hijos, esto es, como sacerdotes, «tendrán sed», como Jesús. Sabemos que Él es el agua de vida para todo aquel que en él cree(5). Tengo sed", revela su humanidad. Revela su agonía, en su naturaleza humana, manifestada así en toda su pureza ; revela también su sed por cumplir su misión, para que la alegría cristiana sea por siempre el signo distintivo de los discípulos. Son revelaciones que encontrarán ustedes en el ejercicio del ministerio. Ejérzanlo con gran esperanza, c0n la serenidad de hacer las veces, en su ministerio, de Aquel «Emmanuel», “Dios-con-nosotros”, que nos vino a liberar para así introducirnos en el camino de la «novedad» de vida (Cf. Rom 6,4), porque Él hace nuevas todas las cosas.
Las condiciones actuales pueden ser difíciles, pero esperanzadoras. Muchas tristes situaciones pueden hacernos clamar, al igual que los israelitas durante el Exilio, “¿Cómo cantar un cántico a Sión en tierra extranjera?“ (Salmo 137,4). Hoy también, los discípulos de Jesús nos preguntamos: ¿Cómo celebrar y proclamar la esperanza y la salvación de Jesús en el mundo en que nos toca vivir?.
Porque, podemos escuchar “sordos ruidos, que anuncian batalla”, a la manera de la canción «El Combate de San Lorenzo»: “Sordos ruidos, oír se dejan de corceles y de aceros…”. Ante esos ruidos, tengamos los mismos sentimientos de Cristo Jesús. En realidad, si Jesús tuvo que probar en su alma humana el sentimiento de verse abandonado por el Padre, no lo estuvo en absoluto. Él mismo dijo, y vuelve a decírnoslo hoy: "El Padre y yo somos una sola cosa" (Jn 10, 30).
II. EL BAUTISMO DE FUEGO «PARA LA MISIÓN», PARA «CONSOLAR» AL PUEBLO DE DIOS
Alfredo, Fernando, en un sentido esta celebración los configura para ese Bautismo del fuego del Espíritu. Es «ese» Bautismo donde reciben la misión. La sed de la cruz, en boca de Cristo moribundo, es la última expresión de ese deseo del bautismo que tenía que recibir y de fuego con el cual encender la tierra, manifestado por Él durante su vida. "He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido! Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla!" (Lc 12, 49-50).
Ahora se va a cumplir ese deseo, y con aquellas palabras Jesús confirma el amor ardiente con que quiso recibir ese supremo "bautismo" para abrirnos a todos nosotros la fuente del agua que sacia y salva verdaderamente (cf. Jn 4, 13-14).
¿Para qué?. Para consolar al pueblo (Cf Is. 40,1) con su ministerio, con la gracia de los siete sacramentos, con el pastoreo, con la dedicación de sus vidas. El mensaje de la carta a los Hebreos subraya que Cristo vino a liberar a todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida como esclavos (Cf Hb 2,15), por ello consolar significa liberar, acompañar al pueblo del Señor, compartir sus gozos y esperanzas, sus angustias y dificultades(6), dar aliento y contagiar fortaleza. Quieran siempre, cuiden, estén atentos, con la actitud de María, la Virgen fiel.
III. SACERDOTE RECONCILIADO Y RECONCILIADOR
«Dejarse reconciliar con Dios» es más que un programa de vida, es la base de la vida espiritual (Cf. 2Cor 5,18). El sacerdote es reconciliador porque ofrece el sacrificio de Cristo. Más que un animador grupal o comunitario, si el sacerdote «anima» (en pureza de términos) a la comunidad que le ha sido confiada, esto resulta porque él es el hombre hecho, ordenado «para la Eucaristía», según el Corazón de Cristo. De allí viene todo el dinamismo que recibe. Como les decía en el inicio del Año Sacerdotal: “Sin Corazón de Cristo no hay dinamismo evangelizador (…) Aunque sea algo que ya sabemos, dejemos entrar en el corazón nuestro, todavía más que en nuestra mente, lo que significa: «Eucaristía, Fuente y Culmen»”(7).
Por eso, por sobre todo, sean santos sacerdotes. Si bien es verdad que la eficacia sustancial del ministerio no depende estrictamente de la santidad del ministro (como sujeto), no podemos olvidar que, como nos lo ha dicho recientemente el Papa Benedicto XVI al presentar como modelo a San Juan María Vianney, la fecundidad sacerdotal derivará de la c0nfluencia de la santidad objetiva del ministerio con la subjetiva del ministro. El método pastoral más primigenio y más eficaz es la santidad de vida, en la total identificación con su ministerio(8).
CONCLUSIÓN
Alfredo, Fernando: sean valientes y no teman, tengan coraje e intrepidez, con humildad, recordando siempre el Salmo 18: Preserva a tu siervo de la arrogancia, para que no me domine... sabiéndose, a la vez, «embajadores» del Príncipe de la Paz, Aquél a quien San Pablo nos presenta como “nuestra Paz” (Ef 2,14). Por causa del egoísmo, la soberbia y la prepotencia, incluso cuando esta última está disfrazada de dulzura, la paz se pone en peligro y hasta se llega a romper; ustedes sean hombres de Paz. No temamos. Si Él es nuestra Paz, nosotros también somos de la Paz. Si queremos ser fieles hijos de Dios y alcanzar el Reino de salvación, hemos de ser “constructores de la paz” (Cf. Mt 5, 9), desarrollar la comunión fraterna, eliminar todo muro de división que pueda existir (Cf. Efe 2,14) y sembrar esperanza, el realismo de la esperanza que no defrauda.
En nuestro Plan Pastoral hemos asumido que para desarrollar nuestro ministerio en fraternidad, hemos de partir de la Eucaristía, que es plenitud(9). Desde esa Eucaristía, nuestra Iglesia Diocesana está brindando su servicio y testimonio para que se haga realidad lo anunciado por el profeta: que Jesús vino a dar la vista a los ciegos, la liberación a los oprimidos y anunciar el Evangelio a los pobres (Cf Lc 4,14-22). En esta dinámica, los abraza el presbiterio hoy presente, y los espera con inmensa esperanza la porción del Pueblo de Dios que el Obispo les confía.
Con la ayuda de la Santísima Virgen María, Madre de Dios, la Señora de la Esperanza gozosa y de la Natividad.
Notas:
1.PABLO VI, Audiencia general del miércoles 13 de octubre de 1971, Ciudad del Vaticano.
2.Cf SANTO TOMÁS DE AQUINO, S. TH. III, 53, 2.
3.Según los sinópticos, Jesús gritó dos veces desde la cruz (cf. Mt 27, 46. 50; Mc 15, 34. 37); sólo Lucas (23, 46) explica el contenido del segundo grito. En el primero se expresan la profundidad e intensidad del sufrimiento de Jesús, su participación interior, su espíritu de oblación y también quizá la lectura profético-mesiánica que Él hace de su drama sobre la huella de un Salmo bíblico, identificándose con el Mesías Sacerdote esperado. Juan expresa claramente el clamor de Jesús: “Tengo sed” (Jn 19, 28-30).
4.Jesús había dicho a la mujer Samaritana: ¨Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.¨ (Jn 4:13,14).
5.Cf Jn 19:28; Mc 2:27,28; Jn 5:27, Mt.1:1; Gal 4:4; ¨Fil 2:8; Jn 1:14; Mt .26:37; Lc 2:40; Lc 4:2; Id. 8:23. Aun Resucitado, dijo ¨Miren mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpen y vean; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo¨ (Lc 24:39).
6.Cf CONC. ECUM. VAT. II, Const. past. Gaudium et Spes, 1.
9.Cf OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA, «Plan Pastoral diocesano», en http://www.obispadozaratecampana.org/ (“De todo ello, la EUCARISTÍA es la plenitud. El mismo Señor dijo: "Yo soy el pan de la Vida" (Jn 6, 35). Y Eucaristía dice relación estrecha con caridad, vida cristiana efectivamente vivida, en lo personal y como Iglesia. Nuestro Papa Benedicto XVI, en «Sacramentum caritatis», hizo esa relación fundamental (…) con (…) Deus caritas est". Por esto, la «Sacramentum caritatis», iluminadora para nosotros y nuestro Plan pastoral, posee (…) una visión en la cual "la celebración eucarística aparece aquí con toda su fuerza como fuente y culmen de la existencia eclesial")”.
Escrito por oscarsarlinga el 31/12/2009 18:56 | Comentarios (0)
CELEBRACIÓN DE LAS FIESTAS PATRONALES DE LA IGLESIA CO-CATEDRAL DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR EN BELÉN DE ESCOBAR
¡FELIZ NAVIDAD!
El Sr. Obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, celebró en Nochebuena las Fiestas Patronales de la Natividad (la Navidad) del Señor, en Belén de Escobar, en la tradicional "Misa del Gallo", acompañado por Mons. Edgardo Galuppo, vicario general, el Pbro. Daniel Bevilacqua, cura párroco, Mons. Marcelo Monteagudo y los Pbros. Nicolas Guidi y Alfredo Antonelli.
El día de Navidad, el 25 por la mañana, el Sr. Obispo celebra la Santa Misa en la iglesia catedral de Santa Florentina, en la ciudad de Campana.
«Mons. Oscar Sarlinga agradece de corazón todas las afectuosas salutaciones Navideñas recibidas y le retribuye con los mejores augurios de Feliz y Santa Navidad y un Año Nuevo lleno de la Gracia y la Paz del Señor. Con corazón confiado, roguemos: ¡Señór, déjanos nacer de nuevo en tu Amor!. Felicidades en el Amor de Cristo, con la protección de la Virgen Madre.»
Escrito por oscarsarlinga el 27/12/2009 15:11 | Comentarios (0)
Mons. Oscar Sarlinga agradece de corazón todas las afectuosas salutaciones Navideñas recibidas y le retribuye con los mejores augurios de Feliz y Santa Navidad y un Año Nuevo lleno de la Gracia y la Paz del Señor.
Con corazón confiado, roguemos: ¡Señór, déjanos nacer de nuevo en tu Amor!. Felicidades en el Amor de Cristo, con la protección de la Virgen Madre.
Escrito por oscarsarlinga el 24/12/2009 15:35 | Comentarios (0)
que reemplaza a la antigua (obzaratecampana.com.ar) aunque recoge el número de visitas desde su presentación en 2008 y que supera ya el número de 1.500.000 visitantes.
El lanzamiento lo hizo el obispo diocesano, monseñor Oscar D. Sarlinga, junto con la Delegación de Comunicación en pleno, que incluye la Oficina Digital y la Oficina de Agendas y Guías.
La nueva página cuenta con los más modernos adelantos de la tecnología digital, tal como la posibilidad de ver videos, archivos adjuntos de word, Excel, prestaciones de Powerpoint, también los semanarios parroquiales enlazados, y otros medios tecnológicos. Y desde el obispado, señalaron que debe ser todavía actualizada y completada con parte del material que aún se encuentra en la página antigua.
Monseñor Sarlinga recordó el llamado que hizo Benedicto XVI a los jóvenes católicos a usar la red para llevar el mensaje de la Iglesia. Mencionó además que "el cambio cultural que significó el avance del uso de Internet requeriere de opciones éticas y morales, puesto que dicho poderodísimo medio ha producido grandes cambios en el modo cómo se distribuyen, interpretan y difunden las noticias y también en el modo de relacionarse entre las personas".
La diócesis de Zárate-Campana, que ya estaba presente "en la generación digital" a través de la antigua página y de diversos blogs del obispado, presta ahora este servicio, enlazando a la vez al contenido informativo, el acostumbrado "Infodiócesis" semanal, que lleva 154 ediciones, ahora con contenido virtual.
"La página constituye el fruto de un oculto, paciente y arduo esfuerzo", dijo monseñor Sarlinga. También destacó la presencia del "Infodiócesis", que llega a 7.000 suscriptores por semana, con un porcentaje de apertura de cliqueo del 89% semanal.
Por otra parte, agregó, "se transmite toda la información que envían las parroquias, las congregaciones, las asociaciones de fieles y movimientos, sin distinción y con servicio de las fotografías que sean enviadas al secretariado de comunicación para su publicación".
Recordó finalmente que la página había recibido la autorización de enlace de Radio Vaticana y que esperaba se fueran transfiriendo los links amigos, que ya habían pedido ser inscriptos en la página anterior, al tiempo que invitó a otros sitios católicos “a trabajar juntos en este medio de evangelización, la vocación más profunda de la Iglesia".
Más información: (03489) 422817 / 426606 obispadozaratecampana@gmail.com secretariado.curia.zaratecampana@gmail.com
Escrito por oscarsarlinga el 24/12/2009 00:28 | Comentarios (0)
Iglesia co-catedral de la Natividad del Señor, sábado 19 de diciembre de 2009.
Una multitud de fieles provenientes de distintas comunidades de la diócesis llenó la amplia iglesia co-catedral, y el gran salón continuo, desde donde siguió la ceremonia en pantalla gigante.
Fueron 57 los sacerdotes que concelebraron la Santa Misa, asistieron 5 diáconos permanentes y los seminaristas del Seminario "San Pedro y San Pablo".
Escrito por oscarsarlinga el 23/12/2009 18:13 | Comentarios (0)
El día 12 de diciembre ppdo. el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga ordenó un nuevo diácono permanente, fruto de la Escuela de Ministerios y del Diaconado Permanente de la diócesis (en funciones desde 2004 y reactualizada en 2006), que es el 7mo. al servicio de esta iglesia local.
El acólito Ramón Álvarez, originario de Zárate, esposo de Marta Giovagnoli, con dos hijos y cuatro nietos, es director de Caritas de la parroquia de Ntra. Sra. del Carmen, de Zárate, vice-director de la Caritas diocesana, miembro del Movimiento de «Jubileo Matrimonial» de la Pastoral familiar parroquial y proveniente del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Tiempo atrás, gerenció el Club «Defensores Unidos» y el Instituto «José Manuel de Estrada», tradicionales en la ciudad, y antes había tenido cargos dirigenciales en una conocida empresa industrial de la zona, sin perder nunca su sencillez y entrega a los más necesitados.
MISA DE ORDENACIÓN DIACONAL DEL SR. ACÓLITO RAMÓN ÁLVAREZORDENACIÓN DE UN NUEVO DIÁCONO PERMANENTE PARA LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANAIGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN CIUDAD DE ZÁRATE
Sábado 12 de diciembre de 2009, en la Festividad de Nuestra Señora de Guadalupe
Querido hermano Ramón, que serás ordenado diácono permanente,
¡Recibes hoy el don de la diaconía de la esperanza!. Alégrate y regocíjate en Cristo. Luego del debido tiempo de formación, conforme a las normas de la Iglesia, con el apoyo incondicional de tu esposa, hijos y nietos, ha llegado el momento de configurarte con Cristo Servidor en el Orden diaconal. Después del tiempo prudencial de formación, querido hermano, ha llegado este momento en el que te acompañan tu querida esposa Marta Giovagnoli, mujer ejemplar, apóstol de la «pastoral del duelo», tus hijos Eduardo y Mónica (con sus cónyuges, Laura y Sandro) y tus nietos, Julieta (4), Matías (11), Bruno (16) e Ignacio (23).
Te ha caracterizado, según hemos podido constatar en el tiempo en que te conocemos, el amor a la Iglesia, el sentido de la obediencia verdadera, sin servilidad, el espíritu de comunión y de conciliación, y la discreción de juicio.
I. RENACIMIENTO DE LAS VOCACIONES ESPECÍFICAS EN LA IGLESIA PARTICULAR
Experimentamos una gran alegría en el Señor, porque el florecimiento de las vocaciones al diaconado permanente en la diócesis se da, con esa comunión orgánica y mutua interacción que proviene del Espíritu, en un contexto eclesial, muy significativo y por manifiesta gracia del Señor, de un redespertar de las vocaciones al sacerdocio ministerial, y también de las vocaciones laicales específicas. El Seminario “San Pedro y San Pablo”, que ha venido a acompañarte, es una prueba de ello, y no menos toda la feligresía que ha asistido a esta celebración. Se nota la vida de la Iglesia, Cuerpo de Cristo y Pueblo de Dios, en ésta, su porción, que «recomienza desde Cristo» como hemos pedido insistentemente desde el comienzo del «estado de misión».
En efecto, la vocación al diaconado, que nace de la decisión de los Apóstoles movidos por el Espíritu, para proveer a las necesidades de la Iglesia, como vemos en el libro de los Hechos (cf Hch 6 2-6), jamás podría ser fruto del decrecimiento o desapreciación de la vocación sacerdotal, al sacerdocio ministerial, a modo de una especie de subproducto de una manera de pensar –la cual provendría de una falacia- y que más o menos podría ser expresada así: «dado que faltan sacerdotes, o no son suficientes, entonces hay que promover el diaconado permanente». Esto silogismo no sería válido, en primer lugar porque si se lo pedimos de corazón y somos fieles, el Señor nunca dejará de enviar obreros a su Viña, y además porque el diácono permanente, lejos de ser un «sub-sacerdote» que supla meramente a una carencia sacerdotal, es un hombre llamado a recibir el Orden Sagrado para presencializar a Cristo-Siervo, obediente y servidor, pues el diaconado es una «vocación en sí» que dice relación a la acción del Espíritu que anima a la Iglesia, y de su visible constitución.
¡Queremos experimentar, querido hermano Ramón, la diaconía de la esperanza!. Porque nuestra esperanza es Cristo, modelo diaconal por excelencia, puesto que, como Hijo del Padre, vivió totalmente dedicado al servicio de Dios, por el bien de los hombres, y se reconoció profetizado en la imagen bíblica del Siervo de Yahvé (Cf Lc 4,18-19), así como delineó su su acción misma como diaconía (Cf Lc 22.27) y mandó a sus discípulos hacer otro tanto (Cf Mc 10.43; Jn 13.15).
La misma Iglesia, en un sentido, es «Sierva, o Servidora», a semejanza de su imagen prototípica, la Santísima Virgen, la Servidora del Señor (Cf Lc 1.28). ¡Qué auspicioso es que recibas el Orden Sagrado del diaconado en este tiempo de Adviento, y en esta festividad de Nuestra Señora de Guadalupe!. Sigue siempre de cerca los consejos de la Madre del Señor.
Siendo felizmente casado, con estupendos hijos y nietos, vivirás ahora, en un sentido de decir, la doble sacramentalidad, la del matrimonio y la del orden, participando con tu esposa e hijos en la diaconía, sin quitarles el debido tiempo a ellos, que son tu familia, prodigándote en todo, por otra parte, a la Iglesia del Señor, que no se deja ganar en generosidad. Tu experiencia de trabajo, que has tenido provechosamente, en empresa, en cargos dirigenciales, en la organización de establecimiento educativo, te ayudará a ejercer con el realismo de la esperanza tu apostolado en el mundo, no menos que dentro de tu propia familia, como colaborador muy cualificado para abordar diversas realidades urgentes en la Iglesia particular, y realidades nuevas y florecientes, como la Pastoral social, los grupos de Justicia y Paz, sin olvidar, por cierto, tu amada Caritas, a la que le has dedicado tantos años de tu vida.
II. DIACONÍA DE LA ESPERANZA, DE LA VERDAD, DE LA CARIDAD
Te manifestaba que recibías hoy, con el Sagrado Orden del Diaconado, la «diaconía de la esperanza». La recibes junto con la «diaconía de la verdad», a la que llamamos de esta forma puesto que tu servicio diaconal, en fidelidad a la enseñanza de la Iglesia, a su Magisterio, ha de ser siempre objeto de tu discernimiento, para ser también, en tanto diácono, y en especial en tanto que se te encargue la predicación de la Palabra, así como la catequesis, en el sentido de hacerla presente en todas las obras apostólicas, "fiel distribuidor de la palabra de la verdad" (2 Tm 2, 15), como exhorta San Pablo a Timoteo.
El diácono permanente ha de brillar, y diría especialmente, por la «diaconía de la caridad», también en su dimensión social, sin ser por ello una mera actividad de asistencia social[1]. Se trata de la realización de la solidaridad como virtud cristiana en nuestro mundo de hoy, desde la evangelización explícita y la actitud de construir la civilización del Amor, una tarea primordial en la vida de la Iglesia. Como dice el Concilio Vaticano II:
«La Iglesia abraza con su amor a todos los afligidos por la debilidad humana; más aún, reconoce en los pobres y en los que sufren la imagen de su Fundador pobre y paciente, se esfuerza en remediar sus necesidades y procura servir en ellos a Cristo»[2].
He mencionado antes que ya has dedicado gran parte de tu vida a la atención de los más pobres, en tu servicio a la Caritas parroquial, a la interacción que esta caridad institucionalizada realiza en la ciudad de Zárate, y desde hace un tiempo, en tu servicio como vice-director de la Caritas diocesana; recuerda siempre ese «amor primero» a los más necesitados, viendo en el prójimo, y en especial en los pobres, sufrientes y enfermos, la imagen de Dios, como también nos exhorta el propio Concilio Vaticano II nos dice cómo debemos ejercer hoy nuestra caridad con los pobres, haciendo también referencia a la necesaria pureza de intención, en ese servicio, y a lo que hoy llamaríamos promoción humana integral[3]:
El adecuado servicio a los necesitados exige, además de la acción de las organizaciones nacidas en la Iglesia, el esfuerzo de la mutua colaboración entre las instituciones, como se está haciendo desde la irradiación de esta parroquia de Nuestra Señora del Carmen, donde eres director de la Caritas. Y esto último no sólo por razones de eficacia, sino como razón profunda de la necesaria comunión eclesial, pues la Iglesia, que hoy a través de mi humilde ministerio episcopal te llama, es «Misterio de comunión con Cristo y con el Padre en el Espíritu Santo» y esto ha de manifestarse en toda su actividad pastoral incluida su acción caritativo-social, que supone relación entre las personas (Cf. 1 Cor. 12-14).
III. DESAFÍOS, ORIENTACIONES PASTORALES
Nuestro Plan Pastoral delinea los trazos más salientes del diaconado permanente en la diócesis. Es un Plan abierto a concreciones, más aún, diría, exige concreciones. A comenzar desde el Espíritu, esto es, en promover entre los ministros ordenados una profunda experiencia de Dios que alimente el seguimiento e imitación de Cristo «Buen Pastor». El diácono permanente ha de fomentar de modo también «permanente» una mayor vivencia de la comunidad católica, e impulsar la Nueva Evangelización como la entiende la Iglesia, viviendo el ministerio ordenado desde la perspectiva de la caridad pastoral, así como reavivar con la gracia de Dios el carisma recibido, a través de una sólida formación permanente.
No es el momento adecuado el de exponer orientaciones pastorales en una homilía, pero expreso una vez más que estamos abiertos a aportes y propuestas para profundizar y ampliar las líneas que la Iglesia diocesana ha convenido, con claridad y unidad de criterios, en los campos que quiere confiar a los diáconos permanentes, dentro de las normas y orientaciones de la Iglesia.
El Obispo como Sucesor de los Apóstoles ordena diáconos permanentes, después de un previo discernimiento vocacional, principalmente a través de la Escuela del Diaconado Permanente, una vez comprobadas tanto la idoneidad y formación para este ministerio como la vinculación con la comunidad (que es esencial), y en razón de las necesidades de las diócesis.
Es la diócesis la que está llamada a crear concretamente los espacios necesarios para que los diáconos colaboren en la animación de servicios pastorales, detectando y promoviendo líderes, y estimulando la corresponsabilidad de todos, en la comunión jerárquica y orgánica, para una cultura de reconciliación y solidaridad.
Y por supuesto, ¿cómo podríamos olvidar la dimensión misionera de los diáconos permanentes, cuando ha sido uno de los ejes fundamentales de nuestra organicidad pastoral, siendo ellos la comunión la misionariedad, y cuando han dado tanto fruto las misiones diocesanas, también las misiones populares?. Pero misionariedad fructifica cuando hay comunión, por ello, el Obispo y los sacerdotes, en este aspecto que estamos considerando, han de acompañar a los diáconos permanentes en su proceso formativo y de santificación y en el ejercicio de su ministerio, integrándolos activamente en la vida pastoral y fraterna, esto es, en una «fraternidad del Orden Sagrado», en un espacio de verdadera fraternidad, que es obra del Espíritu Santo.
Por último, aunque no menos importante, apreciado Ramón, no olvides mantener siempre un gran equilibrio con respecto al tiempo que le dedicas a tu familia, a tu trabajo y a tu ministerio. Siendo casado, y con una hermosa familia, será maravilloso el ver cómo darán ustedes, juntos, un testimonio de la Iglesia doméstica, cuales ejemplos vivos de la unidad y amor familiar en sus hogares.
Que la Virgen Santísima, cuya festividad celebramos hoy en su advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, nos alcance la gracia de imitarla en la diligencia con que Ella acudió en ayuda del prójimo (Cf. Lc 1,39; Jn 2,3).
Así sea.
[1] BENEDICTO XVI, Discurso del Papa a Diáconos Permanentes de la Diócesis de Roma, en el 25° aniversario del restablecimiento del Diaconado Permanente en la Diócesis de Roma, Ciudad del Vaticano, 18 de febrero de 2009 (“Pero no basta anunciar la fe sólo con palabras, porque, como recuerda el apóstol Santiago, la fe "si no tiene obras, está realmente muerta" (St 2, 17). Por tanto, es necesario que el anuncio del Evangelio vaya acompañado con el testimonio concreto de la caridad, que "para la Iglesia (...) no es una especie de actividad de asistencia social (...), sino que pertenece a su naturaleza y es manifestación irrenunciable de su propia esencia" (“Deus caritas est”, 25). El ejercicio de la caridad pertenece desde el inicio al ministerio diaconal: los Siete, de los que hablan los Hechos de los Apóstoles, fueron elegidos para servir a las mesas. Vosotros, que pertenecéis a la Iglesia de Roma, sois los herederos de una larga tradición, en la que el diácono Lorenzo constituye una figura singularmente hermosa y luminosa”). [2] CONC. ECUM. VAT. II, Const. Lumen gentium, n. 8. [3] CONC. ECUM. VAT. II, Decr. Apostolicam actuositatem, n. 8 ("Para que este ejercicio de la caridad sea verdaderamente irreprochable y aparezca como tal, es necesario: ver en el prójimo la imagen de Dios, según la cual ha sido creado, y a Cristo Señor, a quien en realidad se ofrece lo que al necesitado se da;respetar con máxima delicadeza la libertad y la dignidad de la persona que recibe el auxilio; no manchar la pureza de intención con cualquier interés de propia utilidad o con el afán de dominar;cumplir antes que nada las exigencias de la justicia para no dar como ayuda de caridad lo que ya se debe por razón de justicia; suprimir las causas, y no sólo los efectos, de los males; y organizar los auxilios de tal forma que quienes los reciban se vayan liberando progresivamente de la dependencia externa y se vayan bastando por sí mismos").
Escrito por oscarsarlinga el 20/12/2009 05:24 | Comentarios (0)
Con una gran participación de la comunidad zarateña el pasado 8 de diciembre se llevó a cabo el evento “Solidaridad con Cáritas”, organizado por un grupo de vecinos, artistas de la ciudad, y la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, que realizaron una jornada solidaria a favor de los más necesitados.
El evento contó con la participación de un gran número de artistas que deleitaron al público con música folclórica y también, con el aporte musical de la Banda Municipal. Además hubo un desfile de Autos de Colección de Zárate. La jornada terminó con la Procesión y celebración de la Misa por el Día de la Virgen.
Todo se desarrolló en un escenario montado en la puerta principal de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen.
Organizadores
“Agradecemos a este grupo de vecinos, que si bien no estaban ligados a Cáritas, encontraron en Cáritas un canal apropiado para hacer llegar una mano amiga a aquellos que no la están pasando bien en este momento. Agradezco a este grupo grande y lindo de ciudadanos, de artistas, de un montón de gente que se ha unido para esta manifestación de solidaridad”, destacó Mons. Ariel Pérez.
Ejemplo de solidaridad
“A partir del 1 de diciembre ya empezamos a recepcionar todos estos elementos; y la verdad que estamos muy contentos por la convocatoria. Esta mañana -por el 8- un representante de la Comunidad Hebrea nos trajo una hermosa carta y un importante donativo de leche no perecedera para Cáritas. Esto es un detalle mínimo que a la luz de la mirada de Dios es muy grande, porque Cáritas como todos sabemos, es una institución de la Iglesia Católica y que un Hermano de la Comunidad Judía se acerque, nos está enseñando realmente cómo debemos tratarnos los Hermanos. Cómo debemos comportarnos y cómo debemos estar sensibles cuando se trata del bien común. Acá nadie le pide el certificado de Bautismo para hacer el bien. Ojalá que lo de la Comunidad Hebrea y de los Hermanos Evangélicos, pueda ser un signo que no pase desapercibido, sobre todo en aquellos que tienen que tomar decisiones importantes y legislar; mirar la realidad que no nos puede pasar por encima y termina aplastando a tanta gente vulnerable. Cáritas apunta sobre todo, a dar una mano al que no tiene capacidad de recomponerse por sí mismo. Por lo tanto, mi deseo es que esto sea un signo y una manifestación para los que dirigen los destinos de nuestro País, de nuestra ciudad misma, para que puedan vencer la falta de diálogo y la falta de acuerdos”, dijo Mons. Ariel. En la jornada se recaudaron 11.000 prendas de vestir, 1.500 Kg. de alimentos, 500 pares de calzados, 400 juguetes y 400 paquetes de pañales; que será distribuido en las Cáritas de la ciudad para ser entregado a quienes más necesitan.
Día de la Virgen
“La Virgen como sabemos es la mamá de Jesús y como toda madre quiere educar bien a los hijos, quiere que los hijos aprendan los mejores sentimientos y que se traten como verdaderos hermanos. Creo que a esta altura del año y antes de empezar un año nuevo, convendría a la luz de esto, hacer una revisión de cómo nos hemos comportado, si nos comportamos como hermanos del que tenemos al lado. Seguramente habrá un saldo positivo y habrá muchas cosas por corregir”. Además, como todos los 8 de cada mes, se presentaron a la Virgen los niños nacidos en el mes y se bendijeron los vientres de 24 embarazadas.
Fuente: Diario "El Debate", de Zárate
Escrito por oscarsarlinga el 19/12/2009 03:40 | Comentarios (0)
Como todos los años en esta fecha, los fieles hijos de “Nuestra Señora de Schoenstatt en Belén de Escobar”, dijimos SI a la invitación de peregrinar a su Santuario y coronar a La Auxiliar de la Campaña del Rosario como Reina de la Adoración Eucarística.
Al inicio, las personas congregadas frente a la Cocatedral de Belén de Escobar, ultimaban los arreglos con flores en la base y en la corona de la imagen de la Auxiliar de la Madre Tres Veces Admirable y que en minutos mas, sería llevada en andas desde allí hasta el Santuario de Schoenstatt a lo largo de un recorrido de 4 km y medio.
Qué alegría sentir la adhesión que suscitaba el paso de María por las calles de Escobar. Ver los rostros esperanzados de jóvenes matrimonios con sus hijos en brazos, abuelos, niños, todos atentos y entusiasmados alzando su voz en los cantos y rezando con fervor el Santo Rosario.
Al costado de las calles, en las esquinas por donde pasaban los peregrinos, esperaban más caminantes listos, que enseguida se incorporaban detrás de María y hacían esa columna de fe, cada vez extensa y más compacta.
El Padre Benjamín Pereyra, quien acompañó a los caminantes, estuvo en el primer momento al pié de la Cocatedral Natividad del Señor, con el Párroco de la localidad, Padre Daniel Bevilacqua, quien impartió su bendición sobre los peregrinos y pidió especialmente por más vocaciones Sacerdotales para la Diócesis.
El clima acompañó con una tarde de temperatura agradable y con un sol que brilló especialmente durante todo el recorrido.
Llegando al Campus del Santuario, se acentuaba el entusiasmo cuando se escuchaba a todos invocar al Espíritu Santo en cantos, para que esparciera paz y amor por ese lugar, para que se quedara en ese lugar.
Luego a pocos metros del Santuario, con la imagen de la Auxiliar, adornada especialmente con cintas con los colores de nuestra Patria, se escuchaban voces desde el campus del Santuario que reiteraban un fuerte: “VIVA MARIA”.
La Santa Misa en la Iglesia de San José junto al Santuario, colmada de peregrinos, fue el broche de oro de esta tarde llena de bendiciones.
Sin dudas pudimos sentir nuestros corazones unidos por el amor, el amor de una misma Madre que es Reina y Victoriosa.
Collage armado por fieles de N.S. de Schoenstatt
Escrito por oscarsarlinga el 17/12/2009 14:58 | Comentarios (0)
PROCESIÓN EN HONOR A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA Y MISA INTERPARROQUIAL EN CAMPANA
Las celebraciones del 8 de diciembre continuaron por la tarde en la ciudad de Campana. A partir de las 19.30hs. se realizó una procesión alrededor de la Plaza Eduardo Costa para celebrar la Inmaculada Concepción de la Virgen María.
La imagen de Nuestra Madre encabezaba la columna. Era llevada y escoltada por miembros del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de nuestra ciudad. La seguía un gran y compacto número de fieles. Según algunos cálculos, el número superaba los 1.500.
Se hicieron presentes las comunidades de las distintas parroquias de Campana, con sus respectivas capillas, como así también los colegios católicos con sus banderas de ceremonia.
El toque de color lo daban también los más de 300 niños que han recibido su Primera Comunión este año y, como es habitual para esta fiesta, y realizaron su Consagración a María.
Luego de la procesión, tuvo lugar la Santa Misa en el atrio de la Catedral. Fue presidida por Mons. Edgardo Galuppo, Vicario general, y concelebrada por el padre Hugo Lovatto, párroco de la Iglesia Catedral, el padre Wilson Lopes párroco de Nuestra Señora del Carmen, el padre Joaquín, párroco de Nuestra Señora de Luján y los apóstoles Pedro y Pablo; y los vicarios parroquiales de la Iglesia Catedral.
Participaron de la celebración la Sra. Intendenta Municipal, Doña Stella Maris Giroldi y autoridades locales.
Finalizada la Eucaristía, se acompañó a las autoridades municipales a la colocación y bendición de un nuevo pino que reemplazará el tradicional árbol que se adornaba para la Navidad en la Plaza Eduardo Costa; que fue derribado por la última tormenta que golpeo a nuestra ciudad. Se iluminó y bendijo, además, el actual árbol navideño en dicha plaza que será signo de la Venida de nuestro Salvador Jesucristo al mundo.
Para culminar, se efectuó un pesebre viviente que alegró a niños y grandes; y aumentó el deseo de seguir preparando el corazón para recibir el Salvador que viene a nuestro encuentro en esta Navidad.
Escrito por oscarsarlinga el 16/12/2009 23:38 | Comentarios (0)
Festividad del 8 de diciembre en la iglesia CoCatedral, con las comuniones y la re- entronización de la Virgen de Luján en el andén de la estación de Escobar
Una multitudinaria manifestación de fe, amor, y esperanza, se vivió hoy en la iglesia co- catedral Natividad del Señor, lugar donde cientos de niños escobarenses tomaron su segunda comunión, con el templo y el salón parroquial colmados de fieles que pudieron participar de la misa atraves de la pantalla gigante instalada para este día, luego de la Santa Misa se realizo la procesión para la re entronización en la estación de Escobar de la sagrada imagen de Nuestra Señora de Lujan. Siendo trasladada sobre la autobomba de los bomberos voluntarios de Escobar escoltada por los móviles de la comisaría "Escobar 1" supervisados por el comisario Carlos Vara, titular de esta dependencia policial, abriendo paso el personal de la policía de transito municipal por la Avenida Eugenia Tapia de Cruz (nombre de la fundadora del pueblo, quien se encuentra inhumada en el templo co-catedralicio). La imagen de Nuestra Señora de Luján fue saludada por cientos y cientos de feligreses, con rostros sonrojados, con lágrimas en los ojos, peregrinos y fieles devotos, quienes manifestaron su amor acompañándola, desde nuestra co-catedral de la Natividad del Señor, hasta el andén de la estación de Escobar para ser re-entronizada. La sagrada imagen de Nuestra Señora de Lujan, estuvo acompañada por el padre Daniel Bevilacua, los integrantes del "Ferro amigos club" y personal de TBA.
Haciendo Historia:
El 3 de abril de 1948, el Presidente Juan Domingo Perón declaro a la Virgen de Luján, patrona de los Ferrocarriles Argentinos. Desde entonces se comenzaron a instalar en todas las estaciones ferroviarias de nuestro país imágenes de la misma.
Fue así como el 10 de abril de 1962, se entronizó en la estación ferroviaria de Escobar una bella imagen de la Virgen por iniciativa de Monseñor Serafini, por entonces Obispo de Mercedes, y con el beneplácito de la feligresía escobarense.
A comienzos de la década del 90 luego de la tristemente célebre frase de "Ramal que para, ramal que cierra", el abandono de la estación ferroviaria fue ganando terreno, y la escobarense no constituyó la excepción, habiéndose llegado incluso a difundir la versión de que la imagen de la Virgen de Lujan habría sido robada, puesto que, en efecto, había desaparecido de la estación.
Afortunadamente, las investigaciones realizadas por el Presidente del "Ferro amigos Club", Sr. Eugenio Carballo lograron dar con la imagen aludida, la cual fue totalmente restaurada, en un despacho de las autoridades de TBA.
Escrito por oscarsarlinga el 12/12/2009 23:02 | Comentarios (0)
Abre sus puertas en el partido de Pilar la Casa Hospice Buen Samaritano. Atenderá y dedicará cuidados a personas que están próximas al momento de su muerte, por la evolución de una enfermedad incurable o por la progresión natural de su envejecimiento. La casa está ubicada en el ingreso a Parque Irizar.
Las casas Hospice Buen Samaritano, brindan cuidado integral a pacientes terminales sin recursos y sus familias, promoviendo la humanización de la salud. La actividad que realiza el Hospice Buen Samaritano no tiene fines de lucro y busca dar respuesta concreta a una realidad sanitaria: día a día se observa cómo fallecen personas sin los cuidados médicos necesarios, con gran sufrimiento, sin contención y en soledad; buscando auspiciar, promover y organizar actividades educativas de investigación y de entrenamiento y difusión en cuidados paliativos. Ya habíamos adelantado la inminente apertura de la Casa Hospice en Pilar. Ahora la apertura de la sede en nuestro distrito tiene fecha firme; será el viernes 11 de diciembre a las 18:30, en La Golondrina 1182 (esquina Colibrí, a metros de la calle Petrel). Está previsto un acto de apertura, la recorrida de las instalaciones del hogar para finalizar con una misa de acción de gracias, a cargo del obispo de la diócesis Zárate-Campana, Monseñor Oscar Sarlinga, dando así inicio a esta nueva etapa de servicio a los más pobres y enfermos.
El Hospice Buen Samaritano ya está trabajando en la zona, insertándose dentro del sistema sanitario y en contacto con los barrios carenciados en los que realiza su actividad pastoral la Sociedad San Juan (SSJ): La Chechela, Amancay y Maquinista Savio, entre otros. Se contacta con los miembros de estas comunidades por intermedio de los miembros de la SSJ, y de los trabajadores sociales de los principales hospitales municipales y provinciales, para ofrecer este servicio y la orientación que se requiera. A medida que se logre afianzar el trabajo del Hospice, se ampliará el alcance de su actividad, para llegar a otros barrios carenciados. La entidad está conformada por un equipo de voluntarios y profesionales unidos por un mismo objetivo: la promoción del cuidado hospice al servicio de los más necesitados, atendiendo a los enfermos en la casa del Hospice o visitándolos en sus propias casas o en otras instituciones.
¿Qué es el cuidado hospice? Los integrantes del programa están convencidos que el diagnóstico de una enfermedad terminal no da comienzo a una etapa en la que ‘ya no hay nada que hacer’, sino que abre un tiempo para reconciliarse, hablar de aquello que no se pudo hablar antes, reencontrarse con otros, llevar a cabo tareas pendientes, entre otros. Los cuidados compasivos y paliativos buscan mejorar la calidad de vida, aliviando los síntomas de la enfermedad y acompañando integralmente tanto al paciente como a su familia. Este modelo se halla muy desarrollado en Europa, nació en Londres, hacia 1960, como Movimiento Hospice Moderno. En Argentina, los cuidados paliativos como especialidad han crecido durante los últimos veinte años y tratan de ganar espacio dentro del sistema de salud. A partir de 2001, surgieron las primeras experiencias hospice de nuestro país, que tienden a recuperar el cuidado integral, cariñoso, entrenado y compasivo que le dio origen a este tipo de cuidado. El proyecto de Pilar se inició en 2007 y se concretó en mayo de 2008 con la firma del acta constitutiva de la fundación. En diciembre de ese mismo año se firmó el boleto de compra-venta de la propiedad y en marzo comenzó la obra de remodelación de la casa. En octubre el Hospice Pilar obtuvo el reconocimiento como entidad de bien público, otorgado por la Municipalidad de Pilar. Donan otra cama ortopédica La Fundación Educativa Luces en conjunto con la comunidad educativa del Colegio Almirante Brown, hicieron efectiva la donación de una segunda cama ortopédica destinada a la Casa Pilar de la Fundación Hospice del Buen Samaritano. El valioso elemento ortopédico fue adquirido merced a la recaudación realizada en el colegio, con motivo del Festival de Fin de Año de los niveles primario y polimodal, que se llevó a cabo el pasado viernes en las propias instalaciones del. Las autoridades del colegio están programando un evento similar para el acto de cierre del nivel inicial, estimado para los primeros días del mes entrante.
Escrito por oscarsarlinga el 12/12/2009 00:37 | Comentarios (0)
CELEBRACIÓN DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN Y DEDICACIÓN DE LA IGLESIA TITULADA «MARÍA, ESPOSA DEL ESPÍRITU SANTO» EN LA COMUNIDAD «CENÁCULO» DE EXALTACIÓN DE LA CRUZ (DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA), EN EL CUARTO ANIVERSARIO DE SU PRIMERA FUNDACIÓN EN ARGENTINA
La Comunidad Cenáculo en la Argentina celebra un nuevo aniversario.
El sábado 5 de diciembre celebró el cuarto aniversario de su creación la fraternidad Nuestra Señora de Luján (Ruta 8 Kilómetro 69, en el partido de EXALTACIÓN DE LA CRUZ, perteneciente a la diócesis de Zárate-Campana, en la Provincia de Buenos Aires), de la Comunidad Cenáculo de la Argentina. Esta última ha sido reconocida recientemente “de derecho pontificio” por el Pontificio Consejo para los laicos de la Santa Sede.
Por especial concesión de Mons. Sarlinga, toda la comunidad y asistentes en la Liturgia se celebró ese día la solemnidad de la Inmaculada Concepción. La eucaristía, durante la cual fue dedicada la iglesia, de culto semi-público de la comunidad “Cenáculo”, fue presidida por Mons. Oscar D. Sarlinga, quien dedicó el templo al título de la Virgen María, «Esposa del Espíritu Santo». Asistió al acto y concelebró en la eucaristía Mons. Héctor Cardelli, Obispo de San Nicolás, con un grupo de sacerdotes de su diócesis, el P. Stefano Aragno, primer colaborador de la Madre Elvira Petrozzo (fundadora de la comunidad) el vicario general de Zárate-Campana, Mons. Edgardo Galuppo, el cura párroco de la jurisdicción (parroquia de Los Cardales), Pbro. Claudio Caruso, Mons. Ariel Pérez, cura párroco de Ntra. Sra. del Carmen de Zárate, y numerosos sacerdotes amigos de la casa, así se notó la asistencia de gran cantidad de jóvenes, familiares, benefactores y simpatizantes de esta obra de recuperación de tóxico-dependientes. A las 15hs. se rezó el Rosario y hubo un momento dedicado a los testimonios y canciones. El encuentro continuó a las 18 hs. con adoración eucarística y concluyó con un musical bíblico que comenzó a las 20 hs. Al concluir la misa, el P. Stefano Aragno, principal colaborador de Sor Elvira Petrozzi, fundadora de la Comunidad Cenáculo Internacional, dirigió un mensaje de la Fundadora y dirigió unas sentidas palabras, también inspiradas en la homilía del Obispo Mons. Sarlinga.
En su homilía, Mons. Oscar Sarlinga destacó que la Virgen Santísima, concebida Inmaculada en razón de la misión que el Señor le confió, esto es, el ser Madre del Salvador del mundo, Jesucristo, tenía también en grado eminente el carisma de la profecía, y por ello profetizó sobre sí misma: «Bienaventurada me llamarán todas las generaciones».
HOMILÍA CON OCASIÓN DE LA DEDICACIÓN DEL TEMPLO DE «MARÍA, ESPOSA DEL ESPÍRITU SANTO» DE LA COMUNIDAD «CENACOLO»
Exaltación de la Cruz, 5 de diciembre de 2009
La Virgen Santísima, concebida Inmaculada en razón de la misión que el Señor le confió, esto es, el ser Madre del Salvador del mundo, Jesucristo, tenía también en grado eminente el carisma de la profecía, y por ello profetizó sobre sí misma: «Bienaventurada me llamarán todas las generaciones», es por esto que queremos decirle hoy: ¡Bienaventurada!, ¡Feliz de Ti!. Feliz de Ti porque has creído, porque dijiste tu «Sí» confiado, esperanzado, Mujer Revestida de Sol (Cf Ap. 12) que nos has dado al «Amor de los Amores», y que nos devolviste la esperanza.
En este lugar, en el partido de Exaltación de la Cruz, del que no podemos dudar la elección de la Virgen para que haya sido fundada por vez primera en la Argentina esta «comunidad de esperanzados y esperanzadores», tampoco podríamos dejar de ver la presencia luminosa de la «Cruz Pascual», cruz que estos jóvenes han vivido en su vida –y que tal vez, con dolor, la hayan hecho vivir a otros- pero que se han inundado de esperanza, que brilla en sus ojos, y que hace que se despierte también en otros, sí, que se despierte la esperanza, a fuerza de ver ojos esperanzados, como se despierta la fe, a fuerza de escuchar «la predicación de la fe», en el concepto paulino. Todos estamos necesitados de la esperanza, del «realismo de la esperanza» como nos lo enseña el Concilio Vaticano II, en la Constitución Gaudium et Spes.
Hoy dedicamos esta iglesia a la titularidad de María Santísima, en su advocación de «Esposa del Espíritu Santo», el Espíritu «Alma de la Iglesia», el Espíritu que descendió sobre la Virgen y la cubrió con su Sombra, razón por la cual el Niño es el Hijo del Altísimo. Esta ha sido la misión de la Virgen en el designio más profundo de Dios.
La Inmaculada Concepción esto es, que María fue concebida sin el pecado original, en vistas a la Misión que el Señor le confiaba, ser la Madre del Salvador del mundo, pertenece al patrimonio de fe de la Iglesia desde siempre, pues Ella siempre fue venerada como la «Toda Santa». El dogma de fe fue proclamado por el Papa Pío IX en 1854. Su concepción inmaculada es un Faro Iluminador y Esperanzador para una humanidad tan necesitada de Amor y de Esperanza, como nos lo dijo en el año 2007 el Papa Benedicto XVI, en el «Angelus»:
“(…) la fiesta de la Inmaculada ilumina como un faro el período de Adviento, que es un tiempo de vigilante y confiada espera del Salvador. Mientras salimos al encuentro de Dios que viene, miramos a María que «brilla como signo de esperanza segura y de consuelo para el pueblo de Dios en camino» (Lumen Gentium, 68)”.
Esta acción de Dios posee un profundísimo sentido, conforme a la Misión de María en el plan divino: Ella fue concebida sin pecado, porque de Ella nacería el Redentor, cuyo Nombre es «Jesús», que significa, precisamente, «Salvador». Este mismo Jesús, que vivió treinta años en Nazaret, en Galilea, es el Hijo Eterno de Dios, «concebido por obra del Espíritu Santo y nacido de María Virgen». La Iglesia, pues, profesa y proclama que Jesucristo fue concebido y nació de una hija de Adán, descendiente de Abraham y de David, la Virgen María. El misterio de la Encarnación del Hijo de Dios se identifica con la concepción prodigiosa sucedida por obra del Espíritu Santo en el instante en que María pronunció su “sí”: “Hágase en mi según tu palabra” (Lc 1, 38); y allí nos hermanó, a todos los hombres, para siempre.
Veamos esperanza, que se haga en nosotros también la Palabra de Dios, abramos nuestro corazón en un «sí» radiante; para la transformación del mundo con la Gracia de Cristo, para que el Amor reine, para que se disipen las tinieblas del desamor, del hastío, de la desorientación profunda, del sinsentido de la vida y para que cierto nihilismo imperante, inundado de tanta luz amorosa, se transforme en nueva fuerza para una nueva humanidad, bajo el manto protector de María, la Madre que acompañó a los Apóstoles y a los discípulos reunidos en oración en los inicios de la Iglesia, y nos seguirá acompañando siempre, hasta el fin de los siglos.
Amén
+Oscar Sarlinga
La comunidad Cenáculo Se dedica a servir a quienes viven en el mundo de la droga y del alcohol: “hombres y mujeres jóvenes desilusionados que envueltos en la desesperación y la desesperanza, están convencidos de que la vida no tiene ningún significado o valor. Y que incapaces de encontrar paz y alegría en sus vidas intentan llenar el vacío con los placeres ilusorios del mundo, sólo para encontrarse inmersos en un total aislamiento interior”, explican desde la institución. En la Argentina tienen una casa, la fraternidad “Nuestra Señora de Luján”, que se encuentra en el partido de Exaltación de la Cruz, justo en el límite con el partido de Pilar. Forma parte de la “Comunidad Cenacolo” internacional fundada en Italia en 1983 por sor Elvira Petrozzi. De acuerdo a cómo la definen los responsables, se trata de una “escuela de vida” en la que “se enseña a amar y ofrece una propuesta de vida auténtica y concreta basada en Jesucristo”.
La definen también como “una familia con distintas realidades”, ya que la integran jóvenes varones y mujeres recuperados y en camino de recuperación, casados con niños y solteros. Ofrece la vida consagrada de religiosos y religiosas para los que quieren dedicar el tiempo completo a la comunidad. En algunos países de América Latina se han abierto misiones para niños de la calle. El punto de encuentro en la Capital Federal es la parroquia Sagrada Eucaristía (Santa Fe 4320), donde se realizan coloquios para jóvenes y familias los segundos y cuartos sábados de cada mes a las 10.
Escrito por oscarsarlinga el 10/12/2009 19:50 | Comentarios (0)
Con gran alegría queremos invitarlos a la celebración eucarística en la cual nuestro obispo, Mons. Oscar D. Sarlinga, nos ordenará sacerdotes para la diócesis de Zárate-Campana.
La misma se realizará en la Co-catedral Natividad del Señor,
sita en la calle E. tapia de Cruz 524 de Belén de Escobar, el día sábado 19 de diciembre a las 11hs. Luego compartiremos un ágape fraterno a la canasta. Los esperamos y nos encomendamos a sus oraciones
para que el Señor complete la obra que él mismo ha comenzado en nosotros.
Fernando Fusari “Les suplicamos en nombre de Cristo: déjense reconciliar con Dios” (2Co 5, 20)
Alfredo Antonelli “Tengo sed” (Jn19, 28)
Escrito por oscarsarlinga el 04/12/2009 04:32 | Comentarios (0)
La Comunidad Cenáculo, situada en Parque Sakura, partido de Exaltación de la Cruz (intersección de la ruta 6 y 8) invita a participar de las celebraciones que tendrán lugar el día 5 de Diciembre, según el siguiente programa:
Comunità Cenacolo - Argentina Nuestra Señora de Luján
4to. Aniversario
12 hs. Santa Misa Presidida por el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga. Bendición de la nueva capilla
15 hs.Rezo del Santo Rosario. Testimonios y canciones
18 hs. Adoración Eucarística
20 hs.Musical Bíblico
habrá sandwiches, dulces y bebidas para la venta.
INFORMES: COMUNITÀ CENACOLO
Alicia Uriburu 011.4815.6933 P. Carlos Chaves 011.15.6685.0298
Coloquios para jóvenes y familias Segundos y cuartos sábados del mes (en Diciembre y Enero se suspenden)
Lugar: Parroquia Sagrada Eucaristía. Santa Fe 4320 - Plaza Italia - Bs. As. Horario 10 hs.
LA PURIFICACIÓN DE NUESTRA MIRADA NOS CONSIGA LA GRACIA QUE TUVO EL CENTURIÓN: ESTE HOMBRE ES VERDADERAMENTE EL HIJO DE DIOS, «EL DIOS QUE ES, QUE VIENE Y QUE VENDRA»
Queridos hermanos y hermanas, hijos e hijas en Cristo:
Se renueva en nosotros el clamor: ¡Ven, Señor! La perenne «novedad» del cristianismo nos lleva a ver de nuevo, en la interioridad de nuestro espíritu, que el Hijo de Dios se hizo Hombre en un momento preciso de la historia humana, para poder hacerse contemporáneo a cada uno de nosotros, quienes llevamos el sello de su Amor, e intimo a nuestros corazones. Más aún, compartiendo nuestra condición humana en todo, menos en el pecado, El se ha hecho contemporáneo e íntimo a todo ser humano, aunque muchos no conozcan -o no acepten- su sacrificio redentor.
La belleza y sapiencia de la Liturgia nos introduce, ya en las vísperas de este próximo domingo, en el tiempo de Adviento, tiempo de gracia e iluminación, de conversión y de pacificación interior y exterior, tiempo de esperanza, en el que necesitamos acallar tanta vociferación que hay dentro de nosotros, tanto ruido y, quizá, desasosiego, para dejar que el Espíritu clame en nuestros corazones: « ¡Ven, Señor Jesús!» (Ap 22, 20). Luego del Año Paulino, que nos infundió nuevas fuerzas para la misión, hoy en el Año Sacerdotal, convocado por nuestro Papa Benedicto XVI, Sucesor de Pedro, pedimos al Espíritu Santo, Alma de la Iglesia, que nos aníme cada día, y que no permita que la dejadez, la desidia o la pereza invadan nuestras vidas, sino que, aún en medio de no pocas dificultades, nos alegremos siempre en Cristo, el que «visitó y redimió a su Pueblo».
Si, ven, Señor, le decimos; ven a enseñarnos el silencio interior, ven a enseñarnos a orar de verdad, a compartir, a ser más justos, misericordiosos y solidarios, ven a profundizar en nosotros el «ser Iglesia», Iglesia convocada en el Espíritu y convocante por la reevangelización, su vocación más profunda. Ven, Señor, a infundirnos esperanza, don del Espíritu y tan grande virtud, de la que necesitamos perenne renovación. Ven, Señor, a darnos luz para que veamos que es dando como se recibe, consolando como somos consolados, y «muriendo» en ti, como tenemos anticipo de la resurrección, unidos a tu Pasión, que aceptaste por todos y cada uno de los seres humanos, incluso por quienes no te conocen o no te aman: Passio Christi, passio hominis. Es así, con esta disposición espiritual, como queremos prepararnos para el Advenimiento de tu Natividad, de tu «Navidad», preparándonos para que nos dejes nacer de nuevo en Tu Amor, en tu Nacimiento que llenó al mundo de Luz y que disipó para siempre las tinieblas del desamor.
Navidad y Redención: en los bracitos del Niño despunta una Cruz
¿Podríamos dejar de ver la relación entre la Navidad y la Pasión de Cristo, su muerte en la Cruz? En los bracitos del Niño, despunta, nace, una Cruz, como bellamente lo dice nuestra «Misa criolla». El Niño del Pesebre es el mismo que crecerá, en tanto Hombre, «en edad, sabiduría y gracia» (Lc 2, 52), y es el mismo Jesús que será rechazado, condenado, humillado y muerto en Cruz, el mismo Jesús que, también en su humanidad, sintió el abandono (el más terrible sufrimiento humano, podríamos decir), y que lo llevó a clamar: «Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado» (Mt 27, 46).
El Adviento será entonces también un tiempo de reflexión acerca de cuál es nuestra actitud de vida hacia quien se siente solo, abandonado, deprimido, fracasado, ante quien ya no tiene razones para creer o para esperar, y me refiero a esperar «con esperanza». Será una privilegiada oportunidad de revisar en nosotros nuestra actitud para quien sufre enfermedad, miseria y dolor, o marginación.
Lejos de toda autocomplacencia, o de formas -por nuestra poquedad, a veces sutiles- de demagogia, sino antes bien, en «la caridad de la verdad», los invito de corazón (y me lo propongo a mi mismo) a procurar ver con los ojos de la fe esa «nueva dimensión del sufrimiento humano» de la que hablaba el Siervo de Dios Juan Pablo II en su encíclica sobre el sufrimiento, "Salvifici doloris" (n. 18) y a procurar vivir cada día mas la Misericordia, que supone pero trasciende la Justicia, y que liga aquélla (esa nueva dimensión) al Amor que todo lo transforma. Pongamos atención, les pido, en no disociar: precisamente, porque el Amor todo lo transforma, nuestra renovación del Adviento ha de llevarnos a poner también, con renovado ardor, nuestras fuerzas, dones, carismas, dotes, «al servicio» de los hermanos; todo espiritualismo y todo materialismo ha de ser descartado. En esto radica la perenne novedad del cristianismo. No hay otro «poder» mayor; es el de dar, día a día, la vida por «los amigos» y también por quienes no nos aman o quienes nos hacen daño. Nadie duda que, humanamente, es difícil, alguna vez incluso torturante, el querer perdonar (y no siempre poder).
Pero «nada», sencillamente «nada» es imposible para Dios. Nos ayudara en esto la penitencia, pues Adviento es tiempo penitencial. Ofrecer... ofrecerle a Dios cosas que nos cuestan hacer -o dejar-, cosas que nos autocomplacen, que nos dan «seguridades» humanas. Es una actitud penitencial que Dios, que todo lo ve, no dejará sin recompensa.
La Madre del Niño que viene, es la Madre que purifica nuestros ojos y nuestra mirada.
Nuestro Pueblo católico invoca la intercesión de la Virgen, le reza, tiene aprecio por las peregrinaciones, conserva en sus casas una imagen, también para la Navidad muchos todavía preparan el pesebre. María es Madre del Amor Hermoso, del Divino Amor, desde que pronuncio su «si», sin reservas, poniéndose toda entera, en cuerpo y alma, a disposición de lo que el Ángel le anuncio de parte del Omnipotente.
Los ojos de María miraron al verdadero Dios hecho Hombre. Pidamos a Ella que nos ayude a purificar nuestra mirada, «viendo a Cristo» en nosotros mismos, para «amarnos bien» (muchas veces no nos amamos a nosotros mismos rectamente, pues, creyendo hacerlo, en realidad lo que estamos es «apegados» a nuestro propio yo, pero sin Amor de verdad). No deja de ser una forma de ceguera espiritual. Ni necesidad tendríamos de decir cuánto esto nos ocurre con los demás, incluso con quienes tenemos más cerca.
Mirando a la Virgen a quien el Ángel le anuncio ser Madre del Salvador, al Pesebre, y a la Cruz (la cual puede causar estupor en unos, horror en otros, o simplemente irrisión o indiferencia) podremos pedir la gracia, en este Adviento, de «la purificación de los ojos -los espirituales y también los exteriores- purificación de la mirada», como la gracia que obtuvo el centurión del Evangelio, el cual, ante los acontecimientos, ante «el teodrama» que transformo su vida, simplemente «vio» y «creyó», clamando, vencido: «Este hombre era verdaderamente el Hijo de Dios» (Mc 15, 39). Así, nuestros ojos se inundarán de Luz, nuestro juicio será recto, y nuestro obrar será santo, «constructor en el Espíritu».
Nos ayude María, Madre de la Iglesia, en su advocación de Nuestra Señora de Lujan, Patrona de nuestra diócesis y de la Argentina,
Con afecto y bendición
+Oscar, Obispo de Zarate-Campana 26 de noviembre de 2009
Escrito por oscarsarlinga el 27/11/2009 17:49 | Comentarios (0)
El 3 de noviembre Mons. Oscar Sarlinga confirmó a un grupo de alumnos de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral y a algunos integrantes del personal del Hospital Universitario.
Durante la homilía, Mons. Oscar animó a los confirmandos a hacer fructificar el nuevo sacramento recibido. Al final de la Misa, saludó a la gente que había participado de la celebración.
Escrito por oscarsarlinga el 27/11/2009 04:39 | Comentarios (0)
LA FUNDACIÓN CIES ALETHEIA ORGANIZA LA "PRESENTACIÓN DE LA CARTA ENCÍCLICA CARITAS IN VERITATE"
El próximo miércoles 25 de noviembre a las 16.30hs, Mons. Dr. Santiago Herrera disertará sobre «El desarrollo humano en nuestro tiempo» en el Club Español, sito en Bernardo de Irigoyen 172 Cap. Fed. Dichas conferencias son organizadas por la fundación CIES y se dará en el marco de la presentación de la Encíclica del Papa Benedicto XVI «Caritas in veritate».
En la misma conferencia expondrán reconocidos pensadores, entre ellos Dr. Ludovico Videla, quien hablará sobre «Desarrollo económico y principio de gratuidad», así como también la Dra. Paola del Bosco, expondrá sobre «Desarrollo de los Pueblos, deberes y derechos».
Informes e inscripción: Tel 4334 2371 / 2372 -Lunes a Viernes de 15 a 18 hs.-
El CIES (Centro de Investigaciones de Ética Social), brazo operativo de la Fundación Aletheia (aletheia= verdad) y su antecedente histórico, comenzó su obra educativa y cultural en el año 1983, de la mano de su Fundador, el Dr. Carmelo Eugenio Palumbo (+13/09/04), y de su co-fundador y asesor, Mons. Dr. Octavio Nicolás Derisi (+22/10/02). En más de 20 años de labor consecutiva, sigue cumpliendo, a través de distintas actividades y diversos proyectos académicos, su objetivo principal: investigar y difundir los verdaderos principios y criterios del comportamiento humano, redescubriendo la presencia de la Ética en todas las áreas de la existencia del hombre, tanto en su dimensión personal como social.
En virtud de tal objetivo, el CIES-Fundación Aletheia actúa en el plano educativo y cultural, con el propósito de constituir un ámbito eficaz de estudio y discusión, a fin de dar respuesta, o por lo menos, líneas de acción coherentes con la dignidad humana, en el campo de la Economía, la Empresa y las Organizaciones Sociales Intermedias, y en el ámbito de la Política, la Cultura, la Educación, la Técnica y la Moral, siempre desde el punto de vista de la Etica Social y Cristiana.
Para cumplir con tales cometidos, el CIES-Fundación Aletheia congrega a profesores universitarios, investigadores y profesionales de diferentes disciplinas y cuenta, además, con el Auspicio Académico y la Adhesión Institucional de prestigiosas organizaciones profesionales, empresarias, culturales y educativas de Argentina y del exterior.
Escrito por oscarsarlinga el 26/11/2009 00:37 | Comentarios (0)
Más de 300 jóvenes vinieron a Campana para su convivencia anual. El sábado 15 tuvo lugar en Campana la convivencia nacional de las Jornadas de vida cristiana, con el lema: "Pintemos nuestra patria de colores". Luego de meditar sobre el documento de los Obispos sobre el bicentenario de nuestra patria, los jóvenes compartieron reflexiones, momentos de alegría y de propuestas de pastoral.
A las 16 se celebró la Eucaristía, con la presencia de nuestro Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, de Mons. Santiago Herrera, de Mons. Ariel Pérez, asesor diocesano, del Pbro. Hugo Lovatto, cura párroco y delegado de la pastoral de Juventud, y del Pbro. Albino Cabral, colaborador de la asesoría de las Jornadas.
La homilía del Obispo se centró en "el proyecto de vida" que ha de ser coincidente, comunional, con el Proyecto de Dios sobre nosotros, y asimismo sobre un proyecto de bien común para nuestra sociedad y para nuestra patria, sobre la que invocó especialmente la protección de la Virgen de Luján.
Algo de historia
Desprendidas del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, aunque similares, las Jornadas de Vida Cristiana nacen en México con una esencia, finalidad y método propios y desde allí se extendieron rápidamente a varios países de América.
Los sacerdotes misioneros de la Congregación del Verbo Divino, Adán Recofsky y Adolfo Ruhl, conocieron el movimiento en ese país y lo trajeron a la Argentina, más precisamente a la localidad de Rafael Calzada, que entonces se llamaba Villa Calzada, perteneciente a la diócesis de Lomas de Zamora. La intención original de los fundadores era iniciar los Cursillos en Lomas, pero fue imposible ya que todos los caminos se cortaron y muchas puertas se cerraron. Entonces comenzaron apreparar las jornadas adaptándolas a la realidad e idiosincrasia de lajuventud argentina, pero sin alterar su esencia, finalidad ni metodología.
Del 17 al 20 de octubre de 1967 se realizó en Rafael Calzada la primera Jornada para varones. Durante dos meses se preparó un equipo con jóvenes comprometidos que a la vez que hacían de animadores y auxiliares hacían su jornada.
Con el tiempo fueron llegando a esa localidad jóvenes de otras diócesis y posteriormente las jornadas comenzaron a hacerse directamente en ellas. De ese modo el movimiento se fue extendiendo, enriqueciendo parroquias, revitalizandolas instituciones, insertándose en los más variados ambientes, prestando su servicio en las diócesis y en la Pastoral Nacional de Juventud. De ellas surgieron numerosas vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada y al matrimonio.
El 1985 el MJVC fue reconocido por la Conferencia Episcopal Argentina, y es uno de los pocos movimientos juveniles reconocidos en el orden nacional.
Escrito por oscarsarlinga el 25/11/2009 19:04 | Comentarios (0)
El sábado 14 por la mañana fue ordenado diácono permanente el Sr. Ricardo Dib, quien, luego de una formación previa, completó su período de formación reiniciado en 2006, en la Escuela diocesana de Ministerios y de formación al Diaconado permanente.
A la celebración asistieron 17 sacerdotes (entre ellos el Padre Abad de la Abadía de San Benito, de Luján, R.P. Fernando Rivas, OSB), dos diáconos permanentes y numerosos seminaristas del Seminario "San Pedro y San Pablo".
El Obispo Mons. Oscar Sarlinga, quien lo ordenó, le pidió que se dedicara en especial a la caridad social para con los más necesitados, a la formación de los catequistas, y a la promoción de las vocaciones sacerdotales y religiosas. Dijo también el Obispo que, así como del sacrificio de Esteban, protomártir, surgió un florecimiento de extensión de la fe cristiana, del mismo modo pedía la intercesión de San Esteban para que, con el testimonio de los diáconos permanentes (que con el Diác. Ricardo Dib ascienden a 9 en la diócesis) el Evangelio sea también difundido "hasta los confines del Orbe", esto es, en lo que nos toca, a todos, sin excluir a nadie, dentro de la misión que el Señor nos ha encomendado en esta porción del Pueblo de Dios.
El nuevo diácono, residente en el partido de Pilar, fue adscripto a la parroquia de Santiago Apóstol, de Baradero, donde comenzará a ejercer su ministerio junto con el Pbro. Atilio Rosatte, cura párroco y el diácono (en camino al sacerdocio ministerial) Fernando Fusari.
Escrito por oscarsarlinga el 22/11/2009 17:36 | Comentarios (0)
Pese al viento y a las inclemencias del tiempo, numerosos peregrinos acudieron a Belén de Escobar. El grupo de la Caravana de la Divina Misericordia, que tiene como misión extender el mensaje de Jesús Misericordioso, ha peregrinado por vez primera en la jurisdicción de la diócesis de Zárate-Campana, a la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor, de la mencionada Belén de Escobar.
La Eucaristía fue presidida por Mons. Oscar D. Sarlinga, Obispo diocesano, y concelebrada por Mons. Edgardo Galuppo, el Pbro. Daniel Bevilacqua y asistida por el Diác. Alfredo Antonelli.
Durante la celebración hubo muchas confesiones, que atendió Mons. Marcelo Monteagudo. El P. Germán Saksonoff, del Oratorio de San Felipe Neri, también se hizo presente para el resto de las celebraciones, que duraron hasta las 16. Al término de la celebración dirigió unas palabras el Sr. Carlos Artusa, quien dirige el grupo de la Caravana de la Divina Misericordia, y que agradeció a Mons. Sarlinga por "la tercera vez" de su presencia.
En efecto, el Obispo presidió dos celebraciones de peregrinación de la Caravana a la Basílica de Luján, cuando era Obispo auxiliar en la arquidiócesis de Mercedes-Luján, y ahora, por tercera vez, los recibía en su diócesis, en Belén de Escobar.
COLEGIO "SAN MARTÍN DE PORRES" (Barrio De Vicenzo, jurisdicción de la parroquia de Manuel Alberti, partido de Pilar).
El día 3 de noviembre ppdo. concurrió nuestro Obispo diocesano Mons. Oscar Sarlinga a la inauguración y bendición de las instalaciones del nuevo y notable Gimnasio del Colegio "San Martín de Porres", dentro de la jurisdicción de la parroquia de Santa Rosa de Lima, en el barrio "De Vicenzo", en el partido de Pilar.
El Colegio se encuentra a cargo de la parroquia de Santa Rosa de Lima y por ende de Mons. Tomás Llorente Martínez, vicario general con encargo para la educación católica, presidente de la JuREC y cura párroco. Cuenta como capellán al Pbro. Gabriel Micheli, quien desde hace meses ha realizado una valiosa misión en el ámbito de la evangelización y la catequesis.
Las instalaciones del Gimnasio cuentan con todos los últimos adelantos, son espaciosas, poseen una batería de baños de primera categoría y un extenso parque anexo, en el cual un gran playón para juegos deportivos, hechos con donaciones que recibió el P. Tomás Llorente de una empresa de la zona.
Mons. Oscar Sarlinga celebró la misa, acompañado por el P. Tomás Llorente, el P. Gabriel Micheli y el P. José Luis. A su término bendijo las instalaciones del nuevo edificio. Asistieron a la celebración los alumnos, maestros y profesores del Colegio "San Martín de Porres" y numerosos padres y madres de familia, a todos los cuales, entre otros conceptos, el Obispo explicó la Misión Continental, para lo cual llevó desde el Obispado la réplica del "Tríptico de Aparecida".
Habiendo concluido la celebración, toda la concurrencia se desplazó hasta el edificio del Colegio "San Martín de Porres", donde un grupo de alumnos interpretó la vida de Fray Martín, y a continuación el Obispo, luego de visitar las instalaciones del Jardín de infantes adyacente, procedió a la bendición de la imagen del mismo Santo, situada al ingreso del establecimiento escolar.
Escrito por oscarsarlinga el 16/11/2009 21:41 | Comentarios (0)
«PARA RENOVAR EN NUESTRA SOCIEDAD ARGENTINA EL REALISMO DE LA ESPERANZA»
Con una espléndida tarde de sábado y una buena mañana de domingo, tal como ha venido haciéndose tradicional en estos últimos años, va cobrando una magnitud cada vez más grande la peregrinación popular de los partidos que componen la diócesis de Zárate-Campana a la Basílica de Luján, donde se encuentra la imagen de la Patrona del Pueblo Argentino. La columna de peregrinos, “como gran brazo del Paraná, como un río de vida” (dijo Mons. Sarlinga), salió de la ciudad de Zárate el sábado 7 a las 16, pasó por Campana a las 18 y luego de atravesar Los Cardales (en el partido de Exaltación de la Cruz) hizo su paso por Open Door y llegó, en la parte integrada por quienes más velozmente hicieron “el camino de fe”, hasta la Basílica de Luján, entre las 02 y 03 del domingo 7. Al trayecto trazado fueron incorporándose los peregrinos del partido de Baradero (quienes llegaron en ómnibus), del partido de Escobar y del partido de Pilar. “Es un signo de la fe de nuestra gente, y del deseo de vivir en paz y fraternidad” dijeron algunos peregrinantes, entre los cuales se veía muchos jóvenes e incluso familias enteras. El carácter interinstitucional de este acontecimiento de fe se manifestó en la coordinación de la seguridad desde la dirección de culto de la Provincia de Buenos Aires, la participación de los municipios, la Defensa civil, de las distintas Jefaturas Departamentales, de la Cruz Roja y de los Bomberos voluntarios de los partidos, todos los cuales en todo momento acompañaron y asistieron a la larga hilera peregrinante (que alcanzó los 15 km a las 20 hs del día sábado). Las radios FM “Santa María” del Obispado, tanto de Campana como de Matheu transmitieron todo en directo e interconectaron a los peregrinos. La peregrinación superó en mucho a las anteriores. Los cálculos de la policía local, considerando la continua hilera de fieles arrojó la presencia de unas 20.000 personas, dato considerable, dada la distancia desde Zárate hasta Luján, y que, habiendo nacido de modo espontáneo, “de la fe del pueblo”, viene aumentando a paso vivo precisamente en los últimos años, al punto que se ha debido prever una contención de carácter interinstitucional de la colaboración en la peregrinación, por lo cual se brinda asistencia espiritual, sanitaria y de acompañamiento y protección, sólo en el trayecto trazado de la peregrinación. Las autoridades civiles y eclesiásticas pidieron que todos ayuden a cuidar a feligreses y ciudadanos, solicitando “Ayudemos a cuidar a nuestros hermanos”. Este año el lema ha sido: "Madre, ayúdanos a vivir la caridad en la verdad", con un sentido especial de reafirmar solidaridad, fraternidad y esperanza, y con la voluntad de poner en práctica la doctrina social de la Iglesia, que expresó últimamente la carta encíclica de Benedicto XVI, Caritas in veritate, la cual, desde su aparición, había sido estudiada propuesta para poner en práctica en distintos proyectos formativos, educativos y sociales de la diócesis de Zárate-Campana.
Quienes esperaban la llegada de las columnas de gente desde la Basílica pudieron ver que, al llegar a ésta, que tenía las puertas abiertas desde las 02 del domingo, los peregrinos fueron quedándose en el templo para rezar, muchos para confesarse (se veía que había confesores desde las 03 de la madrugada) y otros cumplían la promesa y partían, de modo de el templo iba reciclándose en la presencia de los fieles, los cuales lo llenaban por completo en un arco de varias horas. A las 06 tuvo lugar la misa central, concelebrada por el obispo de Zárate-Campana, Mons. Oscar Sarlinga, junto con numerosos sacerdotes de su diócesis.
Después de referirse brevemente a la historia del Milagro de Luján, el obispo enfocó la homilía en el desarrollo integral, en la necesidad de la esperanza y de la concordia para la integración social y para ponerse a caminar, y en la perspectiva del bien común, concepto clave de la doctrina social de la Iglesia. Citó al Papa Benedicto XVI cuando dijo que "se corre el riesgo de que no se respeten los derechos humanos" cuando "se les priva de su fundamento trascendente" (Caritas in veritate, 56), es decir, cuando se olvida que "Dios es el garante del verdadero desarrollo del hombre en cuanto, habiéndolo creado a su imagen, funda también su dignidad trascendente" –dicho en la misma encíclica, n. 29, recordó-. Acto seguido acotó que la solidaridad, sin la cual no se puede construir una sociedad justa y una civilización digna, es principalmente una virtud para vivir en la vida concreta (también la económica y social) y que por eso puede también llamarse “caridad social”, y que expresa una idea viviente de unidad, cohesión en la libertad y colaboración. “Si una sociedad prescindiera de ella, se terminaría disgregando”, mencionó.
Dijo también Mons. Sarlinga que, en ese sentido, la solidaridad vivida de verdad, con justicia y paz, “incluso hasta que duela” la cual “todos nosotros que estamos aquí, los primeros, tenemos que esforzarnos por practicar” –agregó- es la que “nos ayudará a «poner mente, corazón, hombro y manos a la obra» con alegría, a superar divisiones, discordias, siendo todo ello algo tan necesario para construir una vida digna”.
Por último, terminó pidiendo a la Virgen de Luján por el pueblo argentino, por el sentido y la vivencia de la fe, por la paz y unidad en las familias, por el trabajo y la equidad y el desarrollo de nuestro país, nunca perdiendo la esperanza, “más aún, sobre todo contando en los corazones con una gran esperanza, porque si se la pierde, se pierde el motor de toda obra que mira hacia delante”. “Precisamos renovar cada día el realismo de la esperanza”, concluyó, ante la escucha atenta de la Basílica repleta.
Escrito por oscarsarlinga el 11/11/2009 22:05 | Comentarios (0)
«para renovar en nuestra sociedad argentina el realismo de la esperanza»
Despedida de las columnas de procesión desde las ciudades de Zárate y Campana
Con una espléndida tarde de sábado tal como ha venido haciéndose tradicional en estos últimos años, va cobrando una magnitud cada vez más grande la peregrinación popular de los partidos que componen la diócesis de Zárate-Campana a la Basílica de Luján, donde se encuentra la imagen de la Patrona del Pueblo Argentino. La imagen que vemos en la página es la que corona la torre "norte" de la Basílica, que fue enteramente rehecha luego de su caída en el año 2001.
El grupo de peregrinación, muy numeroso, desde Zárate, recibió su despedida y bendición en la plaza central, frente a la iglesia de Ntra. Sra. del Carmen, con palabras del R.P. Fernando Montes, SDB y la presencia de Mons. Ariel Pérez y los sacerdotes de la ciudad.
La columna de peregrinos de Campana se congregó en la plaza E.Costa, frente a la iglesia de Santa Florentina, para recibir las palabras y bendición del Obispo, Mons. Oscar Sarlinga. Se hallaban presentes el cura párroco, Pbro. Hugo Lovatto, el Pbro. Mauricio Aracena, el Lic. Sergio Pandiani (coordinador operativo), juntamente con representantes de las distintas instituciones de la ciudad, y la Sra. Intendente Municipal, Doña Stella Maris Giroldi.
Está previsto que la peregrinación, luego de atravesar Los Cardales (en el partido de Exaltación de la Cruz) haga su paso por Open Door y llegue, en la parte integrada por quienes más velozmente puedan realizar “el camino de fe”, hasta la Basílica de Luján, entre las 02 y 03 del domingo 7.
Escrito por oscarsarlinga el 09/11/2009 00:27 | Comentarios (0)
Iglesia de la Inmaculada Concepción Maquinista Savio 31 de octubre de 2009
(Luego de saludar cordialmente en primer lugar a la mamá del ordenando, al mismo Alfredo, que recibiría el presbiterado, a su familia, a los sacerdotes –en especial al vicario general, al pro-vicario general y Rector del Seminario de Zárate-Campana, al Rector del Seminario de Mercedes-Luján, al Director de estudios del Seminario de Gualeguauchú- diáconos, seminaristas, religiosos, religiosas y a todos los fieles que asistían a la ceremonia, el Obispo dijo la siguiente homilía)
En este día tan gozoso, en esta circunstancia solemne y en pleno Año Sacerdotal, convocado por nuestro Papa Benedicto XVI, me dirijo ante todo a nuestro hermano Alfredo, quien va a recibir la gracia del sacerdocio ministerial: Hoy es un día de Gracias, en el que Jesús nos vuelve a llamar, golpeando a nuestro corazón: "No los llamo siervos... les digo amigos" (Jn 15, 15). Así les dijo Cristo a sus discípulos y nos lo dice hoy. Estas palabras de Jesús tienen que ver profundamente con el lema sacerdotal que has elegido, Alfredo, y que has tomado de la carta a los colosenses, de San Pablo: "Revístanse de misericordia" (Col. 3,12). Se trata de esa misericordia que derriba todo muro de enemistad y de odio, y que nos abre el camino a la amistad en Cristo, a ser «un solo corazón».
Querido Alfredo: el Señor te ha revestido de Misericordia desde que te eligió, como lo ha hecho con todos nosotros, desde la eternidad, antes que fuéramos formados en el vientre de nuestra madre. La historia de nuestra vida está en manos de Dios, pero lo que podemos decir es que desde hace tiempo (sacramentalmente desde el Bautismo y en lo vivencial desde la asunción personal de tu conciencia de vocación cristiana) estás asociado íntimamente a la vida de Cristo. Has seguido a Jesucristo, quien te invitaba a consagrarte enteramente a su misión. El Seminario, la experiencia en parroquia, la formación en parroquia al amparo de la Virgen Inmaculada, te han plasmado en esa «historia de tu seguimiento al Señor». La Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo, te ha elegido para el orden presbiteral, porque el Señor te eligió. Has sido elegido para "apacentar el rebaño del que el Espíritu Santo los ha hecho guardianes", como dijo San Pablo a los presbíteros de Efeso, esto es, para ser sacerdote, que sirva a su grey, camine al frente de ella y con ella. Ni sólo «al frente de ella» (podrías aislarte y podrían no seguirte) ni sólo «con ella» en un sentido en que se diluyera el sentido de tu guía. Con ella y al frente de ella, como el que sirve. Auguro hoy que el Lavatorio de los pies, del Jueves Santo, sea una imagen viviente que te guíe en tu ministerio sacerdotal. A través del sacerdocio ministerial, es Cristo resucitado el que actúa, glorificado por la mano de Dios y puesto por su Padre en posesión del Espíritu Santo prometido (cf. Hch 2, 23); ese Cristo es quien actúa en nuestro ministerio. Porque El es el Principio, El es la Cabeza del Cuerpo que es la Iglesia (cf. Col 1, 18). Por el pecado de los miembros, a veces puede obscurecerse la mirada respecto de la Luz de la fe, pero es claro que en el Espíritu Santo, Cristo prosigue su obra por medio de aquellos a quienes ha constituido Pastores y que no cesan de transmitir ese don espiritual. En el caso de los Obispos, mediante la imposición de las manos, como "los sarmientos por los que se transmite la semilla apostólica"(cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, 20)
De manos del Obispo y por su oración recibes la misión de santificar al Pueblo de Dios. En este sentido, sos padre, por ello has de transmitir la vida de Cristo por medio de los sacramentos que celebras. Sigue interesándote siempre en preparar a los fieles laicos para estos sacramentos y en animarlos a vivir en ellos con perseverancia, con luz y sal que transformen la sociedad de hoy. Querido hermano, que tu oración no deje de acompañar a vuestro pueblo por los caminos de la santidad. Contribuye a preparar, con la gracia del Señor, una Iglesia sin tacha y sin arruga, de la que es símbolo la nueva Jerusalén de que nos habla el Apocalipsis. "la esposa ataviada para su Esposo" (Ap 21, 21). Traé siempre al redil con misericordia a quienes se han alejado, velá por todo el rebaño y defendélo, como clamaba San Pablo (Hch 20, 29-31), al mismo tiempo que procurá suscitar un espíritu cada vez más misionero. Buscá en todo la comunión y la edificación del Cuerpo de Cristo. Recordá siempre que la verdadera autoridad, la auténtica, la autoridad según Jesús, es la de Buen Pastor que conoce a sus ovejas y está atento a cada una de ellas; la de Padre que lo es a tal título por su espíritu de amor y dedicación; la de «administrador», y no «dueño», mucho menos «dominador», la del administrador, decía, que siempre está dispuesto a dar cuentas a su Señor y a la Iglesia; es la actitud del "ministro", que está en medio de los suyos "como quien sirve" y dispuesto a dar su vida. La misión puntual que se te confía, requiere de vos, además de la autoridad verdadera y del servicio hasta dar la vida, la prudencia y sabiduría de los "ancianos", «presbyteroi», y el espíritu de equidad y paz; la fidelidad a la Iglesia, una pureza ejemplar de doctrina y de vida. Se trata en definitiva de conducir a los fieles (y de caminar junto con ellos, como hemos dicho) hacia la santidad de nuestro Señor. Siendo «ministros» no dejamos formar parte del «Pueblo», ese Pueblo sacerdotal que es la Iglesia. Tu misión tratará de ayudar a todos a vivir el mandamiento nuevo del Amor fraternal, que Jesús nos dejó corno testamento (Jn 13, 24). San Pedro escribía a los "ancianos'": "Apacentad el rebaño de Dios... según Dios... sirviendo de ejemplo al rebaño" (1 Pe 5. 2-5). Así proveerás al bien de la edificación de la Iglesia, tan vapuleada, algunas veces, no menos, socavada desde dentro, no siempre con malicia, no pocas veces a causa del «creerse dueños», eso socava desde dentro. Alfredo, poné al servicio de la Iglesia las cualidades con las que el Señor te dotó: tu espíritu de oración, dedicación, laboriosidad, sentido de la responsabilidad. Poné todas esas cualidades hoy, como ofrenda, en el Corazón de Jesucristo, Pontífice de nuestra fe.
Tu ministerio ayudará a formar conciencias según la ley de Dios, la Ley Nueva del Espíritu Santo. Además, educando a las conciencias en orden a las responsabilidades y a la comunión en la Iglesia, contribuirás a formar ciudadanos honrados y valientes como el país los necesita; artífices de la concordia y del amor fraternal sin frontera, preocupados de un desarrollo armonioso principalmente entre aquellos más pobres y necesitados. Querido hermano, este ideal no debe asustarte. Al contrario, debe animarte y servirte de motivo de esperanza. Ciertamente, llevamos el tesoro del orden sagrado en vasos de barro, o de arcilla (cf. 2 Cor 4, 7). El Apóstol Pablo tenía una conciencia muy acabada de dicha realidad. Pero sometiendo «con humildad» toda nuestra persona a Cristo que nos llama a representarlo, estemos seguros de su gracia, de su fuerza, de su paz. Siguiendo las palabras de San Pablo, como tu Obispo, te digo también hoy: "yo los encomiendo al Señor y a la palabra de su gracia" (Hch 20, 32), y en un sentido espiritual, como esas bendiciones bíblicas que están en el ritual de los matrimonios, «que veas a los hijos de tus hijos, y que sean en ti benditos hasta la tercera y la cuarta generación». ¡Que Dios sea glorificado en tu persona sacerdotal y en tu ministerio!. Con la ayuda de la Inmaculada Madre de Dios, María Santísima.
Escrito por oscarsarlinga el 04/11/2009 02:41 | Comentarios (0)
VISITA DEL OBISPO AL COLEGIO "SAN MARTÍN DE PORRES" (MANUEL ALBERTI, PARTIDO DE PILAR) JUNTO CON EL CURA PÁRROCO, P. TOMÁS LLORENTE MARTÍNEZ Y EL CAPELLÁN, PBRO. GABRIEL MICHELI.
El próximo martes 3 de noviembre el Sr. Obispo visitará el Colegio "San Martín de Porres" de Manuel Alberti, conforme al programa propuesto por el Pbro. Gabriel Micheli, capellán de dicho establecimiento. El programa que le propongo es el siguiente:
- MISA a las 10:00 en el GIMNASIO perteneciente al COLEGIO, el cual será inaugurado y bendecido ese día.
- Al término de la Santa Misa, se procede a la BENDICIÓN del mencionado GIMNASIO
- Luego de la bendición, alumnos, padres y docentes se dirigen al establecimiento del Colegio.
- Al llegar al Colegio, los alumnos se formarán para presenciar la bendición de la imagen de San Martín de Porres ubicada a la entrada del Establecimiento.
- A continuación, docentes y alumnos realizarán una representación de la vida de San Martín de Porres.
- Luego de lo cual, el Obispo con los sacerdotes y directivos harán una recorrida integral de las instalaciones del establecimiento.
En la celebración las lecturas serán las que propone la liturgia del día: LC 14, 1ª.15-24 La invitación al banquete; ROM 12, 5-16ª Los carismas al servicio de la comunidad, el amor fraterno y el amor al enemigo.
Escrito por oscarsarlinga el 02/11/2009 04:21 | Comentarios (0)
LA ORDENACIÓN SACERDOTAL DE ALFREDO MEÓNIZ EL PRÓXIMO SÁBADO, ACONTECIMIENTO DE GRACIA PARA NUESTRA DIÓCESIS Y PARA LA IGLESIA UNIVERSAL
Recordamos al clero de la diócesis y a la feligresía que el día sábado próximo (31 de octubre) a las 11, el Sr. Obispo conferirá el orden presbiteral al Diác. Alfredo Meóniz, adscripto hasta ahora en la parroquia de la Inmaculada Concepción de Maquinista Savio, donde continuará su ministerio pastoral, como presbítero vicario parroquial, junto al Cura párroco, Mons. Justo Rodríguez Gallego. Invitamos a todos a participar de la celebración, para acompañar a un nuevo hermano sacerdote y pastor para el Pueblo de Dios, a la vez que adelantamos, para consideración y meditación, las lecturas bíblicas de la celelebración eucarística:
"Apacentad el rebaño de Dios, que os ha sido confiado"
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 5, 1-4
Queridos hermanos: Exhorto a los presbíteros que están entre ustedes, siendo yo presbítero como ellos y testigo de los sufrimientos de Cristo y copartícipe de la gloria que va a ser revelada. Apacienten el Rebaño de Dios, que les ha sido confiado; velen por él, no forzada, sino espontáneamente, como lo quiere Dios; no por un interés mezquino, sino con abnegación; no pretendiendo dominar a los que les han sido encomendados, sino siendo de corazón ejemplo para el Rebaño. Y cuando llegue el Jefe de los pastores, recibirán la corona imperecedera de gloria.
Palabra de Dios.
SALMO
R/. Tú eres sacerdote para siempre, a la manera de Melquisedec.
Dijo el Señor a mi Señor: «Siéntate a mi derecha, mientras yo pongo a tus enemigos como estrado de tus pies.» R.
El Señor extenderá el poder de tu cetro: «¡Domina desde Sión, en medio de tus enemigos!» R.
«Tú eres príncipe desde tu nacimiento, con esplendor de santidad; yo mismo te engendré como rocío, desde el seno de la aurora.» R.
El Señor lo ha jurado y no se retractará: «Tú eres sacerdote para siempre, a la manera de Melquisedec.» R.
Antífona:
Dice el Señor: Yo soy el buen Pastor: conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí.
EVANGELIO El buen Pastor da su vida por las ovejas
X Lectura del santo Evangelio según san Juan 10, 11-16
Jesús dijo: Yo soy el buen Pastor. El buen Pastor da su vida por las ovejas. El asalariado, en cambio, que no es el pastor y al que no pertenecen las ovejas, cuando ve venir al lobo las abandona y huye, y el lobo las arrebata y la dispersa. Como es asalariado, no se preocupa por las ovejas. Yo soy el buen Pastor: conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí - como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre - y doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este corral y a las que debo también conducir: ellas oirán mi voz, y así habrá un solo Rebaño y un solo Pastor.
Palabra del Señor.
Escrito por oscarsarlinga el 31/10/2009 16:51 | Comentarios (0)
(…) para que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura»
El sacramento de la confirmación, que se brinda profusamente en la diócesis, requiere de nosotros, como tantas veces lo hemos dicho y reflexionado, de una renovada catequesis sobre el sacramento, a ser visto como ocasión privilegiada para renovar la memoria y la alegría en el Espíritu de los ya confirmados. En el Plan Pastoral, el anuncio de Cristo encabeza las orientaciones programáticas: “Por consiguiente, este Plan Pastoral de la diócesis ha procurado brindar indicaciones programáticas concretas, como nos enseña el Documento de APARECIDA: "El proyecto pastoral de la Diócesis, camino de pastoral orgánica, debe ser una respuesta consciente y eficaz para atender las exigencias del mundo de hoy, con ‘indicaciones programáticas concretas, objetivos y métodos de trabajo, de formación y valorización de los agentes y la búsqueda de los medios necesarios, que permiten que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura’ (Plan Pastoral diocesano, «Introducción»)”
Pedimos para todos los confirmados que se haga una realidad plena la expresión: “Señor que tu promesa se cumpla en nosotros”, y para ello necesitamos la profundización del mensaje cristiano en nuestras parroquias y comunidades, porque este desafío pastoral está dirigido a todos los fieles de la diócesis; para ello hemos recomendado que el Plan pastoral se trabaje en las parroquias, centros educativos, en todos los equipos pastorales, asociaciones laicales y, en las pequeñas comunidades.
En lo que respecta a la confirmación pueden constituir algunos item: “La Confirmación es la plenitud del Bautismo”, “El sacramento de la Confirmación en el Pentecostés del cristiano”, “La Confirmación confiere el don del Espíritu Santo”. “La Confirmación nos une más firmemente a Cristo”, “La Confirmación hace más perfecto nuestro vínculo con la Iglesia”, “La Confirmación es el sacramento de la Fortaleza”, “La celebración litúrgica de la Confirmación”. La Confirmación une a los bautizados más íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo, y que de esta forma se comprometen mucho más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras”, el prelado explica que éste, junto con el Bautismo y la Eucaristía, constituyen los sacramentos de iniciación cristiana, al final de la cual nos encontramos con «un cristiano adulto y perfecto», en razón de lo cual todo bautizado y confirmado es misionero, enviado por Dios para anunciar la salvación hasta los confines de la tierra. Por ello, la Confirmación es un punto de partida para la evangelización y para el testimonio.
CONFIRMACIONES EN LA SEGUNDA QUINCENA DE OCTUBRE HASTA FIN DE MES
- Viernes 16 de octubre. Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, ZÁRATE. Los confirmados fueron en su mayoría alumnos del Colegio «San Pablo» de la misma ciudad. Confirmó el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga.
- Sábado 17 de octubre Parroquia de la Inmaculada Concepción, de MAQUINISTA SAVIO. Confirmaciones a las 10. Asistió como Delegado Mons. Santiago Herrera. Parroquia de la Natividad del Señor (Iglesia co-catedral). Confirmaciones a las 16. Asistió como Delegado Mons. Marcelo Monteagudo.
Ciudad de Pilar. Gran AUDITORIO de la UNIVERSIDAD del SALVADOR. Confirmaciones a las 18, de alumnos del Colegio «Los Robles». Confirmó el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga.
- Domingo 18 de octubre Capilla de la Villa Marista (Pilar), a las 10. Confirmó Mons. Edgardo Galuppo.
- Viernes 23 de octubre. Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, de Zárate. Fueron confirmados alumnos del colegio (laico, de orientación católica) «José Manuel Estrada». Confirmó el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga.
- Sábado 24 de octubre Parroquia de la Inmaculada Concepción, de Maquinista Savio, a las 10. Confirmó Mons. Edgardo Galuppo. Parroquia de la Natividad del Señor (Iglesia co-catedral), a las 16. Confirmó el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga. Colegio «Madre del Divino Pastor» (Pilar), a las 18. Confirmó Mons. Santiago Herrera.
Próximas confirmaciones del mes de octubre:
- Viernes 30 de octubre Parroquia de Santa Rosa de Lima, Villa Rosa (Pilar), a las 19. Es Delegado Mons. Edgardo Galuppo. Iglesia catedral de Santa Florentina, a las 20. Confirmación de jóvenes de distintos centros pastorales de la ciudad de Campana. Confirma el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga.
- Sábado 31 Octubre.
17.30. Confirmaciones en San Antonio de Padua, de Ing. Maschwitz. Es Delegado Mons. Edgardo Galuppo. 19.00. Confirmaciones en San Antonio de Padua, de Ing. Maschwitz. Es Delegado Mons. Santiago Herrera.
Escrito por oscarsarlinga el 30/10/2009 16:06 | Comentarios (0)
PEREGRINACIÓN DEL PUEBLO DE DIOS A LA BASÍLICA DE LUJÁN SÁBADO 7 de NOVIEMBRE-DOMINGO 8 DE NOVIEMBRE
CON EL LEMA: "Madre, ayúdanos a vivir la Caridad en la Verdad"
Informamos a la feligresía que la peregrinación del Pueblo de Dios que espontáneamente viene realizándose desde hace 33 años a la Basílica de Luján tendrá lugar este año el sábado 7 de noviembre (salida de las columnas de peregrinantes) con llegada a la Basílica de Luján el domingo 8 de madrugada.
La Basílica estará abierta desde las 02.00 de la madrugada del día domingo 8. El Sr. Obispo y un grupo de sacerdotes estarán confesando en el Templo desde las 03.00 de la madrugada. La Santa Misa (única, este año, no como en los años pasados en que se celebraba una a las 05. y otra a las 06) tendrá lugar el mismo domingo, a las 06 de la mañana.
Recordamos también que la seguridad de la peregrinación, como desde hace 3 años, estará coordinada por la Dirección de Culto de la Provincia de Buenos Aires, con la participación de las Jefaturas departamentales y las Jefaturas distritales de las zonas concernidas en la peregrinación. La participación de los municipios, cuerpos de bomberos voluntarios, Cruz Roja y otras instituciones ayudarán a nuestros hermanos en la peregrinación.
Se mantendrá el carácter interinstitucional de la colaboración en la peregrinación, por lo cual se brindará asistencia espiritual, sanitaria y de acompañamiento y protección, como en los años anteriores, y también, como es lógico, y pedimos prestar atención: sólo en el trayecto trazado de la peregrinación y no en otros recorridos que no estén previstos y garantizados. Esta es una exigencia de seguridad de las autoridades provinciales. Ayudemos a cuidar a los feligreses y ciudadanos. Ayudemos a cuidar a nuestros hermanos.
En lo que concierne a más datos respecto de la Iglesia, el responsable operativo es el Sr. Sergio Pandiani, acompañado por el Pbro. Mauricio Aracena (coordinador, Campana), Mons. Ariel Pérez (Zárate), el Pbro. Fernando Crevatín (Pilar) y con la supervisión de Mons. Justo Rodríguez Gallego (Escobar), vicario de pastoral, y el grupo de laicos que conforman la comisión de promoción y aliento.
Escrito por oscarsarlinga el 23/10/2009 22:02 | Comentarios (0)
Fue el lema de la Semana Social de la Iglesia, en Mar del Plata. El obispo de Zárate-Campana, Oscar Sarlinga, coordinó la charla con los diputados De Narváez, Camaño y Aguad.
Como desde hace 25 años, la ciudad de Mar del Plata fue sede de la Semana Social de la Iglesia. Allí, los obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, que preside Monseñor Jorge Casaretto, convocaron a la ciudadanía y a los dirigentes políticos, sociales, sindicales, productivos, educativos y profesionales a participar de las Jornadas de Formación "Semana Social de Mar de Plata", la cual se realizó los días 9, 10 y 11 de octubre. El obispo de Zárate-Campana, Oscar Sarlinga señaló en sus reflexiones que en dichas jornadas se profundizó el análisis de las prioridades nacionales que propone el documento de la Conferencia Episcopal Argentina ‘Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad 2010-2016’. Sarlinga expuso ante toda la concurrencia durante la tarde del día sábado. De la diócesis de Zárate-Campana participaron 15 dirigentes, entre estudiantes, sindicalistas, empresarios y voluntarios de la caridad institucionalizada. Dos de los participantes pertenecen al Partido de Pilar. "El fenómeno de la pobreza lo hemos visto también como cuestión integral y no sólo económica, y por eso apuntamos a soluciones que abarquen todas las dimensiones de la vida humana, y que requieren del diálogo de la sociedad civil, y respuestas integrales del Estado, la propia sociedad civil y el mercado, no menos que de las llamadas ‘sociedades intermedias’ que tienen un rol muy importante en la construcción de una sociedad más justa, de un humanismo cristiano integral y solidario", sostuvo Sarlinga. Así, señaló que de cara al bicentenario, "hemos llamado en nuestro texto final a definir como ‘Prioridad Nacional del Bicentenario 2010-2016’, la erradicación de la pobreza y la promoción del desarrollo integral".
"Hoy vivimos una crisis del sentido de la vida", continuó Sarlinga, "la deuda social es una deuda existencial, que se refleja en una desmotivación y en la falta de vocación emprendedora de las personas y las comunidades". Por ello, los participantes se comprometieron a profundizar "la acción conjunta con las Comisiones Regionales y Diocesanas de Pastoral Social" y "a promover el trabajo en red para contribuir a erradicar la pobreza y generar el desarrollo". Sarlinga recordó que "la Pastoral Social es la expresión viva y concreta de una Iglesia plenamente conciente de su misión de evangelizar las realidades sociales, económicas, culturales y políticas" y destacó que "las Semanas Sociales han llegado a ser un foro de encuentro, reflexión y sano debate, un verdadero taller cultural en el que se comunican y se comparten reflexiones, experiencias y proyectos, se estudian los problemas emergentes y se individuan nuevas orientaciones operativas, en vistas al bien común y al desarrollo integral de nuestro pueblo". - ¿Cómo concibe Vd. la opción por los pobres? - "Desde una visión íntegra del ser humano, con la creencia firme en que la opción preferencial por los pobres posee raíz evangélica, más aún, raíz cristológica -como lo dijo el Papa Benedicto XVI en el Discurso Inaugural de la Conferencia de los Obispos en Aparecida- y exige de todos los católicos, de todos los cristianos (y diría de todas las personas de buena voluntad) una atención pastoral atenta, apuntando a que los "constructores de la sociedad" puedan impregnarse de una verdadera "mística" del servicio al prójimo y al bien común, y recuperar de tal modo el valor de toda sana militancia, palabra que a veces ha sido usada inadecuadamente, o bien con un sentido de lucha de clases. Hay que acercar las clases sociales, apuntalar amistad civil y amistad social, sin amiguismos o favoritismos, sino con la concordia, con un nuevo espíritu que nos impulse a ponernos a trabajar, a poner mente, corazón, hombro y manos a la obra para la construcción de una sociedad renovada. Con este espíritu, en esta nueva Semana Social hemos tenido el objetivo de contribuir a la formación de ciudadanos y dirigentes con capacidades para promover la erradicación de la pobreza y generar el desarrollo integral de todos. De una vez por todas hay que reconciliarse, en el respeto de la justicia y en la paz, y ponerse a caminar", opinó. Personalidades invitadas Un invitado fue el ministro de Educación de la Nación, profesor Alberto Sileoni, el cual comenzó su discurso diciendo: "Más allá de las cifras, hay que destacar que el camino es el diálogo". Sileoni fue uno de los oradores inaugurales de las jornadas, con el tema: "El desafío de erradicar la pobreza y promover el desarrollo integral: la educación como clave de la cuestión social". Otro de los invitados a presidir el acto de apertura, era el gobernador Daniel Scioli, quien no pudo participar; en cuyo lugar se hizo presente el secretario general de la gobernación José Scioli. Luego de la sesión inaugural, el día sábado, la presentación del documento de la Conferencia Episcopal Argentina "Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad 2010-2016", estuvo a cargo de Monseñor Jorge Lozano. El mismo sábado el obispo Mons. Oscar Sarlinga, moderó el panel de propuestas para contribuir a erradicar la pobreza y promover el desarrollo integral, compuesto por los diputados nacionales Graciela Camaño (PJ), Oscar Aguad (UCR) y Francisco De Narváez (UNION-PRO), de los cuales presentó el Obispo una síntesis integradora desde la visión del desarrollo integral. ¿Qué obstáculos ve para la consecución de este objetivo?- Indudablemente que la falta de diálogo y la fragmentación son obstáculos no menores para erradicar la pobreza y la indigencia, por eso hemos venido propugnando un nuevo acuerdo sobre políticas públicas que puedan subsistir, más allá de los cambios de gobierno, como políticas de Estado constructivas y vitales, a los fines de evitar una Argentina donde se sigan profundizando las desigualdades.
Escrito por oscarsarlinga el 22/10/2009 04:35 | Comentarios (0)
En la festividad de Santa Teresa de Jesús Parroquia de Santa Teresa de Jesús Ciudad de Garín
Luego de saludar a los sacerdotes, P. Francisco, DJ, cura párroco, Padre Salatiel DJ, administrador parroquial de Jesús Misericordioso, P. Joaquín DJ, cura párroco de Nuestra Señora de Luján y Santos Apóstoles Pedro y Pablo (Campana) y canciller, diáconos, hermanos y hermanas de sendos institutos religiosos, y a las autoridades civiles presentes, a saber:
El Sr. Obispo tuvo una homilía de la que podemos extractar, sin que sea textual, algunos párrafos salientes:
APSECTOS INTERESANTES DE LA HISTORIA DE GARÍN
Luego de mencionar que «la historia es maestra de la vida» recordó Mons. Oscar Sarlinga algunos momentos fundacionales o importantes de la historia de la hoy pujante ciudad de Garín. En el año 1582 Don Juan de Garay, fundador de la Ciudad de Buenos Aires, hace merced de una fracción de tierra denominada "Isla de Escobar", sobre el camino a Santa Fe y con frente al Río Lujan a Don Alonso de Escobar, primer Regidor de la Ciudad de Buenos Aires, y de esta adjudicación resultaron favorecidos integrantes de la expedición con solares mas lejanos de los que hoy constituye la Ciudad de Belén de Escobar. Y así, al francés Cheni Bélier se le hace entrega de casi la totalidad de las tierras que hoy conforman la Ciudad de Garín. A Estanislao Garín, Núñez y otros les fueron adjudicadas fracciones de mucha menor extensión. Así pues, el origen del nombre de la Ciudad de Garín proviene de la propiedad de la familia homónima, la cual poseía su rancho lindero al arroyo y los que pescaban y se bañaban en él decían que lo hacían en el arroyo de Garín. Los organismos oficiales de la Provincia de Buenos Aires al realizar los trabajos de catastro por primera vez, lo denominaron con el mismo nombre que naturalmente había tomado. Y el hecho de que las tierras donde se construyó la estación del ferrocarril pertenecieran a la misma familia, hizo que se le pusiera el nombre de Garín.
De tal modo, la Ciudad lleva el apellido de uno de sus primeros pobladores; el nombre que se originó en el arroyo, eximió a esta Ciudad de los sorteos que realizaban las autoridades del ferrocarril para aquellos casos en que los solares en que construían la estación o la zona que iba a atender el servicio carecía de antecedentes para fijar el correspondiente nombre.
LA ACTUAL PARROQUIA DE SANTA TERESA DE JESÚS
Ya en el año 1911, el Doctor Luis Manzone y su esposa Doña Teresa Fierro de Manzone donan el solar y el edificio de la Capilla Santa Teresa. Su constructor un vecino de San Isidro Don Adolfo Travaglini. Los esposos Manzone también eran de esa Ciudad.
La inauguración de la Capilla Santa Teresa, Patrona de Garín, se realiza el 15 de octubre de 1911 y fueron padrinos de la ceremonia Don Luis Cafferata y la Señora Teresa Pierro de Manzone. El Señor Cafferata presidía en ese entonces la Comisión Pro-Templo. Se destacó especialmente ese día los trabajos realizados por Doña Cristina Blasco en la preparación e instalación del correspondiente altar.
Se registra la llegada de Monseñor Don Francisco Alberti, como así también la concurrencia de invitados especiales. Estuvieron presentes también el Señor Senador Don Tomás Márquez y el Intendente del Pilar Don Aquilino Márquez.
En esos tiempos la Capilla Santa Teresa de Garín era atendida por la Parroquia de Escobar, recordándose al Párroco Paulino; en un lapso muy breve estuvo directamente en Garin el Padre Di Yorio y al ausentarse este, .lo hacia el Reverendo Padre Bertolotti de Escobar; también prestaban su colaboración los Sacerdotes del Colegio San Vicente de Paul de la misma Ciudad. En 1939, en el mes de agosto por iniciativa de Doña Pilar Muñoz de Pérez, durante la responsabilidad en la Comisión de Doña Ángela Castellano de Bourdet se construyó en mampostería el frente de la entrada reemplazándose así el antiguo alambrado. Después estuvo al frente de la Capilla el Reverendo Padre Salles y también fue atendida por Sacerdotes de la Fundación Lo reto de Benavides.
El O de mayo de 1959 llega a Garín como Capellán de la Capilla Santa Teresa el Presbítero Pedro Alberto Perna, recordado aún hoy en estas regiones. De inmediato se proyectan modificaciones en el edificio y se da comiendo a las obras del Salón Parroquial. Se amplia la Iglesia construyéndose las naves laterales y se planifica para construir la casa habitación del Párroco en el lote lindero.
El 1 de octubre de 1.961 por Decreto del Señor Obispo de San Isidro Mons. Antonio Aguirre, la Capilla es elevada al rango de Parroquia y el 22 de octubre del mismo año Monseñor Aguirre pone en funciones en la misma como primer Párroco al Reverendo Padre Pedro Alberto Perna. La Jurisdicción Parroquial comprendía a Garín, Ingeniero Maschwitz y Benavídez (hoy en la diócesis de San Isidro)
El 4 de julio de 1976 Su Santidad Pablo VI crea la nueva Diócesis, la nuestra, con el nombre de Zárate-Campana, haciéndose cargo el Sr. Obispo Mons. Alfredo Expósito, y esta parroquia, con excepción de la mencionada Benavídez pasa a formar parte de ella. El curato del padre Agustín Arévalo fue un servicio pastoral de numerosos años, con crecimiento de la feligresía, y luego de su dimisión por razones de edad, un año después de la llegada como Obispo diocesano de quien habla (el 18 de febrero de 2006 fue mi toma de posesión), encomendé la parroquia a religiosos, en persona del Instituto de los Discípulos de Jesús y de San Juan Bautista, cuyos sacerdotes tienen la carga pastoral de Santa Teresa de Jesús y de Jesús Misericordioso, la segunda parroquia de Garín, cuyo templo fue inaugurado y consagrado por el Sr. Nuncio Apostólico, a invitación de este Obispo, en el año de 2007.
Santa Teresa de Jesús, Nuestra Patrona, Virgen y Doctora de la Iglesia (1515-1582)
"En la cruz está la gloria, Y el honor, Y en el padecer dolor, Vida y consuelo, Y el camino más seguro para el cielo", nos dejó como enseñanza esta Santa, junto con la devoción fervorosa por la Persona Divina-Amor, el Espíritu Santo.
Santa Teresa, Reformadora del Carmelo, Madre de las Carmelitas Descalzas y de los Carmelitas Descalzos; "mater spiritualium" (título debajo de su estatua en la basílica vaticana); patrona de los escritores católicos y Doctora de la Iglesia (1970): fue la primera mujer, que junto a Santa Catalina de Sena recibe este título, conferido por el Papa Pablo VI.
Teresa nació en Ávila, España, el 28 de marzo de 1515. Su nombre, Teresa de Cepeda y Ahumada, hija de Alonso Sánchez de Cepeda y Beatriz Dávila Ahumada. En su casa eran 12 hijos. Tres del primer matrimonio de Don Alonso y nueve del segundo, entre estos últimos, Teresa. Escribe en su autobiografía: "Por la gracia de Dios, todos mis hermanos y medios hermanos se asemejaban en la virtud a mis buenos padres, menos yo"[1]. La mamá de Teresa murió cuando la joven tenía apenas 14 años. Ella misma cuenta en su autobiografía: "Cuando empecé a caer en la cuenta de la pérdida tan grande que había tenido, comencé a entristecerme sobremanera. Entonces me arrodillé delante de una imagen de la Santísima Virgen y le rogué con muchas lágrimas que me aceptara como hija suya y que quisiera ser Ella mi madre en adelante. Y lo ha hecho maravillosamente bien".
Con el correr del tiempo y de su itinerario de vida, Teresa tuvo el buen consejo de un director espiritual: un padre jesuita le recomendó que para orar con más amor y fervor eligiera como "maestro de oración" al Espíritu Santo y que rezara cada día el Himno "Ven Creador Espíritu"[2].
San Pedro Alcántara, uno de los santos más famosos de ese tiempo, después de conversar con la famosa carmelita, declaró que el Espíritu de Dios guiaba a Teresa. Según la tradición piadosa, esta Santa tuvo la transverberación, palabra que significa que su corazón fue atravesado y sufrió una gran herida. Dice ella: "Vi un ángel que venía del tronco de Dios, con una espada de oro que ardía al rojo vivo como una brasa encendida, y clavó esa espada en mi corazón. Desde ese momento sentí en mi alma el más grande amor a Dios".
Desde entonces para Teresa ya no hay sino un solo motivo para vivir: demostrar a Dios con obras, palabras, sufrimientos y pensamientos que lo ama con todo su corazón. Y obtener que otros lo amen también[3].
Por orden expresa de sus superiores Santa Teresa escribió unas obras que se han hecho famosas. Su autobiografía titulada "El libro de la vida"; "El libro de las Moradas" o Castillo interior; texto importantísimo para poder llegar a la vida mística. Y "Las fundaciones: o historia de cómo fue creciendo su comunidad.
Santa Teresa murió el 4 de octubre de 1582 y la enterraron al día siguiente, el 15 de octubre. ¿Por qué esto? Porque en ese día empezó a regir el cambio del calendario, cuando el Papa añadió 10 días al almanaque para corregir un error de cálculo en el mismo que llevaba arrastrándose ya por años.
El Santo Padre Benedicto XVI ha hecho una referencia a Santa Teresa de Jesús en la Audiencia General del miércoles 14 del corriente:
«El amor auténtico no se puede escindir de la verdad»: es el testimonio de santa Teresa de Jesús que, en la víspera de su fiesta, Benedicto XVI ha recordado, especialmente a los jóvenes, ante miles de fieles y peregrinos presentes en la plaza de San Pedro en la audiencia general de este miércoles, víspera de la festividad de Santa Teresa de Ávila.
Y además: «Doctora de la Iglesia» y «grande santa»: así describió el Papa –en sus saludos al término de la audiencia- a la carmelita española, proponiendo a los jóvenes su testimonio de que «el amor auténtico no puede escindirse de la verdad».
Rogando luego que la interecesión de Santa Teresa ayude a los enferemos, y que sea modelo de fidelidad para los esposos:
“Que santa Teresa de Jesús «os ayude a vosotros, queridos enfermos -prosiguió-, a comprender que la Cruz de Cristo es misterio de amor que redime el sufrimiento humano. Para vosotros, queridos nuevos esposos, que sea modelo de fidelidad a Dios, que confía a cada uno una misión especial”[4].
A continuación Mons. Oscar Sarlinga hizo alusión al «TRÍPTICO DE APARECIDA» que había llevado desde el oratorio de la Curia para tan especial ocasión de las fiestas patronales, explicó a los fieles lo que ha significado Aparecida para el relanzamiento de la Misión en nuestros países latinoamericanos, y también en nuestra diócesis con los distintos gestos de misión (ya van tres las misiones diocesanas que efectúa el grupo estable de jóvenes misioneros, que superan, en total, los 400) y asimismo la importancia de la dimensión misionera de toda la pastoral, también la sacramental, la catequética y la de la promoción humana integral, incluida en ella la Caritas y toda obra de promoción que sea verdadera y apunte al bien integral de la persona y de las comunidades. Recordó la frase de Juan Pablo II en México: ¡Los pobres no pueden esperar! Y exhortó a vivir en paz, sin ceder a las fatigas, al deseo de «bajar los brazos», recordando que «el mayor enemigo» es «el desánimo de los que quieren hacer el bien». Felicitó luego a la comunidad por la Liturgia, las obras parroquiales, los distintos grupos, asociaciones de fieles y movimientos que la hacen viviente y dinámica, y pidió que no se cansen nunca de evangelizar, con esa vocación profunda, esencial, de la Iglesia: anunciar el EVANGELIO, que es Cristo mismo. Suplicó para todos los presentes la intercesión de la Santísima Virgen en su advocación de Madre de la Iglesia.
Notas:
[1]De niños, ella y Rodrigo, su hermano, eran muy aficionados a leer vidas de santos, y se emocionaron al saber que los que ofrecen su vida por amor a Cristo reciben un gran premio en el cielo. Así que se dispusieron a partir tierras de mahometanos a declararse amigos de Jesús y así ser martirizados para conseguir un buen puesto en el cielo. Afortunadamente, por el camino se encontraron con un tío suyo que los regresó a su hogar. [2]Ella dirá después: "El Espíritu Santo como fuerte huracán hace adelantar más en una hora la navecilla de nuestra alma hacia la santidad, que lo que nosotros habíamos conseguido en meses y años remando con nuestras solas fuerzas". Y el Divino Espíritu empezó a concederle Visiones Celestiales. [3]Al hacer la autopsia del cadáver de la santa encontraron en su corazón una cicatriz larga y profunda. [4]BENEDICTO XVI, Audiencia general del miércoles, Ciudad del Vaticano, 14 de octubre de 2009.
Escrito por oscarsarlinga el 17/10/2009 23:55 | Comentarios (0)
A LA SANTA MISA DE LAS 19 HS. ASISTIRÁ NUESTRO OBISPO MONS. OSCAR SARLINGA
A la espera de la cobertura mediática de la Santa Misa (que será transmitida por el Canal de Televisión de Escobar), adelantamos en esta página la interesante historia de la ciudad de Garín y de la parroquia de Santa Teresa de Jesús.
EL ORIGEN DEL NOMBRE DE LA CIUDAD
El origen del nombre de la Ciudad de Garín es anecdótico, ya que la familia Garín tenía su rancho lindero al arroyo y los que pescaban y se bañaban en él decían que lo hacían en el arroyo de Garín. Los organismos oficiales de la Provincia de Buenos Aires al realizar los trabajos de catastro por primera vez, lo denominaron con el mismo nombre que naturalmente había tomado. Y el hecho de que las tierras donde se construyó la estación del ferrocarril pertenecieran a la misma familia, hizo que se le pusiera el nombre de Garín.
La Ciudad lleva el apellido de uno de sus primeros pobladores; el nombre que se originó en el arroyo, eximió a esta Ciudad de los sorteos que realizaban las autoridades del ferrocarril para aquellos casos en que los solares en que construían la estación o la zona que iba a atender el servicio carecía de antecedentes para fijar el correspondiente nombre.
Se debe señalar que el rancho de Garín estaba junto al arroyo en los campos que después fueron de Don Benito Sanz.
SIMBOLOGÍA DEL ESCUDO DE LA CIUDAD
Informa del Escudo de la Ciudad de Garín, responde heráldicamente al formato denominado español- francos.
La elección del modelo se ajusta a los antecedentes históricos de la Ciudad de Garín; Cheni Belier integró la expedición de Don Juan de Garay, fundador de la Ciudad de Buenos Aires; Belier, cuyo apellido se transformó después en Beliera era de nacionalidad francesa y le fueron adjudicadas las mayores extensiones de tierra de esta zona.
En el Escudo se destacan en su parte superior de su interior, los colores de la Patria, que lejos de confundirse con el cielo, están enarbolados en lo alto en señal de Soberanía, no solo del territorio de nuestra Nación, sino como punto de referencia del límite territorial y la Soberanía Espacial.
La tarea de confeccionarlo la asumió la Asociación Fomento Unión Garín al principio del año 1971 y se calcula que demandó alrededor de tres años para finalizar el trabajo. Se buscaron antecedentes en el resto del país en los Escudos Provinciales y también de muchísimas ciudades. Y, cuando se creía que el proyecto avanzaba exitosamente, el Teniente Coronel Don Ismael Cigliutti, formuló serias observaciones y prometió realizar una consulta al Señor General Sánchez de Bustamante, reconocida autoridad en temas de heráldicos. Por ese medio se obtuvo material de consulta con respecto a los formatos y significados de colores contenidos en el texto "HERÁLDICA GENERAL DE IGNACIO VICENTE CASCANTE". Se reanudó la tarea que venía realizando el dibujante Don José R. Martínez, que fuera contratado en una de las empresas que se incorporan en la zona y de esta manera ya se actuó con firmeza y se prepararon dos modelos, con los mismos motivos interiores pero de distinto formato que se los denominaron A y B. De inmediato se realizó una encuesta en la que participaron numerosos vecinos de Garín. Se utilizó para ello una caja herméticamente cerrada, con una pequeña apertura para introducir las tarjetas con la decisión de cada uno de ellos.
El 15 de octubre de 1971 en un concurridísimo almuerzo con el que la Asociación Fomento, celebraba su cincuentenario, el Señor Cura Párroco Don Pedro Alberto Terna, procedió a abrir la caja y efectuó el correspondiente recuento obteniendo absoluta mayoría el actual Escudo de la Ciudad de Garín.
El dibujante Don José R. Martínez, viaja y se radica en Venezuela, por lo que se hace necesario, lograr otro profesional para la realización definitiva del Escudo y es así que se entrevista a la Arquitecto M. Gigena, de la Ciudad de Belén de Escobar, quien efectúa el trabajo observándose que se ha deslizado el error de tener cambiadas las ubicaciones de la línea férrea y el Acceso Norte. De inmediato se hace necesario buscar otro profesional y se contacta al dibujante Don Leonardo Urien, quien había reemplazado al Señor Martínez de la empresa instalada en esta zona. Este realiza la tarea y entrega el Escudo terminado a mediados del año 1974.
Al cumplir la Asociación Fomento Unión Garín, su 53" aniversario, en la cena tradicional del aniversario que resulto concurridísima con invitados especia les por ser estos descendientes de los expedicionarios de Don Juan de Garay, entre ellos Don Pablo Beliera de 94 años de edad y Don Alejo Díaz, nativos de Garín, fueron invitados a descubrir el cuadro con el Escudo de la Ciudad de Garín; realizada esta ceremonia de inmediato el Cura Párroco de Garín procedió a su bendición. Resta señalar que la explicación del Escudo tuvo amplia difusión a través de cuadernillos expresamente preparados y que con respecto a otros detalles significativos todos quedaron registrados en la prensa local a través de "El Garínense".
La Estación del ferrocarril
En el año 1892 fue construido el tramo del ferrocarril comprendido entre Victoria y Vagues, y con él la Estación Garín; la línea fue inaugurada personalmente por el General Bartolomé Mitre, siendo la primer avanzada del progreso de la época.
Como esta relacionado, hacemos un comentario del antiguo almacén de Palacín; en este negocio se instaló como pensionado, casa y comida el Ingeniero Inglés venido expresamente de su país, para la construcción de la estación; trazó los planos y determinó levantarla frente a lo de Palacín, hoy panadería San José. Después no se sabe porqué razón cambió de pensión alojándose en el almacén de Peirano, hoy esta en su lugar la tienda de Mansur; de inmediato cambió los planos y dio comienzo a la obra frente a lo de Peirano.
El hecho de que el arroyo se llamara Garín y que las tierras que ocuparon la estación fueran de la familia Garín, motivó que se la denominara Garín.
La localidad de Garín era en ese entonces el Cuartel IX del Partido del Pilar. Muchos años Después al crearse el Partido de Belén de Escobar-queda integrada a este nuevo Distrito.
El 12 de octubre de 1961 se entronizó en la estación, la Virgen de Lujan. Fueron padrinos de la ceremonia la señora Celia Tíralo y el señor Jesús Pascual, este era el Jefe de la estación. La ceremonia estuvo a cargo del Cura Párroco Pon Pedro Perna y la concurrencia fue numerosísima. Finalmente, el 18 de junio de 1975, el Senado de la Provincia de Buenos Aires trata un Proyecto de Ley iniciado en la Cámara de Diputados y se declara a la localidad de Garín: CIUDAD.
En el año 1892 fue construido el tramo del ferrocarril comprendido entre Victoria y Vagues, y con él la Estación Garín; la línea fue inaugurada personalmente por el General Bartolomé Mitre, siendo la primer avanzada del progreso de la época.
Como esta relacionado, hacemos un comentario del antiguo almacén de Palacín; en este negocio se instaló como pensionado, casa y comida el Ingeniero Inglés venido expresamente de su país, para la construcción de la estación; trazó los planos y determinó levantarla frente a lo de Palacín, hoy panadería San José. Después no se sabe porqué razón cambió de pensión alojándose en el almacén de Peirano, hoy esta en su lugar la tienda de Mansur; de inmediato cambió los planos y dio comienzo a la obra frente a lo de Peirano.
El hecho de que el arroyo se llamara Garín y que las tierras que ocuparon la estación fueran de la familia Garín, motivó que se la denominara Garín.
La localidad de Garín era en ese entonces el Cuartel IX del Partido del Pilar. Muchos años Después al crearse el Partido de Belén de Escobar-queda integrada a este nuevo Distrito.
El 12 de octubre de 1961 se entronizó en la estación, la Virgen de Lujan. Fueron padrinos de la ceremonia la señora Celia Tíralo y el señor Jesús Pascual, este era el Jefe de la estación. La ceremonia estuvo a cargo del Cura Párroco Pon Pedro Perna y la concurrencia fue numerosísima. Finalmente, el 18 de junio de 1975, el Senado de la Provincia de Buenos Aires trata un Proyecto de Ley iniciado en la Cámara de Diputados y se declara a la localidad de Garín: CIUDAD.
Informa del Escudo de la Ciudad de Garín, responde heráldicamente al formato denominado español- francos.
La elección del modelo se ajusta a los antecedentes históricos de la Ciudad de Garín; Cheni Belier integró la expedición de Don Juan de Garay, fundador de la Ciudad de Buenos Aires; Belier, cuyo apellido se transformó después en Beliera era de nacionalidad francesa y le fueron adjudicadas las mayores extensiones de tierra de esta zona.
En el Escudo se destacan en su parte superior de su interior, los colores de la Patria, que lejos de confundirse con el cielo, están enarbolados en lo alto en señal de Soberanía, no solo del territorio de nuestra Nación, sino como punto de referencia del límite territorial y la Soberanía Espacial. La tarea de confeccionarlo la asumió la Asociación Fomento Unión Garín al principio del año 1971 y se calcula que demandó alrededor de tres años para finalizar el trabajo. Se buscaron antecedentes en el resto del país en los
LA PARROQUIA DE SANTA TERESA DE JESÚS
Los antecedentes de la atención espiritual del vecindario datan de antes del año 1911 y estuvieron a cargo de Doña Petra Bula, que vivía en la casa que ocupo mucho tiempo la familia Molínari y después la de Giacornéttí. En su domicilio se preparó por primera vez el Árbol de Navidad y se Invitó a toda la purretada; cada uno recibió su regalo. Doña Petra daba clases de Catecismo.
Ya en el año 1911, el Doctor Luis Manzone y su esposa Doña Teresa Fierro de Manzone donan el solar y el edificio de la Capilla Santa Teresa. Su constructor un vecino de San Isidro Don Adolfo Travaglini. Los esposos Manzone también eran de esa Ciudad.
La inauguración de la Capilla Santa Teresa, Patrona de Garín, se realiza el 15 de octubre de 1911 y fueron padrinos de la ceremonia Don Luis Cafferata y la Señora Teresa Pierro de Manzone. El Señor Cafferata presidía en ese entonces la Comisión Pro Templo. Se destacó especialmente ese día los trabajos realizados por Doña Cristina Blasco en la preparación e instalación del correspondiente altar.
Se registra la llegada de Monseñor Don Francisco Alberti, como así también la concurrencia de invitados especiales. Estuvieron presentes también el Señor Senador Don Tomás Márquez y el Intendente del Pilar Don Aquilino Márquez.
El almuerzo fue servido en la casa de Don Emilio Cafferata con una concurrencia numerosísima. Entre los invitados se encontraban: La Señorita Emma Manzone; la Señora Teresa Fierro de Manzone: nona Haría ferrar! de Cafferata; Doña Luisa y Doña Valentina Manzone; Don Carlos Resio; Senador Don Tomás Márquez; Intendente del Pilar Don Aquilino Márquez; Don José Cafferata; Doctor Don Luis Manzone; Don José Eduardo Cafferata; Don Luis Cafferata; .Don Emillo Cafferata y Don Enrique Cafferata.
Para los detalles de toda la realización de la ceremonia, agasajos y el programa de festejos, prestaron Lina amplia colaboración las Señoras Doña Benedicta Genta de Kesio; Doña Ana Gari de Laniberti; Doña Teresa Fierro de Manzone; Doña María Devoto; Doña Sara Senillosa de Carranza; Doña Petra Dula; Doña María Beolchi de Culacciatti; Doña Angela Lanfranchi; Doña Clara Castellano; Doña Felisa Vellera de Palacín y Doña Cristina Blasco, y que las entonces niñas Herminia Devoto y Morocha Resio, fueron las primeras Catequistas que tuvo la Capilla.
La Señorita Lelia Locatelli fue la que realizó las compras necesarias en Buenos Aires y que para ello utilizó el coche particular que Don Agustín Resio facilitara para ese fin. Don Agustín Resio despachó ese día desde Retiro un tren especial y afrontó todos los gastos que demandó el viaje de ida y vuelta.
A la celebración oficial y al entusiasmo popular de los acontecimientos cristianos que a cada uno le tocó vivir, se destacó el Bautismo de la niña Celia Díaz (hoy Señora de Farías), cuyos padrinos fueron Don Blas Sanza y la Señorita Alzague; el Bautismo de Julio Benedini, cuyos padrinos fueron Don Juan Benedini y Doña María M. de Benedini; el Bautismo de Ramona Victoria Bertero, cuyos padrinos fueron Don Emilio Núñez y Doña Sixta Díaz de Díaz y el Bautismo de José Lino Díaz cuyos padrinos fueron Doña Paula Zabala y su esposo Don José Zabala. Las únicas confirmaciones realizadas ese día, según versiones fidedignas, fueron la de la niña Gerónima Núñez, que fue madrina Doña Sixta Díaz de Díaz y la de una de las chicas de Bussio que fue madrina Doña Antonia Velázquez de Beliera.
Ahora vale una especial atención: Doña Sixta Díaz de Díaz es una de las fundadoras de Garín y quien expresa "Buen proceder hace unión para vivir.
EL primer casamiento en la Capilla Santa Teresa se realizó un tiempo después correspondiendo ese honor a Don Marcelo Castro y a Doña María Castellano.
Desde entonces distintas Comisiones de Damas tuvieron la responsabilidad del mantenimiento de la Capilla figurando sucesivamente: Doña Teresa Fierro de Manzone; Doña Cristina Blasco; Doña Petra Bula; Doña Sara Senillosa de Carranza; Doña Albina Savanco de Tabbia; Doña Ángela Rimoldi; Doña Angela Castellano de Bourdet; Doña Elena Balda de Mansur y Doña María Delgado de Finamore, debiendo demeritarse la colaboración desinteresada de Doña Angela Marre de Rosetti.
En esos tiempos la Capilla Santa Teresa de Garín era atendida por la Parroquia de Escobar, recordándose al Párroco Paulino; en un lapso muy breve estuvo directamente en Garin el Padre Di Yorio y al ausentarse este, .lo hacia el Reverendo Padre Bertolotti de Escobar; también prestaban su colaboración los Sacerdotes del Colegio San Vicente de Paul de la misma Ciudad. En 1939, en el mes de agosto por iniciativa de Doña Pilar Muñoz de Pérez, durante la responsabilidad en la Comisión de Doña Ángela Castellano de Bourdet se construyó en mampostería el frente de la entrada reemplazándose así el antiguo alambrado. Después estuvo al frente de la Capilla el Reverendo Padre Salles y también fue atendida por Sacerdotes de la Fundación Loreto de Benavides.
El O de mayo de 1959 llega a Garín como Capellán de la Capilla Santa Teresa el Presbítero Pedro Alberto Perna. De inmediato se proyectan modificaciones en el edificio y se da comiendo a las obras del Salón Parroquial. Se amplia la Iglesia construyéndose las naves laterales y se planifica para construir la casa habitación del Párroco en el lote lindero. El 1 de octubre de 1.961 por Decreto del Señor Obispo de San Isidro Dr. Antonio Aguirre, la Capilla es elevada al rango de Parroquia y el 22 de octubre del mismo año Monseñor Aguirre pone en funciones en la misma como primer Párroco al Reverendo Padre Pedro Alberto Perna. La Jurisdicción Parroquial comprendía a Garín, Ingeniero Maschwitz y Benavides. El 4 de julio de 1976 el Papa Pablo VI crea la nueva Diócesis con el nombre de Zárate-Campana, haciéndose cargo el Señor Obispo Don Alfredo Expósito; nuestra Parroquia pasa a depender de esta nueva Diócesis.
Luego del curato del Padre Perna, le sucede en su cargo el Pbro. Agustín Arévalo, nombrado por el segundo Obispo, Mons. Rafael Rey. El Pbro. Arévalo desempeñó su ministerio por años en la parroquia y presentó su renuncia por razones de edad canónica en 2007, al año del ministerio del nuevo Obispo, Mons. Oscar D. Sarlinga (quien asumió la diócesis el 18 de febrero de 2006). La parroquia fue confiada a comunidad religiosa, en el Instituto de los Discípulos de Jesús y de San Juan Bautista, quienes hasta la actualidad se encuentran en el cargo pastoral.
Escrito por oscarsarlinga el 15/10/2009 18:42 | Comentarios (0)
Escobar vivió este jueves 8 de octubre un día de fiesta en la celebración del quincuagésimo aniversario de la creación del partido. Amaneció con la avenida Tapia de Cruz cortada desde las vías hasta la plaza, los cordones de las aceras recién pintados y las banderas ornamentales, suspendidas de las ventanas de la ciudad de Belén de Escobar, la cual festejaba también la Fiesta Nacional de la Flor. Acompañó la Banda Municipal de Música en la plaza de las Américas, y previamente una muchedumbre se congregó frente a la iglesia cocatedral de la Natividad del Señor, en una ceremonia cívica de la que participó nuestro Obispo Mons. Oscar Sarlinga, acompañado por el flamante cura párroco de la Natividad, el Pbro. Daniel Bevilacqua.
La recepción de autoridades tuvo lugar a partir de las 9 en el Palacio Municipal, donde se destacó la presencia del tres veces intendente Fernando Valle, El actual titular del poder Ejecutivo, Sandro Guzmán, estuvo permanente acompañado por Valle y también por el obispo de Zárate-Campana, Oscar Sarlinga, quien fue invitado de honor. Los tres realizaron el descubrimiento de una decena de placas recordatorias colocadas en el hall del edificio de gobierno de Asborno y Estrada.
El acto oficial se inició a las 10 en la explanada de la cocatedral de la Natividad del Señor. Mons. Oscar Sarlinga pronunció unas emotivas palabras, fundadas históricamente, y, cual bendición, adaptó el salmo 138 al acontecimiento que se festejaba. Tras los mensajes, fueron colocadas sendas ofrendas florales frente al lugar donde descansan los restos de Eugenia Tapia de Cruz, a quien se le rindió un especial homenaje por su carácter de "fundadora moral" (como la llamara el Obispo Mons. Oscar) de Belén de Escobar, verdadera artífice de la formación de la ciudad.
La tercera parte de la ceremonia se realizó a dos cuadras, en la esquina de Tapia de Cruz y Colón. Allí, la estudiante Paula Gómez Kerbs, del Instituto General Belgrano, recibió una distinción por haber ganado el concurso del logo del cincuentenario, con lo que se hizo acreedora de un premio de mil pesos y una computadora.
El momento más esperado quedó para el final: la apertura del Cofre Centenario, enterrado en 1989 con recuerdos y documentos de esa época que desde ahora permanecerán en exposición en el museo Campiglia. A su vez, la cápsula del tiempo volvió a llenarse de nuevos elementos: mensajes, cd’s, dvd’s, una bandera argentina, cartas de visitantes, láminas, tarjetas, un libro de actas firmado por los asistentes y una botella de champagne para el festejo de los 75 años del distrito. Esto último se debe a que por disposición del intendente el cofre será nuevamente abierto en 2034 y no en 2059, como establece la ordenanza 723/89 que instauró dicho cofre.
En el cierre del protocolo, el Intendente Guzmán pronunció un breve discurso en el que hizo un especial reconocimiento a los integrantes de la comisión popular formada en 1957 que logró la creación del nuevo distrito. “Tenemos que trabajar por la integración social y pensar en el mejor futuro para Escobar”, apuntó el jefe comunal en el párrafo final de su mensaje.
Antes de que cayera el telón, grupos de baile de todo el distrito interpretaron la “Zamba de Escobar” sobre la avenida principal de la ciudad, mientras que la Dirección de Deportes realizó una caminata participativa que le puso punto final a un día distinto, aunque sin clima de fiesta.
El partido de Escobar celebró así sus Bodas de Oro.
La caminata participativa por avenida Tapia de Cruz marcó el final del acto por el cincuentenario.
Escrito por oscarsarlinga el 12/10/2009 20:39 | Comentarios (0)
300 JÓVENES DE DIVERSOS LUGARES DE LA DIÓCESIS MISIONARON EN LA CIUDAD DE CAMPANA
Durante los días 2, 3 y 4 de octubre, bajo el lema “Maestro Bueno, que he de hacer para heredar la vida eterna” (Mc. 10,17), se realizó la III Misión Juvenil Diocesana en la ciudad de Campana. Con una participación de más de 300 jóvenes venidos de toda la diócesis la misión estuvo cargada gran alegría y espíritu evangelizador.
Esta misión joven es organizada todos los años por las delegaciones de Pastoral de Juventud y Vocacional y la delegación de Misiones que presiden el Pbro. Hugo Lobato y Mons. Marcelo Monteagudo respectivamente.
La Misión Joven comenzó con la acreditación y recepción de los jóvenes en el Colegio Sto. Tomás de Aquino de la Ciudad de Campana, luego de la misma se celebró la Santa Misa presidida por el Pbro. Hugo Lovatto, concelebrada con varios sacerdotes venidos para dicha ocasión; luego de la misa se realizó la cena y posteriormente Mons. Marcelo Monteagudo dio una plática «pre-misión» para aquellos jóvenes que participarían por primera vez de una misión. Muchos jóvenes, con experiencia misionera previa, se alojaron en casas de familias de la ciudad, para irradiar desde eso lugares la luz del evangelio. Al final la plática los jóvenes compartieron la adoración al Santísimo Sacramentos, mientras que algunos sacerdotes impartían el Sacramento de la Reconciliación. La adoración se prolongo hasta el otro día pues durante toda la noche los jóvenes se acercaron en grupos para adorar a Jesús presente en la Eucaristía.
Durante el día sábado, por la mañana y tarde, los jóvenes salieron a misionar por el centro de la ciudad de Campana (dado que la ciudad ha sido misionada en los distintos barrios más alejados) y esta vez se priorizó la misión urbana, habiendo concluido el día con la Misa presidida por Mons. Oscar en la Iglesia Catedral de Santa Florentina y concelebrada por más de una docena de sacerdotes venidos especialmente para dicho evento.
En la homilía, el Sr. Obispo se refirió al versículo del evangelio de San Marcos (Mc 10:17) elegido este año como lema: “Cuando salía para seguir su camino, vino uno corriendo, y arrodillándose delante de El, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?”, y dijo que esa pregunta denotaba ya en quien preguntaba un anhelo por un estilo de vida superior; y que dicho anhelo se correspondía con el interrogante más de fondo del corazón humano, a lo cual da respuesta en plenitud el cristianismo, pero que también otras religiones se cuestionan. Citó en apoyo de su afirmación el n. 2 de la Declaración «Nostra aetate» del Concilio Vaticano II:
“Los hombres esperan de las diversas religiones la respuesta a los enigmas recónditos de la condición humana, que hoy como ayer, conmueven íntimamente su corazón: ¿Qué es el hombre, cuál es el sentido y el fin de nuestra vida, el bien y el pecado, el origen y el fin del dolor, el camino para conseguir la verdadera felicidad, la muerte, el juicio, la sanción después de la muerte? ¿Cuál es, finalmente, aquel ûltimo e inefable misterio que envuelve nuestra existencia, del cual procedemos y hacia donde nos dirigimos?” (DECLARACIÓN NOSTRA AETATE SOBRE LAS RELACIONES DE LA IGLESIA CON LAS RELIGIONES NO CRISTIANAS, n. 2)
Dijo que en la Iglesia católica se da la plenitud de los medios de salvación, y que los gestos concretos de misión son muy importantes, pero sobre todo tenemos que revitalizar la dimensión misionera de toda la pastoral y, más aún, la dimensión misionera de toda la vida cristiana, en una Eucaristía que, desde la Liturgia, fuente y culmen, surja como una fuente de bendición para la vida misma, y la vida concreta en los ditintos ambientes, a comenzar por la familia. Exhortó también a los misioneros a ser jóvenes «de escucha» que aprendan a escuchar a nuestros semejantes, especialmente a aquellos que padecen sufrimiento o dolor, aunque éstos no se manifiesten de modo patente en una primera aproximación.
Por otro lado, el Obispo exhortó también aquellos que recibirán las Ordenes sagradas a vivir con coherencia y plenitud la gracia y los compromisos del bautismo, esto es, a ofrecerse a sí mismos y toda su vida en unión con la oblación de Cristo. La celebración cotidiana del Sacrificio del Altar y la oración diaria de la Liturgia de las Horas deben ir siempre acompañadas del testimonio de toda la existencia que se hace don a Dios y a los demás y que se convierte así en guía para los fieles. A lo largo de los meses que siguen, la Iglesia tiene ante los ojos el ejemplo del Santo Cura de Ars, que invitaba a los fieles a unir sus vidas al Sacrificio de Cristo y se ofrecía a sí mismo exclamando:
"¡Qué bien hace a un padre ofrecerse en sacrificio a Dios todas las mañanas!"(1) (“la presencia del sacerdote es insustituible”) (2),
En la Misa Mons. Oscar impartió la bendición a cinco seminaristas que recibieron la admisión a las Sagradas Ordenes y el Acolitado. Al finalizar la misa se llevó a cabo un show de música cristiana en el atrio de la Iglesia Catedral.
Por último, el día domingo, los jóvenes al finalizar la misión rezaron el Santo Rosario por las calles de Campana, terminando en la Catedral con la Santa Misa presidida por nuestro Obispo y acompañado por varios sacerdotes. En la Misa Mons. Oscar también confirió el sacramento de la Confirmación a un joven que se había estado preparando para recibir los sacramentos de la iniciación cristiana. Al final la misma el Obispo realizó el envío misionero de los jóvenes que durante este año e inicio del próximo misionaran en la diócesis o en otras diócesis.
La misión fue verdaderamente un “fiesta joven” donde se vio la misionariedad de la Iglesia y el testimonio de entrega y servicio de muchos jóvenes que irradiaron esto.
Notas:
(1) Benedicto XVI: Discurso al segundo grupo de obispos brasileños en visita “ad limina” Castelgandolfo, jueves 17 de septiembre de 2009.
(2) Benedicto XVI: Discurso al segundo grupo de obispos brasileños en visita “ad limina” Castelgandolfo, jueves 17 de septiembre de 2009. Dijo el Papa: “En realidad, cuanto más los fieles se vuelven conscientes de sus responsabilidades en la Iglesia, tanto más sobresalen la identidad específica y el papel insustituible del sacerdote como pastor del conjunto de la comunidad, como testigo de la autenticidad de la fe y dispensador, en nombre de Cristo-Cabeza, de los misterios de la salvación.Sabemos que la "misión de salvación", confiada por el Padre a su Hijo encarnado, "se confió a los Apóstoles y, por ellos, a sus sucesores; estos reciben el Espíritu de Je´sus para actuar en su nombre y en su persona. Así, el ministro ordenado es el lazo sacramental que une la acción litúrgica a aquello que dijeron e hicieron los Apóstoles y, por ellos, a lo que dijo e hizo el mismo Cristo, fuente y fundamento de los sacramentos" (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1120). Por eso, la función del presbítero es esencial e insustituible para el anuncio de la Palabra y la celebración de los Sacramentos, sobre todo de la Eucaristía, memorial del Sacrificio supremo de Cristo, que entrega su Cuerpo y su Sangre. Por eso urge pedir al Señor que envíe obreros a su Mies; además de eso, es preciso que los sacerdotes manifiesten la alegría de la fidelidad a la propia identidad con el entusiasmo de la misión”.
Escrito por oscarsarlinga el 06/10/2009 04:12 | Comentarios (0)
(Después de saludar a los sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos, religiosas, autoridades civiles y laicos y laicas presentes en gran número, el Obispo dijo la siguiente homilía, cuyas partes principales transmitimos aquí, pues espontáneamente se refirió a los sacerdotes y diáconos que ayudarían al cura párroco en su misión pastoral, y a la importancia de contar con un laicado activo y evangelizador)
HOMILÍA
Hemos escuchado en la lectura del Libro del Apocalipsis (3,17 ss) lo que el Espíritu dice al Ángel de la iglesia de Filadelfia, en el Salmo 22, que nuestro Pastor es el mismo Señor, y en el Evangelio (Jn 20,19 ss) que nuestro mismo Señor Resucitado nos desea, nos manda, diría, la Paz, que viene de Él y que constituye nuestra vida misma, como cristianos, en la Iglesia y en el mundo. La Iglesia ha nacido de los dones del Espíritu Santo: el arrepentimiento y la fe en el Señor resucitado. Ella se ve impulsada por el mismo Espíritu en cada época a llevar la buena nueva de nuestra reconciliación con Dios en Cristo a toda la humanidad (cf. Ap 5,9).
El trozo del libro del Apocalipsis que se acaba de proclamar nos dice que el Señor, el Santo, el Verdadero, manda al Escritor Sagrado el escribir al Ángel de la Iglesia en Filadelfia, aquella a la que Dios mismo anima para que conserven todo lo bueno y verdadero, para que sea columna de su Templo. Ya desde los tiempos patrísticos ha habido interpretaciones acerca de que las siete iglesias del Apocalipsis corresponden a siete épocas sucesivas o edades en el desarrollo de la Iglesia en la historia. La fidelidad de la iglesia de Filadelfia consiste en que guarda la Palabra de Dios, y su Amor, realizado en el cuerpo eclesial; por eso, nunca verá muerte (Cf Jn 8,51).
La llave de David a la que hace alusión la Escritura nos lleva a la presencia de Dios y, ello, a tener un corazón conforme a su Amor, porque el ser humano mira meramente lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón, como cuando eligió a David y dijo al profeta: “Levántate y úngelo, porque éste es…y desde aquel día en adelante el Espíritu del Señor vino sobre David… (I Samuel 16,07 y 12). Si conservamos la fidelidad, pese a la debilidad humana, tendremos la fuerza de Dios (Cf. Ap 3,8); lo importante es reconocer que somos débiles y que necesitamos de la fuerza divina, sin complacernos ni gloriarnos a nosotros mismos, sino en la Gracia, para que repose en nosotros el poder de Cristo (Cf II Corintios 12,9).
Todo lo podemos, si Él nos envía, y aceptamos ese envío con humildad, la verdadera humildad, la única, que es la de sabernos totalmente necesitados de Dios, porque, el que se enaltece, será humillado, y el que se humilla, será enaltecido (Cf Mt 23,12). Con humildad, guardaremos su Palabra (Cf Ap 3,10).
"Paz a ustedes" (Jn 20,19), nos dijo el Señor, y con estas palabras, las primeras que el Señor Resucitado dirigió a sus discípulos, nos saluda hoy a todos nosotros, quienes estamos aquí, en esta iglesia de la Natividad del Señor, de Belén de Escobar.
A la ciudad de Escobar han confluido desde su fundación diversas corrientes inmigratorias, en especial de italianos, portugueses, japoneses, y más recientemente bolivianos, junto con otros. Ella tiene buenos motivos para alabar la capacidad de las generaciones pasadas de aglutinar grupos de inmigrantes muy diferentes en la unidad de la fe católica y en el esfuerzo común por difundir el Evangelio, el sentido de pertenencia a la Iglesia, desde la libertad religiosa, derecho fundamental, y desde nuestro derecho-deber de evangelizar, porque, como comunidad católica consciente de su rica multiplicidad, la Iglesia en Escobar ha apreciado cada vez más plenamente la importancia de que cada individuo y grupo aporte su propio don particular al conjunto. Ahora estamos dispuestos a afrontar nuevos desafíos evangelizadores (pensemos en el crecimiento inmenso de la población en este partido) con la esperanza que nace del amor de de Dios derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo. (cf. Rm 5,5).
En la toma de posesión de un nuevo párroco, reiteramos la llamada urgente de los Apóstoles a la conversión para el perdón de los pecados y para implorar al Señor una nueva efusión del Espíritu Santo sobre la Iglesia en esta ciudad, en este partido. Una parroquia, en tanto comunidad de comunidades, forma parte de la unidad de Iglesia que es la diócesis, la cual, como la Iglesia universal, es comunidad estructurada visible, y a la vez comunión espiritual, cuerpo místico animado por los múltiples dones del Espíritu y sacramento de salvación para toda la humanidad[1]. Que este día sea para todos los católicos de esta comunidad una ocasión para reafirmar su unidad en la fe apostólica, para ofrecer a sus contemporáneos una razón convincente de la esperanza que los inspira (cf. 1 P 3,15) y para renovar su celo misionero al servicio de la difusión del Reino de Dios.
Exhorto hoy al Padre Daniel, vuestro nuevo párroco, que como Pastor ayude a esta porción del Pueblo de Dios a vivir en la esperanza, pues nos dice San Pablo, "en esperanza fuimos salvados" (Rm 8,24), así como también el Papa Benedicto nos recuerda que podemos vivir una vida renovada, en Cristo, porque quien tiene esperanza ha de vivir de otra manera[2] Que ustedes, mediante sus plegarias, el testimonio de su fe y la fecundidad de su caridad, indiquen el camino hacia ese horizonte inmenso de esperanza que Dios está abriendo también hoy a su Iglesia, más aún, a toda la humanidad: la visión de un mundo reconciliado y renovado en Jesucristo, nuestro Salvador. A Él honor y gloria, ahora y siempre. Amén
Por supuesto, tenemos una historia, y la vocación por la dimensión misionera de toda la pastoral hemos venido trabajándola en las distintas instancias de nuestra Iglesia local desde algunos años. Quisiera augurar para esta parroquia de la Natividad, hoy, en la toma de posesión de su nuevo Pastor, la realización de la riqueza que nos ofrece nuestro «Plan Pastoral», el cual, en el capítulo I («EL CAMINO PASTORAL RECORRIDO NOS ORIENTA, Y NOS ALLANA EL CAMINO POR RECORRER»), en el n. 2, nos brinda «Orientaciones programáticas efectivamente realizadas y re-asumidas en este Plan Pastoral», entre las cuales las siguientes:
-La Misión como una necesidad permanente y una actitud necesaria para la evangelización de nuestra diócesis. -El impulso de la Pastoral de Juventud y Pastoral Vocacional -El apoyo a los Movimientos eclesiales en la diócesis y a su integración en la Pastoral orgánica. Asimismo, en el capítulo I, n. 7, cuando se habla de la profundización en la dimensión evangelizadora de toda la Pastoral, nuestro Plan diocesano nos recuerda a todos que “(…) el Proyecto pastoral debe profundizarse aún más al considerar el aspecto evangelizador, el objetivo de lograr una DIÓCESIS MISIONERA”. También en ese sentido, el «camino recorrido», o la misma realidad eclesial vivida, tiene mucho para proponernos, también a nivel de la parroquia, con su centro, sus barrios, sus capillas, y también en la parroquia de San Juan de la Cruz e iglesia de Nuestra Señora de Itatí (con sus capillas, Nuestra Señora de Luján, San Cayetano, y otros centros pastorales).
En distintas ocasiones hemos reflexionado sobre la necesidad de la misión entendida en primer lugar dentro de la misma comunidad diocesana (de hecho en estos días más de 300 jóvenes están misionando en la jurisdicción de la iglesia catedral de Campana); ése es el sentido del llamado "estado de misión", como “gesto concreto de misión” pero también hemos de tener en cuenta la dimensión misionera de toda la pastoral en una parroquia, con todas sus consecuencias, la justicia, la caridad, la apertura de puertas que nos da la fe, en vistas a un orden justo en la sociedad, puesto que la promoción humana integral forma parte integrante de la Evangelización, tal como les decía un servidor en el Mensaje que les dirigí con motivo de la apertura del «Año Paulino Jubilar»:
“En este tiempo de gracia es ocasión propicia también para que reflexionemos en la relación esencial entre justicia y caridad, virtudes inseparables, tema al cual el Papa le ha dedicado una especial consideración en la segunda parte de su Encíclica «Deus Caritas est». No existe caridad sin justicia. Al mismo tiempo, el cristiano está llamado a buscar siempre la justicia, llevando dentro de sí el impulso superador que proviene del Amor, que supone la justicia y la trasciende. Reaprender a ser justos, a compartir, a crear condiciones de justicia y paz, implica abrir el corazón a Dios y a los hermanos. Que sea éste un tiempo en que podamos ver cómo la fe abre puertas extraordinarias al trabajo por un orden justo en la sociedad, a una «caridad social» rectamente entendida y aplicada, y en particular en lo referente a los fieles laicos, en la participación personal en la vida pública, cooperando con los demás ciudadanos"[3].
La Evangelización es la vocación más profunda de la Iglesia, la evangelización con la Palabra, con los sacramentos (momentos privilegiados de evangelización), la catequesis, y, como he dicho, la promoción humana integral. Para lograrlo, con la Gracia del Señor, querido cura párroco que hoy asumes tu misión, queridos religiosos, religiosas, queridos laicos, ayúdense mutuamente, vivan en fecunda comunión, en la CONCORDIA, que es la condición fundamental para que florezca la evangelización, y no en la discordia, la cual, como su nombre lo indica (dis-cordia) es desunión de corazones, tantas veces producida por la envidia, los celos, el orgullo (incluso con solapadas formas) y toda clase de maldad.
La con-cordia, la unión de los corazones, Don magnífico de Dios que manifiesta la salud de una comunidad, es lo que nos hace fuertes en Cristo para asumir una misión. Así como este templo, que ha sido declarado co-catedral por S.S. Benedicto XVI (en 2008) se encuentra en plena restauración, también nostros prosigamos el trabajo de restaurar, en el Amor de Cristo, nuestra iglesia particular, nuestras familias, nuestra vida entera, para que en Él tengamos vida, caridad verdadera (también social) y que la Paz de Cristo con nosotros esté, como cuando los Apóstoles perseveraban en la oración con María, la Madre de Jesús. Puesto que hemos recibido su Santo Espíritu, conservémoslo en la unidad y llevémoslo a un mundo que nos rodea, muy necesitado de Él.